Unto Others «Never, Neverland»
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Escrito por: Equipo SO

Tanto como la juventud en cuanto a edad -apenas rozando los 30 años en promedio-, lo que hace de Unto Others un nombre bisagra durante la última década es la forma en que su catálogo discográfico desarrolla una narrativa con formación en el heavy metal clásico, para entrar caminando hacia un estilo de rock gótico desde las raíces del género. La huella de Type O Negative, Paradise Lost y Danzig no se queda en eso. Más bien, refuerza un lenguaje que pone en un lado de la balanza el lugar común y la lucidez creativa en el otro. Dicho equilibrio es lo que Mana y Strenght (ambos editados en 2021) capturan como la fotografía sónica de un momento irrepetible.

Si en sus dos primeros LPs había una sugerencia respecto a la variedad englobada en cada surco, Never Neverland (2024), es la confirmación desde su núcleo. Las raíces en la tradición del heavy metal ceden protagonismo a la bruma con que Bauhaus y Christian Death ensombrecieron la década del ’80, entablando el equilibrio perfecto entre variedad y coherencia. Lo notamos desde el arranque con «Butterfly», una pieza que toma lo mejor de Danzig para llevarlo hacia un terreno propio. Y cuando pasamos a la siguiente «Angel of the Night», es evidente que hay una expansión que va de la mano con un sentido de introspección que le da a la música un aire taciturno. Literalmente, música que transforma un día soleado en la noche más sofocante.

La voz de Gabriel Franco no tiene ningún empacho de esconder la huella de Peter Steele y Glenn Danzig en «Momma Likes the Door Closed», un título que bebe derechamente del Misfits circa 1982-83. En realidad, es parte de su formación como músico y artista, y lo que cuenta acá es hacia dónde lo lleva. Un poco de heavy, otro poco de punk, y el resultado obedece a los gustos de una banda que respira y estila fragancia oscura. En pleno viaje, «Suicide Today» abarca sin medias tintas la presión social y sus consecuencias en quienes de pronto no encuentran una salida que no sea el acto de terminar con sus vidas. Urgente, directo, a la vena. Y con una melodía irresistible, lo que le da un rótulo de grandeza en un trabajo que, de por sí, rebosa momentos brillantes.

Post-punk, dark-wave y todo lo que quieran, pero «Sunshine» se las arregla para infiltrar la cuota justa de AOR. The Cure también puede compartir el mismo espacio con Foreigner, algo impensado hace más de cuatro décadas, hoy reluce como una mezcla inteligente y genuina. Al mismo tiempo, la labor de Sebastián Silva en la guitarra, sea en la muralla de riffs o la distribución de texturas, es un indicativo de jerarquía aumentada como una fuerza natural. Es lo que hace de «Fame» un pasaje sin dobles intenciones ni vueltas enrolladas. Pensemos en Bauhaus o en Sex Gang Children, y «When the Kids Get Caught» tomará su turno sin necesidad de pedir permiso, aunque «Flatline» y su vena hardcore-thrash lo llevarán al punto de abrir la puerta a puntapiés. Y es que, retomando las influencias, la devoción de Franco por Peter Steele no se limita solamente a Type O Negative. No se entiende el legado de Lord Petrus sin la ferocidad de su primera banda, Carnivore. Y en Unto Others se asume que la variedad implica escarbar hasta en aquellos rincones muchas veces omitidos por la obviedad de la etiqueta.

A medida que el redondo avanza, y donde muchas veces ocurres parece que todo se pone cuesta arriba, nos encontramos con un trabajo en escritura que avanza a un nuevo nivel de confianza. «Cold World», «I Am the Night» y «Hoops», más allá del lugar en donde se ubiquen, hacen gala de un juego de contrastes y melodías que Unto Others traduce a la canción como parte de su huella dactilar. Distintas entre sí, todas coexisten en un imaginario donde, en palabras de Gabriel Franco, no existen los términos medios. Lo que para muchos puede parecer una limitante, en realidad es una señal de consecuencia profesada por una banda que abraza el cambio como forma de vida y pensamiento. Y la forma en que los de Portland traspasan dicha convicción al material en estudio para transformarlo en un espectáculo con destellos encandilantes, es lo que le da a esta banda una estatura de veteranos en plena forma.

Never Neverland proyecta la consagración sin caer en la fórmula fácil ni dejarse llevar por las tendencias impuestas por la industria. Impone su autoridad mediante la brillantez desde la escritura. De paso, nos transporta a la tierra de Nunca Jamás para recordarnos que no es necesario envejecer para adquirir sabiduría. Por eso Unto Others es una banda que trasciende sobre el nicho y un sonido específico. Y, aunque muchos no lo sepan, hay una minoría que se dispone en masa a abrazar la calidez emocional en un mundo cada vez más frío e inhumano.

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Equipo SO
Director/Columnista
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