Van Hope: «We Have Nothing, We Want It All fue un trabajo de amor por mi proyecto y mi música»
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Van Hope: «We Have Nothing, We Want It All fue un trabajo de amor por mi proyecto y mi música»

Van Hope: «We Have Nothing, We Want It All fue un trabajo de amor por mi proyecto y mi música»

martes 09 de julio, 2019

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Escrito por: Rodrigo Damiani

Se sabe que a estas alturas del 2019 (y de la década en general) puede ser dificil encontrar nuevas propuestas que logren ser interesantes y llamativas. También se sabe que el rock está sobre-utilizado por la gran mayoría de las bandas underground de este país y, por qué no decirlo, en el mundo en general. En todo caso, en medio de todo el caos hay lugar para sorpresas. Esto es justamente lo que ocurre con Van Hope, proyecto que decidió apuntar alto desde sus inicios con canciones directas que le rinden culto y consagración al grunge y a los sonidos noventeros del movimiento alternativo Generación X. Un rock callejero y a la vez sentimental que se apoderó del mundo y de canales como MTV y VH1 en décadas pasadas y que con este proyecto busca (re)conquistar a los fans chilenos. Pudimos conversar con Sebastian Hope, creador y líder de la banda, quien tuvo el privilegio de trabajar codo a codo con Jeff Tomei, productor de Jerry Cantrell, Smashing Pumpkins, Corrosion of Conformity para la grabación de su primer LP. Esto y mucho más a continuación.

Sonidos Ocultos: ¿Cómo parte el proyecto Van Hope? Cuéntanos respecto a sus orígenes y motivaciones.

Sebastián Hope: El hacer música es una necesidad que he tenido durante muchos años de mi vida. He cantado y tocado guitarra desde los doce años, realmente desde que descubrí la música rock. Partí con Nirvana y sumando a otras bandas noventeras como Green Day y Metallica que sin duda son mi principal influencia y que creo se puede percibir de alguna manera en mi música. Estas influencias me motivaron a aprender  a tocar y descubrir que podía cantar. Yo soy de Puerto Varas y desde esa época hasta hora es que sentía que la música era algo imporante en mi vida. De hecho, ya radicado en Santiago, participé en una banda tributo a Stone Temple Pilots (Sr. Pilots), lo cual me sirvió de experiencia para tocar en vivo y para darme cuenta de que tenía que crear mis propias canciones. Así es como empecé a componer y empecé a crear no solo creando líneas de guitarra con melodías, sino que comencé a trabajar mis canciones de manera integral, baterías completas, líneas de bajo, las líricas, todas las guitarras, etc. 

SO: Y todo el conocimiento musical, ¿de dónde salía? ¿Estudiaste? ¿Autosugestionado? Antes no había YouTube como ahora. ¿Cómo lo hacías? 

SH: Totalmente autodidacta sumado a que Rodrigo Niño de Son del Valle me ayudó mucho ya que fuimos compañeros de curso y él también ha sido cercano a la música desde siempre. Además Rodrigo fue la primera persona con la que empecé a tocar a los 12 años de edad. Me acuerdo que tocábamos el ‘Unplugged’ (1994) de Nirvana completo, tocaba guitarra y yo cantaba. También tocábamos mucha música punk: Dos Minutos, Machuca, Green Day y principalmente Nirvana.  En este período comencé a acercarme a la guitarra. Partí con las cosas típicas como Radiohead, Metallica y un millón de cosas más, todo lo que que estaba pasando. Para mí las bandas de los noventas son la época dorada del rock, tiene algo especial toda la ola de música grunge. El canal MTV le vino a dar una frescura a todo ese contexto musical y hasta el día de hoy es mi favorito. Por esa misma razón elegí el productor que ha trabajado con bandas de ese mismo estilo para poder plasmar mi primer larga duración.

SO: ¿Cuándo decidiste lanzarte con tu música original?  Ya grabaste un EP y un disco, ¿cuándo fue la decisión de lanzarte con tu EP? ¿Cómo fue ese proceso?

SH: Una vez que logré componer complementamente cinco canciones, tomé la decisión de entrar a grabar a un estudio para generar material y poder comenzar con mi propia carrera musical. Por cosas anexas al destino, conocí a Gonzalo Cordovez, guitarrista y productor chileno que tiene su homestudio y con el cual empezamos a trabajar en la grabación de estas cinco canciones que tuvieron como resultado el EP debut de Van Hope, ‘Hatch’.

SO: ¿Esto fue el 2017?

