Pablojarasca: nos habla de «Sabor de lo Ajeno» su primer EP que lanzará en noviembre
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Pablojarasca: nos habla de «Sabor de lo Ajeno» su primer EP que lanzará en noviembre

Pablojarasca: nos habla de «Sabor de lo Ajeno» su primer EP que lanzará en noviembre

lunes 14 de septiembre, 2020

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Escrito por: Rodrigo Damiani

Sonidos Ocultos en estos 10 años de vida ha tratado de mostrar a la comunidad oculta la gran cantidad de artistas y músicos de calidad, quienes se encuentran trabajando desde diversas trincheras de la cultura chilena. Pablojarasca es uno de estos personajes que vale la pena conocer, con muchas historias interesantes que contar y mucha música con sabor latinoamericano que escuchar. Sonidos Ocultos tuvo la chance de conversar con él sobre música chilena y otras cosas en este extraño y casero 2020.

 ¿Cómo nacen las ganas de tocar e interpretar música con influencia latinoamericana?

Creo que por varias cosas. Primero fue porque cuando estaba en el colegio me compré unas congas y mis papás me regalaron un cajón. En ese momento dije: «¿Ahora qué hago?» Me puse a investigar. Llegué a ritmos como el landó, el festejo, el güagüancó, el son, el candombe. Al momento de llegar a interpretarlos entendí que había un fuego, un pulso, una cadencia. Supe vivenciar en primera persona lo que significa tocar un tumbao. Saborearlo. Gracias a la enseñanza que tuve del maestro David Ortega y Nikos Alvear pude sacarle provecho. Un tiempo después entré a la comparsa “Catanga” y ahí pude presenciar lo que significa tocar en una cuerda de candombe con más de 30 personas. También pude participar en la comparsa de afrocolombiano “La Rebuscona” en donde aprendí a tocar algunos ritmos afrocolombianos como la cumbia, el merengue, bullerengue.

Y ahora podría decir que esas ganas han ido mutando. Al principio era un estudio más individual y solitario, pero después empecé a tocar en colectivo y ahí fue donde alcanzó un sentido más trascendental. Tocar en la calle. En los carnavales. Jaranear. Cantar a coro con mis amigues ya sea cueca, vals o murga. De a poquito me fui dando cuenta que todo eso no se trataba de mí, no se traba de mi desempeño personal, sino que le estábamos rindiendo culto a tradiciones vivas, que me sobrepasaban, es decir, había un fin mayor. Y bueno, acá estamos y ahí están las ganas, latiendo.

¿Cuáles son los artistas chilenos y no que te han influenciado en tu manera de ver la música y la vida?

Hay varios artistas chilenxs que me han influenciado. Creo que un grupo emblemático para mí por su forma de hacer fusión y de explorar las posibilidades sonoras de los instrumentos es “Congreso”. Hay un disco que me gusta mucho que se llama Para los arqueólogos del futuro. Otra banda que me marcó muchísimo es Juana Fe. Sobre todo su disco Con los pies en el barrio. Creo que en ese disco, por primera vez en Chile, se hace una fusión con ritmos afrocubanos, pero con letras que hablan de problemáticas locales, del barrio, de la calle. Te podría nombrar varios: De Kiruza, Los Jaivas, Pascuala Ilabaca, Gondwana, Pedro Piedra. Me gustan también grupos que no son tan conocidos (por ahora jajaja), pero son bandas amigas y que me han enseñado mucho. Flor de Lote, Grupo Haylli, José Vicentes, Dúo Pajarito –del cual tengo la fortuna de participar como cajonero-Lo mejor de ellas es que son propuestas de generaciones nuevas, que refrescan un poco la escena y resignifican la música latina según sus propios intereses y experiencias. Le dan nuevos valores. Flor de Lote lo hace con la fusión de instrumentos, búsqueda de paisajes sonoros, métricas irregulares; Haylli desde la música instrumental, la mezcla de lo andino-jazz, el arreglo, el contrapunto; José Vicentes desde sus líricas y atmósferas íntimas; Dúo Pajarito desde el estudio del fraseo melódico en las voces, el fraseo en primera y segunda guitarra, del repertorio criollo. Son secas las cabras.

Todas estas agrupaciones son una fuente de las que me he podido inspirar para componer, para tomar decisiones estéticas, para perfeccionar e hilar fino entre otras cosas. Son un lindo parámetro.

¿Cúales son los discos oficiales que has creado y bajo qué contexto se realizaron?

