No Somos – Uno
Cargando
Escrito por: RodForChoice

Se nota que hay mucho énfasis en alcanzar un sonido distinto. El concepto de diferenciación está presente desde el primer segundo del disco. “Aflojando el ser” es la carta de presentación de la placa “Uno”, y así, desde el primer instante, la banda pareciera invitarnos a ceder a su estilo. Es un tema que pretende dejar en claro que suenan y tienen identidad propia.

Luego de cinco minutos de virtuosismo y un fuerte carácter, aparece “Arlequín”. Una pieza sutil y muy bien lograda. El teclado nuevamente es imprescindible desde el principio. La delicadeza de la guitarra principal se equilibra perfectamente con el sentimiento depresivo que expresa la voz de No Somos. Muy buen cierre de la canción.

La tercera muestra se inicia con un bajo que recuerda el inicio de “Would?”, aunque la figura es notoriamente distinta, puesto que es este instrumento el que conduce el “Desapego”,  canción que dura más de ocho minutos. Llegando a los dos minutos, hay un giro brusco e inesperado que divide la intención inicial en varias aristas. Mediante avanzan los minutos da la impresión de que hemos escuchado, al menos, tres temas diferentes dentro de un mismo track. Sin duda, debe ser la muestra más difícil de digerir para el público con un oído cuadrado.

Inmediatamente después llega la pausa necesaria para relajarse y encender un cigarrillo de “Esperanza”. Justo ahora, en la mitad del disco, puede comenzar a captarse el mensaje primordial que hay en las líricas de la agrupación, uno que invita a encontrarse con uno mismo o, tal vez, a aceptarse. El espacio instrumental que brindan los solos resulta muy útil para que cada uno consiga comprenderlo, a su manera.

Poniéndome el “Traje”, a continuación, confirmo la hipótesis manifestada en el párrafo anterior, pero se recalca lo que el disco propone desde un principio, hacerlo con carácter, con una identidad propia y respetable. El “Olvido” es la oportunidad para confirmar la precisión de la batería, esa que ha estado muy bien construida en más de media hora de música. Sin duda es la canción m

ás oscura y está muy bien posicionada para anunciar el desenlace. Aún siendo un tema largo, no sucede lo mismo que antes, pues, al finalizar, da la sensación de estar mucho mejor armado.

Hacia el final, suena “SonAmbulas” y se ha conseguido mantener una línea firme y clara. Una que ha logrado que estos chilenos puedan identificarse con sus riffs, con sus voces, con su presencia y, sobretodo, con sus constantes cambios, a veces bruscos y rudos, pero también sencillos y tenues, pero nunca predecibles. Se nota que no es un trabajo hecho a la ligera y que son una banda que no solamente mete bulla, sino que, además, se expresan.

Este artículo ha sido visitado 85 veces, de las cuales 1 han sido hoy

Colaborador vitalicio, inmortalizando tocatas desde las trincheras de @sonidosocultos

Más del autor