SH: Efectivamente. En diciembre del 2017 lo lancé en formato digital y en vivo lo mostré en la Sala Master en septiembre del 2018. Para los bajos de ese disco participó mi bajista actual [aunque] yo igual grabé algunos de los bajos de 2 o 3 canciones. Además, contraté a un músico de sesión gringo para las batería. Por cosas del destino como la pega, el matrimonio y otras responsabilidades es que no pude tocar mucho en vivo, pero nunca he dejado de componer y crear canciones nuevas. Cuando ya tenía 10 canciones listas, sentí que había llegado el momento de grabar un disco.

SO: ¿Cómo o cuándo decidiste trabajar con un productor norteamericano?

La verdad es que al momento de decidir con quién grabar, me pregunté a mí mismo «¿cuál es el disco que más me influencia en lo sonoro?». Y la respuesta fue fácil: ‘Degradation Trip’  de Jerry Cantrell, el guitarrista de Alice in Chains. Ese disco fue producido Jeff Tomei y él además ha trabajo con Smashing Pumpkins, Corrosion of Conformity y hartas bandas noventeras de esa línea, por lo que quería trabajar con él. Así que me decidí a conseguir su correo, escribirle y mandarle mi EP. Fue exactamente lo que hice; le escribí un correo casi motivacional, «Jeff soy gran admirador de tu trabajo,  esta es mi música, dime qué opinas» y el tipo me respondió en un tiempo muy corto. «Sebastián, escuché tu música, te felicito, éstas son las observaciones» sin siquiera yo pedírselo, realmente fue súper amable conmigo. Después de un ping-poneo de correos le consulté si quería trabajar en mi disco, a lo que accedió sin problemas. Me pidió grabar las pistas en Chile y luego me invitó a Atlanta para grabar las voces junto a él.

En la música popular todos sabemos que la voz es lo más importante de un disco, entonces entré al estudio con Gonzalo – mi productor anterior – y sabíamos que iba a funcionar bien este sistema y así fue. Recluté a Pablo Stagnaro en la batería (Six Magics, Hidalgo, Cler Canifru, Cinemarte, Ariztía), quien hizo un trabajo muy bueno (las baterías suenan muy bien). Yo grabé todas las guitarras, ocupé el mismo equipo similar al de Cantrell en ‘Degradation Trip’ (Run Fifteen, similar). El bajo estuvo a cargo de Chulo.  Ya con todos los temas finalizados y enviados, pude organizarme bien y tomarme un mes para poder viajar a Estados Unidos a finalizar mi disco junto a este tremendo productor.

SO: ¿Fuiste solo o con la banda?

SH: Solo.

SO: ¿Cómo fue eso? Conocer a tu «ídolo». 

SH: Ir a conocer a un productor de verdad, que trabaja en un estudio de verdad y, lo más importante, grabar mi música, fue una experiencia gratificante. Poder decir «estoy haciendo lo que yo quiero hacer, apunté alto, elegí a la persona y esa persona aceptó y estoy haciendo lo que quiero hacer de la forma que lo quiero hacer». El estudio está en Canassa, una ciudad que queda a media hora de Atlanta en el estado de Georgia. Llegué en invierno, viajé y arrendé un departamento cerca del estudio.  Puedo decirte que conocí a Jeff, realmente un tipo agradable, simpático y cercano.

SO: ¿Llegaste con las pistas grabadas? 

SH: Llegué con toda la parte instrumental. Jeff tenía las secciones listas y yo iba a grabar voces. Estuve un total de 2 semanas, me quedé viajando. Fueron 2 semanas de trabajo arduo, fue básicamente despertarme todas las  mañanas, tomar desayuno, vocalizar y partir al estudio y estábamos el día completo grabando voces.

SO: ¿Era muy exigente? ¿Cómo fue el ritmo?

SH: El ritmo es exigente porque hasta cierto punto estás contra el tiempo, pero para ser honesto avanzamos súper bien. El modo de trabajo no fue diferente como muchas producciones; te encierras en la sala y empiezas a arrojar tracks, versiones una y otra vez de la misma canción hasta que el productor está conforme y dice que está todo bien. Me quedaron unos 4 o 5 días para trabajar con él lo que es la mezcla, porque Jeff también mezcló el disco e hizo un excelente trabajo. 

SO: ¿Podías opinar respecto a su trabajo, o lo dejaste todo en sus manos? 

SH: La verdad es que opinaba bastante y era abierto a mi opinión.

SO: ¿Eso te sorprendió?