Discos oficiales aún no he publicado, pero si tengo un EP que es un compilado de 4 canciones. Cada una de ellas tiene un carácter particular, porque todas son de un género distinto. Hay una que tiene un ritmo uruguayo que se usa en la murga –“marcha camión” – y también candombe, un bossa nova, también hay un bolero y otro es una propuesta mía que va desde la balada romántica hasta un desarrollo instrumental afrolatino. Estos cuatro temas son trenzados por el uso de los bronces, que le dan una unidad sonora. Las cuatro canciones las grabe a mediados del 2019 en los Estudios de Espacio, contando con la ayuda del músico Pablo Menéndez y José Tomas Puga. Personalmente había recién llegado de un viaje largo de 6 meses con muchas ganas de cristalizar mis ideas musicales de una forma más profesional. Quedé súper contento con el resultado.

Además tengo algunas canciones que grabé en mi casa hace algunos años atrás y que ahora escucho con calor. Es interesante como las canciones pueden funcionar como vestigios de las ideas que teníamos en el pasado. De nuestros dolores o nuestros sueños. Con estos registros aprendí que la sensibilidad está en constante movimiento y que puede verse afectada por nuestros vínculos, encuentros o experiencias.

¿Cuáles son los planes a corto y largo plazo que tienes con tu proyecto?

Para el mes de noviembre lanzaré un EP que se llama “Sabor de lo ajeno”. Incluye 7 canciones inéditas, algunas ya las lancé, pero otras están esperando ser subidas. Lo interesante del EP es que explora varios géneros de la música popular latinoamericana como el candombe, la murga, el bossa nova o el bolero. Hay canciones que muestran la fuerza sonora de la banda y otras que son más íntimas que solo tienen guitarra, piano y voz. Las letras invitan a la reflexión crítica, a desarrollar un pensamiento existencial, a pensar el amor y nuestros vínculos. Además, en diciembre, lanzaré un disco de piano instrumental. Son ideas que llevo desarrollando hace años, que nacieron cuando estudiaba música en la universidad. Son mis exploraciones de la armonía sobre todo modal, y de cómo puedo trasladar un motivo rítmico a diferentes moldes armónicos.

A largo plazo, tengo en cuenta grabar un disco con la banda para fines del próximo año. La idea es hacer una fusión de diferentes estilos, pero sobre todo explorar el candombe y la marcha camión. También dar conciertos en vivo, grabar videos, difundir más mi trabajo.

Con respecto a los músicos que te acompañan, ¿Cómo fue dicho proceso de selección y que puedes destacar de cada uno de ellos?

Lxs músicxs son personas que he conocido en diferentes situaciones a lo largo de varios años. Me siento muy afortunadx de contar con ellxs. El tecladista y acordeonista José Tomas Puga -“El Choclo”-, lo conocí hace tiempo cantando en “Cosquín Folklore” el año 2016. Nos hicimos amigues y siempre lo tuve presente para que tocáramos juntes. Tiene ideas que a mi jamás se me ocurrirían, aporta eso, novedad. El bajista Julián Romero “El Chacal” lo conocí tocando y carreteando y me cayó súper bien altiro. Escuché sus creaciones y me llamó la atención su forma de entender la música experimental. Me encantó su propuesta y lo invité a tocar. La trombonista Isadora Lobos “La risueña”, la conocí porque la escuché tocar en una orquesta de un musical que dirigía mi papá. Me interesó mucho su sonido, la encontré seca y justo estaba buscando trombonista para alinear el bloque de bronces. Destaco mucho su nivel de lectura de partituras y sus consejos musicales. El saxofonista y percusionista Tomás Corvalán “El Somy Tax” lo conozco desde el colegio. Siempre lo vi tocando percu y saxofón. Lo considero un gran amigue y un tremendísimo músicx. He tenido la suerte de trabajar y tocar con él. Diría que es un jazzista neto, seco pa leer e improvisar. La trompetista Javiera Diaz “La maestra” la conocí en la universidad católica en el campus oriente. Le conté que tenía un proyecto de música latina, con trío americano de bronces y se motivó altiro. Y el último, el baterista Dante Zerda “Palermo” lo conocí también en la universidad. Entre toque y toque y carrete nos hicimos amigues. Hemos tocado juntes en varios lugares, sobre todo música afrocolombiana con el “Conjunto Magdalena” y cantando en la murga “La Bicicleta”. Destaco su tremendo oído y sus ideas en los cortes y cambios de marcha.

