Torkana – tres (2018)
espera un momento...

Torkana – tres (2018)

Torkana – tres (2018)

lunes 06 de mayo, 2019

Este artículo ha sido visitado 77 veces, de las cuales 1 han sido hoy

Escrito por: Álvaro Molina

Dos años después del EP ‘Pulso’ (2016), el trío de post-metal/sludge Torkana vuelve con ‘tres’, un nuevo experimento que ensancha la ruta espectral abierta en su último material discográfico, pero que también conserva la agresividad y dureza metálica de un culto a la resonancia. Introducidos como una agrupación cuya estampa es un sonido “impredecible, denso, violento, mágico, como un mamut cíclope corriendo en cámara elnta por medio del desierto, en llamas”, el trío logra crear una simbiosis entre la agresividad y los espacios airosos, manteniendo una delgada línea entre la poética del ruido y paisajes sonoros de misticismo y oscuridad. En este tercer trabajo, de tan sólo tres canciones que dan forma a un mini-álbum de media hora (¿alguna obsesión con el “tres”?), hay una continuación de la complejidad, el eco y la sensación cinematográfica de la música mostrada en ‘Pulso’, sobre todo con la estética lograda en la tremenda “Incahuasi”. Hay una base de emociones con una total vocación por armar escenarios que tocan la angustia, el anhelo, fantasías distópicas sobre el tiempo que rozan el terror cósmico, violencia y éxtasis. “Panos” abre con un eco que despierta los espíritus y fantasmas que merodean por el disco; el nombre proviene del griego y simboliza a un “hombre activo, de pensamiento lógico y emociones fuertes, tendiendo a retirarse e intentar lo suficiente para mantener la paz y el orden en su vida”. Torkana reinventa este mito, de manera que su personaje [va] “dejando el mar inquieto en paz, luces blancas lo ven pasar, no va pensando en el quizás, ni en regresar” mientras la música escala y desciende, con los juegos atonales en la guitarra de Ignacio Weiss que van agarrando inercia y dureza a la usanza de los ambientes más elaborados de bandas como Neurosis y Amenra. Pero la violencia y la tendencia al caos resucitan en el outro de este primer tema para ser un puente hacia las apocalípticas visiones de “Julián”; ahora es la voz de Pablo Selman la que se convierte en un grito angustioso y quebrantado frente a revelaciones de “cielos queman infinitos, lloran, frío, lluvia, resuena el mar, gritan vientos, desgarrando la piel, miente, corre, eterno afán”. La potencia repetitiva y oscura de esta canción se vuelve un “afán violento” que muestra al trío en uno de sus momentos más esenciales y catárticos. Finalmente, “Arma” cierra de manera perfecta la temática lírica y musical de ‘tres’, donde la melódica voz de Weiss regresa para liberar un eco dulcemente volátil que contrasta con sus ataques y estallidos noise en la guitarra y con la marcha fúnebre comandada por la batería de Cote Selman. Así, ese retiro ascético introducido en la conceptual “Panos” llega a su fin y cierra rotundamente en el estado catatónico de este último tema, finiquitando que “el silencio es el triunfo de quien vuelve solo de una guerra, con el orgullo gris herido arrastrándose detrás de él”. Un disco inmersivo, envolvente y dueño de una belleza que oscila entre el ruido descarnado y las atmósferas de paz y descanso, quitando todo aliento.

Este artículo ha sido visitado 77 veces, de las cuales 1 han sido hoy

Avatar
Otros artículos del mismo autor