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Balboa – Primer Round (2017)
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Balboa – Primer Round (2017)

Martes 02 de Mayo, 2017

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Escrito por: Martin Poblete

La alusión pugilística de Balboa no se queda solo en palabras: la propuesta musical de estos cuatro músicos, que tras 15 años de amistad decidieron hacer una banda juntos, es tan demoledora como un uppercut bien colocado bajo la mandíbula.

Su trabajo más reciente, su EP debut titulado Primer Round, es un producto musical redondo y coherente desde el primer momento: el arte del disco, la música, el contenido… Todo cuaja impecablemente.

Suena la campana y el primer track del álbum, La puta suerte, da el primer golpe con todas sus fuerzas. Hard rock cochino, frontal y sin pelos en la lengua. Balboa suena como una de esas bandas primigenias de rock en español. Sus canciones perfectamente podrían colarse en un álbum de Tumulto y no nos daríamos ni cuenta.

Lo mismo pasa con El buitre y El perro y el vago. Sus rabiosos riffs de hard rock setentero, en los que Black Sabbath y ZZ Top parecen meter la cola a cada rato, lucen la perfecta ejecución de una banda que funciona como reloj. La base rítmica provista por Juan Pablo Goñi en batería y Eduardo Fuenzalida en bajo es una verdadera muralla sonora, que provee de fuerza a sus letras cargadas de crítica social e indignación política. No es difícil imaginar a quién se refieren los muchachos de Balboa cuando se refieren al “Buitre”.

Con Animales la banda se escapa hacia aristas más oscuras, en torno a un siniestro riff principal ensalzado por un repetitivo flanger, que sirve de leitmotiv al paisaje sórdido retratado en la letra. Se siente la influencia de stoner noventero en cada compás de la canción.

Balboa no se caracteriza por ser una banda ambiciosa musicalmente hablando. Su estilo crudo y frontal no dista mucho del punk, de hecho. Pero ojo, que la crudeza y la buena ejecución no son conceptos que vayan siempre por separado. Muy por el contrario: los muchachos de Balboa tocan lo que tienen que tocar, y lo tocan increíblemente bien. Giorgio Grimaldi es de esos guitarristas que sabe poner la nota precisa en cada momento, y la voz de Juan Pablo Larraín tiene la versatilidad para ajustarse sin dificultades al mood de cada tema.

El EP es cerrado con broche de oro gracias al rabioso Ratalán. La banda cita a los españoles de Marea y Extremoduro como influencias, y vaya que se nota. La reivindicación de los que no tienen voz y el llamado a recuperar el poder que siempre les perteneció es clamado con determinación, entre sonidos de sirenas y cánticos de marchas que se escuchan de fondo. Golpe de knock out, conteo de diez y campanada final para cerrar un EP notable, del que Balboa sale con el puño bien arriba.

 

Balboa – Primer Round (2017)

The way Balboa refers to boxing isn’t just a word play: the music project developed by this four musicians, who came together as a band after a 15 years old friendship, is as stunning as an uppercut under the jaw.

Their most recent job is their debut EP, entitled Primer Round, is a cohesive and well-rounded musical product since the first moment: artwork, music, lyrics… Every piece fits perfectly to the other ones.

The ring bells and the first track, La puta suerte, strikes with all its strength. Dirty, straight-up hard rock with no restraints. Balboa sounds like those early, primitive, rock bands in spanish. Their songs could perfectly infiltrate in one of Tumulto’s albums, and we could easily not realize.

The same happens with El buitre and El perro y el vago. Their rabid hard rock riffs from the 70s, in which Black Sabbath and ZZ Top seems to be influencing, shows off the perfect performance of a band working like a clock. Rhythm base provided by Juan Pablo Goñi on the drums, accompanied by Eduardo Fuenzalida on bass is a real wall of sound, giving strength to the social anger and political indignation contained on the lyrics. It’s not hard to imagine what are these guys talking about when they refer to “the vulture”.

With Animales the band escapes through darker passages, around dark riffs accompanied by a repetitive flanger effect, that serves as a leitmotiv for the bizarre and obscure landscape portraited on the lyrics. You can feel the 90s stoner influence through every bar of the song.

Balboa is not an ambitious band, musically speaking. Their raw and straight-up style is not too far away from punk, actually. But don’t get me wrong: this rawness and good performance are not going separate this time. This Balboa guys are playing what has to be played, and they play it incredibly well. Giorgio Grimaldi is one of those lead guitarist with taste, and puts the exact note needed for every moment, and Juan Pablo Larraín vocals are versatile, so he can adjust himself for every song’s mood without struggling.

The EP is closed with a grand finale thanks to a rabid song entitled Ratalán. The band quotes spanish bands Marea and Extremoduro as influences, and it can be seen from far. The claim from those ones without voice, and the call to get back what always belonged to them is shouted with determination, between siren noises and protest chants heard on the background. Knock-out punch, ten count and final bell ring for an amazing EP, from which Balboa comes out with the fist up.

 

Martin Poblete
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