Según tu opinión, ¿Qué diferencia tu música con la de otro artista nacional o internacional?

Que difícil pregunta. Me cuesta desmarcarme de lxs artistas y pensarme únicx o diferente a otrxs. A veces siento que está todo hecho armónicamente o todo dicho. También siento que siempre estamos recibiendo de les demás, todo lo tomamos por referencia. Hacemos alusiones a otras melodías hasta sin darnos cuenta. Pero después pienso que cada persona –independiente si es artista o no- guarda espacios auténticos, mundos interiores gigantes, posibilidades infinitas de interpretaciones acerca de nuestra realidad. Y ahí podría ser que me diferencio. Mis letras son parte de lo que soy y en ese sentido me siento particular. Mi música, a pesar de que podría utilizar algunas progresiones armónicas clásicas, nunca me ha sonado redundante o extremadamente predecible. Me diferencio también porque tengo muchas inquietudes acerca de mi entorno, de mis vínculos, de mis amistades, de mi familia, de todo lo que me rodea. En ese caso, eso representa una fuente inagotable de inspiración que está en constante flujo/cambio que podría entenderse como “única”.

¿Qué te parece la industria musical chilena del 2020? ¿Qué te gusta y qué no te agrada?

Siento que está todo pasando. Hay demasiada música increíble saliendo todas las semanas. Bandas que no me dejan sorprender por su calidad. Me gusta que la industria musical chilena sea descentralizada. Bueno, obvio que está la SCD, Pulsar, etc, pero si lo pensamos en términos mediáticos son muchas las plataformas que podemos acceder para difundirnos y muchos los lugares donde se pueden dar conciertos. Al mismo tiempo hay cosas que no me gustan, pero de la industria musical en general. Por ejemplo, pienso en cómo la industria puede influirnos al momento de crear y componer. A muchxs cantautores les pasa eso, que componen pensando la música como un producto, como un medio y no como un fin en sí mismo. Siento que la industria musical en ese sentido nos ha perjudicado. A mí no me gusta la idea de que me tengo que ajustar a ciertos estándares para saber si mi música es mala o buena, creo que puedo ser autónomo y pensarme fuera de esas hegemonías. Creo que ahí reside la magia de ser músicx emergente ya que es desde ese lugar subterráneo donde podemos hacer crítica, desmarcarnos, provocar, resistir.

¿Crees que las redes sociales son un aporte a la escena musical?

Totalmente. Desde ahí también podemos valorar nuestro trabajo. La virtualidad tiene eso, que tiene acceso casi universal y todo el mundo te puede escuchar. Pero ojo, no hay que perder la calle, la presencialidad, el canto colectivo. La escena no son las redes sociales, es mucho más que eso. No hay que olvidarlo.

¿Cómo financias tu proyecto?

Hasta ahora lo he estado financiando yo sólo. A medida que salen peguitas, tocatas, clases particulares de instrumentos, voy ahorrando para el proyecto, sobre todo para grabar y difundir. Ahora espero poder encontrar otras formas para poder llevar a cabo mi música en la que no tenga que financiar todo yo.

Según tu opinión, ¿crees que se puede vivir de la música en Chile?

Que buena pregunta. Diría que sí, pero no es fácil. Mi papá por ejemplo es profesor de música y ya vivido de ella toda la vida. Tengo amigues que hacen clases de música para poder pagarse el arriendo y sus cosas. Depende mucho del grado de estudio, de compromiso con lo que haces, del peso que le das a tu profesión. Pero es fome, porque a veces más allá de los talentos, las pegas salen por la cantidad de redes y contactos que tenemos. Mmmm.. es difícil. Se trata de ponerle puro empeño nomás. Yo creo que se puede.

Cuáles son las plataformas digitales que más ocupas, y en dónde se puede encontrar tú música.

Utilizo bastante Instagram para difundir fotos, videos y presentaciones. Ahí pueden encontrar parte de las cosas que hago. También me pueden encontrar en Youtube en la página “Tiranosaurio Records” que es el sello del cual soy parte y que tiene bandas buenísimas. En Youtube también pueden encontrar un videoclip que hice en el mes de diciembre con las secas de Cotelo y Carolín –“Bambalina Producciones”. También estoy en Spotify, aunque ahí no están todas mis creaciones, pero si las que he hecho en formato banda. También estoy en Facebook, ahí he ido subiendo algunas fotos, canciones y presentaciones en vivo.

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