Sobernot – Destroy (2022)
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Sobernot – Destroy (2022)

Sobernot – Destroy (2022)

lunes 26 de septiembre, 2022

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Escrito por: Francisco Quevedo

Cada vez que aparece un disco como “Destroy” de Sobernot, se depositan esperanzas por esa arcaica frase que reza que “en Chile hay rock, en Chile hay metal”. Es una vieja y sana costumbre que se revitaliza con cada álbum que se lanza o que se descubre y que, por suerte, “Destroy” reafirma, una vez más. Y de qué manera.

El segundo LP de los formados en Santiago no deja títere con cabeza. “No Mercy” es el hit que abre los fuegos y, vaya qué buen título, de veras no tiene ni una gota, ni un esbozo, ni nada parecido a piedad con el oyente. Lo somete de inmediato, sin dar vueltas en la rotonda, y lo golpea directo al mentón. Este arranque podría dejar al borde del K.O. a cualquiera.

Sobernot demuestra que tiene las cosas claras. Su propuesta de “extreme groove metal” se desborda por todos lados. Y se podría afirmar que se agradece. Con retazos de thrash de gran nivel, combinados con otros elementos, el disco galopa a todo ritmo, siendo bastante literal en la aplicación del concepto. No solo eso. Además de ser canciones frescas, el sonido es de primerísimo nivel. Si trabajas de la mano de Tony Lindgren, tu camino será mucho más amigable.

Así, cada canción es un garrotazo que no da respiro, aunque no todo es brutalidad y desenfreno (pasajes de “Across the Toxic Dew” entregan algo de calma, de sombría calma). Otros tramos del disco son un poco más complejos (“Servants of the Yellow King”), pero están bien logrados. La formación actual compuesta por César “Vaigor” Vigouroux en la voz principal; Pablo “Chespi” La’Ronde en guitarra y voces; Joaquín “Yakls” Quezada en el bajo y Piero “Pyro” Ramírez en las baquetas goza de muy buena salud, destacando el debut de Ramírez en la batería. Un debut incendiario, con notorias intervenciones que dan cuenta de su talento. Los demás integrantes también aportan, consolidando con distinción la oferta del grupo.

Otro punto a favor es la facilidad con que combinan los diferentes niveles de intensidad. A diferencia de otros discos de otras agrupaciones del mismo estilo, en “Destroy” las intensidades van y vienen, fluyendo con naturalidad, pero sin perder el control. Así, y para reforzar el punto, una breve reflexión: el final de “The Second Coming” es potencia pura y no se pierde en un mar de sonidos, sino que logra quedar incrustada en la red cerebral del oyente. El punto es que algunos pasajes o canciones pueden ser distinguidas y recordadas y eso podría ser gracias a la naturalidad con que fluye el álbum.

El final a cargo de la canción homónima creo que podría ser un buen resumen de lo que Sobernot pretende mostrar. Por un momento de distracción el oyente podría pensar que lo que suena es Pantera, pero no… es Sobernot. Y esa sensación será muy gratificante. Fuerza, grandes solos de guitarra, sólida base del bajo y una batería aniquiladora (volviendo a confirmar el gran debut de “Pyro” Ramírez) se conjugan para dar forma a un sólido segundo álbum.

“Destroy” viene a consolidar el trabajo de Sobernot desde que irrumpieron en la escena metalera chilena. No es fácil lograr objetivos y menos editar discos que reflejen todo el esfuerzo y sudor que hay detrás. Con “Destroy”, Sobernot logra esto y más. Un gran álbum que sienta las bases y el despegue hacia las alturas que podría alcanzar Sobernot en un futuro cercano.

En esta oportunidad, destruir es algo bueno.

 

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