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The Out Crowd “Then I Saw the Holy City”
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The Out Crowd “Then I Saw the Holy City”

lunes 26 de octubre, 2015

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Escrito por: Rama Rodriguez

The Out Crowd es una banda estadounidense cargada a la neo-psicodelia directamente desde Portland, Oregon, Estados Unidos. Todo comenzó en 2001 cuando Matt Hollywood (ex The Brian Jonestown Massacre), Stuart San Valentín, Elliot Barnes, Joe Patterson y Sarah Jane, deciden formar este proyecto de rock con tintes folk, indie y narcóticos.

“Little Elf”, es el tema que da inicio al segundo trabajo discográfico de The Out Crowd  titulado “Then I Saw the Holy City”, sucesor de “Go On, Give a Damn” (2003, Elephant Stone Records). Una composición bastante agradable y muy fácil de digerir. Ideal para abrir la ventana y dejar salir todas las maravillas y colores de la mente. Le sigue “Be good” con unos rasgueados de guitarra electroacústica encargados de crear una sensación de estar en el aire para luego seguir elevándose al momento de entrar el bajo y guitarra eléctrica acompañados de la batería. Una atmósfera bien “jipona” y muy derretida. Efectos de sintetizadores nos hacen entrar en un estado narcótico y viajero bastante agradable.

“Concentrate” es el tercer tema del disco. Sigue una tónica muy parecida al single anterior. Un sonido que nos hace recordar los noventa dentro de las aristas más “indie” (Beck se me viene a la cabeza de inmediato por ejemplo). Es el turno de “Drugsick”, un tema muy liviano y armónico, el pandero nos hacer oír que todo anda bien. La voz de Sarah Jane, es muy dulce, lo que de inmediato cambia un poco la onda de la banda y se convierte en algo más cercano al pop con tintes psicodélicos algo así como una balada yonki.

En “Your Highness” volvemos a menear nuestras cabezas, tiene ritmos más acelerados con rasgos a Iggy Pop pero con la voz característica de Matt Hollywood. Podemos fácilmente caer en un trance musical gracias a esta composición. “If you´re cool”, sexto tema del disco publicado en 2004 gracias a The Kora Records, es una canción cargada a la psicodelia. Puede que nos recuerde a la banda neoyorquina Psychic Ills, debido a los rasgueos de guitarra electroacústica y los ritmos en batería ideales para echarse en el sillón y viajar.

“Instant Dharma” séptimo tema del álbum “Then I saw the Holy City” de The Out Crowd , es una especie de interludio, el tema más corto del disco con un sonidos muy pacifico que nos hace volver a la calma y tomar el equilibrio. “All I want” es un tema lento, volvemos a esa balada “yonki” de la cual hablamos un par de líneas atrás pero un grado más de espacialidad. Le sigue “Sport”, una guitarra electroacústica llena de energía y bien ondera, (me recordó algo a Oasis con su tema acústico Songbird pero más alegre). La canción es muy monótona pero tiene esa cualidad de simpleza que llega a seducir a cualquiera, alternando lo instrumental y la voz de Matt al momento de cantar.

A continuación “Big Brother”, un tema totalmente acústico. Sarah Jane canta y toca la guitarra. Con su voz cautivadora nos llena de sentimientos, es un tema muy fogatero que te llega al corazón. “Bring out yer dead”, vuelve como un golpe de energía. Entra de inmediato la guitarra, bajo y un redoble de batería pero de manera muy sutil. “Gets in the way” es un tema muy ondero (me hace recordar a Bowie). Sigue un poco la onda del single anterior. “Treaty breaker”, es el penúltimo tema del disco. Una sorpresa en verdad, el tema parte de manera muy misteriosa con una batería repetitiva acompañada con una especie de cascabel. De repente aparece un teclado muy intermitente por un buen rato hasta que aparece una guitarra de fondo. Seguimos con el mismo ritmo del principio creando una atmosfera como si nuestra alma se fuera a desprender de nuestro cuerpo. Matt recita algunas frases en inglés y podemos escuchar a lo lejos un saxofón o instrumento de viento simulando un sonido medio selvático. “Eyes of blue” es el tema encargado de cerrar este trabajo discográfico. Comienza de manera muy gloriosa, como si estuviéramos venerando algún tipo de dios. Escuchamos una pequeña pausa y Sarah nos deleita nuevamente con su voz como si en verdad fuera una canción de despedida. Luego sigue Matt en voz con, su característico tono, muy ido. Ambos hacen un juego de voces agradable ideal para soñar y seguir viajando fuera de la multitud.

Rama Rodriguez
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