SH: Sí, me encontré con alguien realmente abierto a escuchar tu opinión, pero la verdad es que no intervine mucho. Si estás trabajando con un profesional debes dejar que trabaje de alguna forma. Avanzamos súper bien, el resultado fue buenísimo y el trabajo de masterización estuvo a cargo de Glenn Schick, un productor de Los Ángeles, CA con el que Jeff trabaja para todos sus trabajos, tienen su química. El resultado final fue mi primer disco We Have Nothing, We Want It All’. Fue un trabajo de amor finalmente, amor por mi proyecto, mi música y por querer  hacerle justicia a tantas horas de esfuerzo y dedicación, de estar tardes completas. Cuando tu haces todo solo, se requiere mucho tiempo y dedicación. Son 11 canciones que son del alma, son de acá.

SO: Tuviste mucho tiempo de aprendizaje mirando cómo se trabaja allá en Estados Unidos. ¿Qué fue lo que te marcó más de tu viaje?

S: Te diría que aprendí varias cosas. En primer lugar, la experiencia de grabar en un estudio profesional, realmente increíble de vivir.

SO: ¿Cómo era?

SH: Jeff está asociado con otro músico que se llama Jesse James Dupree, un músico bastante conocido por tener una banda que se llama Jackyl y es conocido porque en aquel tiempo se subía con una motosierra al escenario y era como un blues-rock y [él] hacía un solo de motosierra como una guitarra, esto como a fines de los ochenta. Dupree, aparte de ser músico, tiene su estudio y tiene una marca de whisky, es un empresario y siempre se mueve en eso. Jackyl es una banda súper conocida porque hacen música rockera. Lo que te quiero decir con esto es que el estudio tienen toda la onda sureña. Estudios como esos evidentemente desde un punto técnico hay en Chile. Lo que cambia es el hecho de grabar con Jeff, un tipo que es súper abierto, agradable, muy respetuoso, siempre muy atento, el tipo me iba a buscar todos los días. 

SO: ¿Jeff te dijo alguna vez «cambia este tema, no me gusta, no lo hagamos»?

SH: Te voy a ser súper honesto; el trabajo de preproducción que se hizo no fue gravitante, el tipo escuchó las canciones y avaló mi música bastante. Todos los créditos de producción son para él, no hubo ninguna tremenda modificación de canciones. De las 11 arregló unas 4. Las demás las dejó fluir tal cual estaban hechas.

SO: Tú ya sabías lo que querías.

SH: Hay canciones en las cuales habían elementos que yo no quería transar y él lo entendió.

SO: ¿Con cosas de letras o sonido?

SH: De estructura musical. Si es que hay algo que está muy largo lo quiero mantener porque hay un sentido atrás. Por ejemplo, el final de la segunda canción del disco son 4 series que son bastante largas. Perfecto, son canciones, pero tenemos que llegar a algo, hacer algo, arreglos de guitarra, esa es la pega de un productor. Es muy importante que cuando trabajas complemente solo debes tener un par de oídos completamente imparciales para potenciar esto, te conviene hacer eso. Ese es el camino de Jeff, la ayuda desde ese punto de vista. Tuvimos una relación dinámica y cómoda basada en el respeto y en el deseo de tener un buen trabajo.

SO: Me imagino que cuando estuviste ahí dijiste «esto es lo que quiero hacer en mi vida». Te tienen que haber pasado muchas cosas por tu cabeza, porque no cualquier persona hace lo que tú hiciste. 

SH: Una de las cosas que me di cuenta y que empecé a aprender fue que uno como músico tiene que hacer música. Aunque suene irónico o absurdo, es así. Uno no puede seducirse y perderse con el disco que tiene, uno tiene que dejar correr esa línea de creatividad, uno no puede volverse loco. La idea es hacer música y seguir haciendo música y nunca parar de hacerlo. Yo ya estoy pensando en el segundo disco y  he promocionado poco este primero. Me falta mucho trabajo aun para darlo a conocer para que le gente lo escuche y llegue, pero ya estoy pensado en seguir y componer porque es lo más importante. Este disco lo hice porque necesitaba hacerlo, sentía la necesidad de embarcarme en esto. Quería compartir esto con la gente, la música no era sólo para mí. 

SO: ¿Qué planes tienes a corto y largo plazo?

SH: Bueno, en primer lugar, evidentemente estoy iniciando las conversaciones para trabajar de manera más seria en difusión, es lo más importante para un artista cuando comienza. Me refiero a tocar en vivo y booking. He estado hablando con varios booking manager serios. Tampoco se trata de tocar todos los fines de semana, no le hace bien a las bandas, creo yo. Tienen que tener un poco de concepto de tocar, mesura, quiero montar un show, algo que la gente quiera ir a ver. Como partí haciendo todo esto de una forma determinada que es la correcta, quiero seguir haciéndolo de forma correcta. Lo más importante hoy día es darse a conocer. Lancé el disco hace un par de semanas atrás y eso me ha permitido un nivel para, por ejemplo, entrar en dos listas de reproducción de Spotify, lo que sirve muchísimo.

