Placebo – Never Let Me Go (2022)
espera un momento...

Placebo – Never Let Me Go (2022)

Placebo – Never Let Me Go (2022)

lunes 11 de abril, 2022

Este artículo ha sido visitado 416 veces, de las cuales 1 han sido hoy

Escrito por: Isabella Richter

  • Placebo
  • Never Let Me Go (2022)
  • ¡Haz clic para puntuar esta entrada!
    (Votos: 1 Promedio: 5)
  • Escucha nuestra música

La última entrega de Placebo se pasa volando. A pesar de rozar la hora de duración, el álbum fluye cual río hacia el mar. No obstante, es un río que requiere atención para disfrutar de lo que viene en él. Si bien el plan era lanzar este trabajo antes, el covid-19 dijo otra cosa y los planes de lanzamiento y gira tuvieron que esperar. Sin embargo, esa pausa obligada le ayudó al dúo británico, Brian Molko y Stefan Olsdal, ha pulir lo que habían hecho.

Y todo salió mejor de lo pensado. El resultado son 13 canciones que hacen un repaso por los diversos sonidos que Placebo ha ofrecido desde sus inicios. Sin ser un disco trascendental, si alcanza alturas insospechadas. Un puñado de esas canciones se destaca con facilidad y entra en el radar casi de inmediato. Punto a favor.

Desde su característica base sonora, tan reconocible y que le valió el sitial que tienen, Placebo experimenta y refina su propuesta. Por supuesto que hay tracks que evocan sus locos años noventa, pero también hay espacio para incursionar con otros sonidos. Esa búsqueda, ese esfuerzo, ese desarrollo, tiene su premio: es uno de los álbumes más completo del grupo en años.

De esta manera, el dúo se pasea por temas que afectan a la sociedad actual y que están presentes en el disco: la crisis ambiental, la soledad, la violencia, entre otros. Estas temáticas, acompañadas por la música, crean un envolvente combo, que vale la pena ser escuchado con atención, si es que se quiere disfrutar del álbum. En el fondo, tiene momentos esplendorosos que atraparán la atención del oyente si es que este está dispuesto.

He leído en varios cometarios que este podría ser el mejor disco desde “Meds” (2006) e incluso otros se aventuran en señalarlo como el mejor disco de toda la discografía de Placebo. Tiendo a creer, por experiencia propia, que catalogar un disco como “el mejor” puede ser antojadizo e injusto con el material analizado y sus predecesores, puesto que la novedad es más atractiva. Sin embargo, sin llegar a ser trascendental, si podría ser lo mejor desde “Meds”, ubicándolo desde ya entre las mejores entregas del dúo y podría ser el punto de partida de una nueva etapa en el recorrido musical de Placebo.

Su osada propuesta, que incluye canciones destinadas a ser hits (“Beautiful James”), crudeza alternativa noventera (“Hugz”), pistas con arreglos clásicos (“The Prodigal”) y cortes más introspectivos y reflexivos (“Went Missing” o “Fix Yourself”), no hacen más que demostrar la versatilidad y madurez de Placebo en este minuto de su carrera.

La misma carrera que parecía estancada, sin producir material nuevo desde hace nueve años (tiempo largo para grupos como este) y que se veía amenazaba por la sequía creativa. Pero no. Placebo cortó de un plumazo esa aridez y resucitó en buena hora y de una forma vigorosa.

“Never Let Me Go” es un regreso que cumple las expectativas y, que, por largos pasajes del disco, las supera. En tiempos convulsionados, en que la incertidumbre está a la orden de día, este disco es un bálsamo que viene bien porque, a pesar de todo, es un álbum esperanzador. Todo desde la particular perspectiva de Placebo.

The latest installment of Placebo flies by. Despite being close to an hour long, the album flows like a river towards the sea. However, it is a river that requires attention to enjoy what comes in it. While the plan was to release this work earlier, covid-19 said otherwise and release and tour plans had to wait. However, that forced pause helped the British duo, Brian Molko and Stefan Olsdal, to polish what they had done.

And everything turned out better than expected. The result is 13 songs that review the various sounds that Placebo has offered since its inception. Without being a transcendental album, if height you reach unsuspected. A handful of those songs stand out easily and hit the radar almost immediately. Point a favor.

From its characteristic sound base, so recognizable and that earned it the place they have, Placebo experimented and refined its proposal. Of course there are tracks that evoke his crazy nineties, but there is also room to dabble with other sounds. That search, that effort, that development, has its reward: it is one of the group’s most complete albums in years.

In this way, the duo walks through themes that arise in today’s society and that are present on the album: the environmental crisis, loneliness, violence, among others. These themes, accompanied by music, create an enveloping combo, which is worth listening to carefully, if you want to enjoy the album. In the background, it has splendid moments that will catch the listener’s attention if he is willing.

I have read in several comments that this could be the best album since “Meds” (2006) and even others venture to point it out as the best album in the entire Placebo discography. I tend to believe, from my own experience, that classifying an album as “the best” can be capricious and unfair to the material analyzed and its predecessors, since novelty is more attractive. However, without becoming transcendental, it could be the best since “Meds”, already placing it among the duo’s best deliveries and it could be the starting point of a new stage in Placebo’s musical journey.

His daring offering, which includes songs destined to be hits (“Beautiful James”), 90s alternative rawness (“Hugz”), tracks with classic arrangements (“The Prodigal”) and more introspective and reflective cuts (“Went Missing” or “ Fix Yourself»), do nothing more than demonstrate Placebo’s versatility and maturity at this point in his career.

The same career that seemed stagnant, without producing new material for nine years (a long time for groups like this) and that was threatened by creative drought. But no. Placebo cut off that aridity with a stroke of the pen and came back to life in good time and vigorously.

“Never Let Me Go” is a comeback that meets expectations and, for long stretches of the album, exceeds them. In troubled times, when uncertainty is the order of

Este artículo ha sido visitado 416 veces, de las cuales 1 han sido hoy

Otros artículos del mismo autor