Volbeat – Servant of the Mind (2021)
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Volbeat – Servant of the Mind (2021)

Volbeat – Servant of the Mind (2021)

martes 28 de diciembre, 2021

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Escrito por: Francisco Quevedo

  • Volbeat
  • Servant of the Mind (2021)
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Una grata sorpresa. Así se podría definir al nuevo disco de Volbeat. Son 13 canciones las que dan forma a la idea de Michael Poulsen, líder del grupo y quien compuso el material durante el encierro pandémico y en tan sólo tres meses.

Si bien tiene elementos que persiguen nuevos sonidos, el núcleo del disco responde a la histórica esencia de Volbeat, según definiciones del propio Poulsen en algunas entrevistas de promoción del álbum. Y esa afirmación es cierta. “Servant of the Mind” es un reflejo de lo que es Volbeat como grupo.

En una propuesta directa y sin rodeos, con guiños a variados grupos y corrientes musicales, el disco tiene momentos adictivos. Desde la primera canción, se comprende de inmediato para “donde va la micro”. “Temple of Ekur” es un certero golpe, un misil simple, pero muy efectivo en clave rockera funcionando como gancho ideal para seguir escuchando. “Wait a Minute My Girl” es uno de los sencillos del álbum y es adictiva desde la primera vez que se escucha. Es una píldora con tintes rockabilly en tan solo 2 minutos y veinte segundos. Es, al mismo tiempo, una idea arriesgada, pero que funciona bien.

En “The Sacred Stone” se rinde un breve tributo a Slayer y el pulso alude a los sonidos de la escuela de Dio y Heaven and Hell. Es uno de los tracks más densos del disco y es, además, uno de los más extensos. “Shotgun Blues” tiene todos los ingredientes para ser un éxito: sonido cargado al thrash noventero y un coro pegadizo.
“The Devil Rages On” retoma ese sonido Volbeat en clave rockabilly, pero no es tan arriesgada como “Wait a Minute…”. La fuerza de las letras, también compuestas por Poulsen, quedan en evidencia en esta pista. “Say no More” es una oda a la última etapa de Metallica. La gracia que tienen estas alusiones es que están bien trabajadas, no son imitaciones, sino que parecieran tratar de explicar cuáles son sus influencias y darles las gracias por medio de canciones. Está muy bien y es válido hacer este tipo de insinuaciones.

“Heaven Descent” mantiene esa línea de canciones “a la vena” y con coros pegajosos. Destacadas guitarras ponen la nota alta. Después viene otra de las apuestas del álbum: “Dagen For”, la composición más pop rock de esta nueva entrega. La participación de la cantante danesa Stine Ramsen es un acierto aportando frescura y logrando momentos que están entre los más destacados de todo el disco.

“The Passenger”, “Step Into the Light”, «Becoming” y «Mindlock” retoman con fuerza el camino más pesado, volviendo al sonido más tradicional de Volbeat. Este cuarteto da cuenta de la vitalidad de este trabajo mostrando a la banda en plena forma, combinando potencia con melodías adictivas. Vale destacar algunos pasajes de “Becoming” que la encumbran a estar entre lo más recomendable del álbum. “Lasse’s Borgitta” es el punto final. Son casi ocho minutos que resumen con precisión todo lo escuchado en las doce canciones que la preceden y que no hacen más que demostrar de que se trata el sonido de Volbeat.

Sin la necesidad de aventurarse en terrenos desconocidos, la propuesta de Poulsen y sus escuderos responde a las expectativas. “Servant of the Mind” dan ganas de repasarlo varias veces y contiene canciones que, se seguro, estarán entre lo más destacado del repertorio de Volbeat.

Inglés

A pleasant surprise. This is how the new Volbeat album could be defined. There are 13 songs that give shape to the idea of ​​Michael Poulsen, leader of the group and who composed the material during the pandemic lockdown and in just three months.

Although it has elements that pursue new sounds, the nucleus of the album responds to the historical essence of Volbeat, according to definitions of Poulsen himself in some interviews promoting the album. And that statement is true. «Servant of the Mind» is a reflection of what Volbeat is as a group.

In a direct and straightforward proposal, with nods to various groups and musical currents, the album has addictive moments. From the first song, it is immediately understood “where the mic goes”. «Temple of Ekur» is an accurate hit, a simple missile, but very effective in a rock key working as an ideal hook to continue listening. «Wait a Minute My Girl» is one of the singles from the album and is addictive from the first listen. It’s a rockabilly-tinged pill in just 2 minutes and twenty seconds. It is, at the same time, a risky idea, but one that works well.

In «The Sacred Stone» a brief tribute is paid to Slayer and the pulse alludes to the sounds of Dio’s school and Heaven and Hell. It’s one of the densest tracks on the album and it’s also one of the longest. “Shotgun Blues” has all the ingredients to be a hit: a 90s thrash-laden sound and a catchy chorus. “The Devil Rages On” takes up that Volbeat sound in a rockabilly key, but it’s not as risky as “Wait a Minute…”. The strength of the lyrics, also composed by Poulsen, are evident on this track. «Say no More» is an ode to the last stage of Metallica. The grace that these allusions have is that they are well worked, they are not imitations, but they seem to try to explain results are their influences and thank them through songs. It is very well and it is valid to make this type of innuendo.

“Heaven Descent” maintains that line of songs “in the vein” and with catchy choruses. Outstanding guitars set the high note. Then comes another of the album’s bets: “Dagen For”, the most pop rock composition of this new installment. The participation of the Danish singer Stine Ramsen is a success, bringing freshness and achieving moments that are among the most outstanding of the entire album.

«The Passenger», «Step Into the Light», «Becoming» and «Mindlock» strongly resume the heavier path, returning to the more traditional sound of Volbeat. This quartet gives an account of the vitality of this work by showing the band in top form, combining power with addictive melodies. It is worth highlighting some passages from “Becoming” that elevate it to be among the most recommendable of the album. «Lasse’s Borgitta» is the final point. They are almost eight minutes that accurately summarize everything heard in the twelve songs that precede it and that only demonstrate what the sound of Volbeat is all about.

Without the need to venture into unfamiliar terrain, the proposal of Poulsen and his squires lives up to expectations. “Servant of the Mind” makes you want to go over it several times and contains songs that are sure to be among the highlights of Volbeat’s repertoire.

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