El 24 de agosto toco en  Bar de René con Temple Agents. Es una fecha que estamos trabajando bastante para tener el bar lleno, para empezar hacer escena porque existe, pero más bien potenciarla. A largo plazo, realmente quiero actuar partiendo de la base que no tengo techo, o sea, no estoy seguro si este es el deseo de todo músico, pero al menos mi deseo – al igual que el de muchos músicos – es que mi música sea escuchada en todas partes.

SO: ¿Y por eso el tema que las canciones sean en inglés? ¿No puede ser esto un arma de doble filo para la escena nacional?

SH: Probablemente, sí. Hay varias razones por las que hago canciones en inglés. La primera, siendo súper sincero, tiene que ver con la facilidad simplemente. Yo compongo en inglés y alguna vez lo hice en español, pero el resultado no fue bueno para mí. De alguna manera, en inglés se me da mejor a la hora de escribir la lírica de las canciones. En segundo lugar, supongo que el motivo más obvio de todas las bandas que hacen música en inglés y no son de habla inglesa, digamos, es que no tienes límite. Cuando haces música en español, si bien el límite es muy alto, finalmente hay un límite que no puedes traspasar finalmente. Estoy de acuerdo que en el mercado norteamericano hay un grupo de habla hispana muy importante, pero si quieres eventualmente dar un salto para que te escuchen a nivel mundial y que entiendan lo que estás diciendo, el inglés es el idioma universal.

SO: Y para el público chileno, ¿no te da un poco de miedo que te critiquen por este hecho?

SH: El chaqueteo siempre va a estar y hasta cierto punto pienso que probablemente estará ya sea en inglés o español, nos pasa a todos. Tengo de ejemplo a Temple Agents que son una banda chilena al cien por ciento que hace música en inglés. También los han chaqueteado y yo no puedo hacer música pensando en lo que va a pasar después, me rehúso a eso. Lo mas irónico de todo esto es que acá en Chile somos devotos a la música en inglés; Santiago se considera la segunda ciudad donde más se escucha Pearl Jam en el mundo. Acá consumimos una gran cantidad de música en inglés, pero por alguna razón, cuando las bandas locales lo hacen, se les critica, por lo que no quiero pensar en eso ni un minuto.

SO: Cuéntame, ¿dónde se puede escuchar esta música, en qué redes está tu disco, en qué formato va a salir?

SH: El disco está en todas las plataformas de streaming (Apple Music, Spotify, Pandora, YouTube Music, etc.) y también estará en formato físico, estoy trabajando con quién voy a hacer el tema de las gráficas. Pero esto va. Porque yo soy un hijo de los noventas, vieja escuela absolutamente. Hay un tema nostálgico con el formato físico; yo colecciono música, desde que soy chico voy a la tienda, tomo el CD, siento la textura, leer el booklet. Todo eso ya es diferente y no solo refiriéndose al formato físico de un disco si no a lo que es en sí. Es decir, hoy en día, la mayoría de la música se hace single, por un tema comercial, estratégico, etc. Pero yo estoy convencido que el concepto de álbum es muy importante. Se ha perdido, pero su importancia es enorme. Como fan, al momento de pensar en un álbum pienso en “esta es la época de Metallica del Reload”, “esta es la época del …And Justice For All”. Lo que estamos haciendo es pensar en álbums y así es como puedes ver realmente la evolución de una banda, cómo ha cambiado su sonido, su estética, su dirección como banda. Eso se logra con los álbumes lanzados en este año y este otro año; con los singles se vuelve un poco chacrero y no quiero decir que esto le hace mal a la música porque sería ir muy lejos, pero sí decirte que me encanta el concepto de álbum.

SO: Me gustaría que me contaras qué tiene tu álbum que no tenga otro o por qué la gente tiene que escuchar tu disco.

SH: Yo haría esta invitación: si es que disfrutan del rock noventero, la ola rockera de Seattle de los noventa, el punk californiano de Green Day, las canciones de pop-rock gringo noventero – que también tiene mucho de eso -, esta música te va a gustar. Esta no es una música que pretende descubrir la pólvora o romper esquemas, esta música es honesta, esto es rock honesto a la vena, bastante digerible y mucho es bastante oreja, que al final es lo que me gusta a mí también y si es que disfrutas este tipo de música, la cual no pretende ser más de lo que es realmente, sino que es directa y honesta en su propuesta. En resumen a todo lo anterior, escucha Van Hope porque te va gustar la música.

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