Al hablar de metal chileno, lo primero que se me viene a la mente es una larga corriente de bandas, todas ellas cercanas al Death, Black, Brutal Metal. Y es que en general, el movimiento metalero chileno es conocido por llevar en sus arcas un sin número de bandas “under”, las cuales son poco conocidas en el mercado mayoritario (chileno). Pareciera que mientras menos conocidas son, mejor catalogadas están por sus adeptos, silenciosos metaleros, que llenan miles de bares de mala muerte cada fin de semana.
Con Velattore nos encontramos con todo lo contrario. Este quinteto, oriundo de la quinta región, fundado el año 2006 por Marcelo Oyanedel y nacido, según ellos mismos, de una gran y vertigonosa mezcla de agrupaciones locales, entre las que destacamos tributos a Sonata Arctica, los locales Inferis y los extintos Ethernia, nos presentan un renovado sonido en lo que respecta al Power & Progressive metal.
Velattore lleva en su cuerpo dos producciones, un pequeño demo grabado el año 2006 en Valparaíso, el cual llevó por nombre “Un destino, Un demonio”. Esta producción, con un sonido fuertemente influenciado por bandas como Stratovarius y Sonata Arctica recibió positivas críticas de la prensa local y les permitió participar como banda invitada para un show del ex Iron Maiden, Paul Di’Anno, en la ciudad de Coquimbo.
Tras un fugaz paso por el Sello Octagon Music Group, la banda decide impulsar nuevamente su carrera, esta vez de forma independiente, aunque trabajando de forma mancomunada con la productora Abysmo. Ya en el año 2010 la banda decide grabar su primera placa de larga duración, llamada “Answers”. El trabajo, que estuvo producido por Elías Martínez, tecladista de la banda, fue también mezclado por Jorge Esteban, quién ha trabajado con bandas como La Ley, Los Tres y The Ramones.
“Answers” es un LP de 10 canciones, las cuales abarcan diversas temáticas, todas ellas independientes entre sí. Algunas abocadas a sentimientos ocultos, a diversidad y estrambóticas cosmovisiones y en general a formas de sentir y de vivir. Si hay una palabra que define el concepto que emana de la música hecha en este disco es “redención”. El disco habla sobre aquello y sobre las respuestas que emanan tras este divino estado.
Comenzamos escuchando “You will Burn”, un tema que no está mal para abrir una placa discográfica. Con una fuerte influencia de bandas como Sonata Arctica y Symphony X, Oliver García hace una tímida entrada con un estribillo parejo, sin llamar demasiado la atención. Como dejándonos con la duda sobre cómo será el segundo tema.
Y es que acá comienza el show, “Recalling the fear”, a mi juicio el mejor tema para single del disco. Con un elaborado videoclip, grabado por la Productora Abysmo y dirigido por Carlos Toro, nos encontramos con un perfecto mid tempo, un buen estribillo, una gran garra en las voces y un suave teclado que marca lo que es una gran canción.
“Turning off the life” es ese tema que calma un poco las pasiones. Con una fuerte influencia de la nueva escuela de metal, más comercial y un sonido que me recuerda mucho a Nocturnal Rites, García, con cierta dificultad para modular de manera perfecta el inglés, no deja de sorprender con un desgarrado estribillo.
En el número 4 de este repaso por “Answers”, nos encontramos con el tema que engloba el concepto – a mi juicio – de este disco. “Redención” es la palabra que esgrimieron tanto Oliver García como Marcelo Oyanadel para hablar de este trabajo y sobre todo de este tema. Con un fuerte video, también dirigido por Carlos Toro, la canción habla por sí misma. “To reach the heaven I drain my blood”, esta frase lo resume todo.
Terminada la catarsis de “I Believe”, nos encontramos con “Heir of the Sorrow”, un tibio tema para calmar la catarsis. Una canción para reflexionar, con una muy buena instrumentalización; una sólida ejecución de riffs y un teclado que matiza y agrada al oído. Espero equivocarme pero acá comienzas a notar un sonido plano, como si la técnica para componer canciones fuese un poco repetida.
Velattore dejó de ser una banda Power Metal, abandonó las románticas y antiguas letras de canciones como “Cuántas lágrimas” y ahora se acerca mucho a sonidos de la vertiente progresiva. “Make it real” me recuerda los mejores pasajes del Paradise Lost de Symphony X. A veces creo que García tiende a desafinar un poco en algunas partes, sin embargo, es sólo un pensamiento pasajero puesto que el estribillo es capaz de dejar callado al más escéptico. No está de más consignar que esta canción suena perfecta en directo.
“Behind the Cross” comienza con una fuerte introducción y es un tema que no estaría mal para ser lanzado como single. Bastante comercial, sin perder la escencia de la banda. Con lineas melódicas bastante fáciles de recordar. A veces me da por pensar que si Six Magics hubiese decidido continuar con un hombre en sus voces, tal vez tendría un sonido parecido a Velattore.
Para los románticos que extrañaban un poco de verdadero power metal, Velattore nos presenta “We are one”. Sin nada que envidiarle a Helloween, Masterplan o Gamma Ray, García hace lo que quiere con esas voces, mientras Martínez hace una perfecta ejecución de unos sólidos y melódicos teclados en esa espectacular pieza. Imperdible y 100% recomendada para las presentaciones en directo.
“Erased Line” realmente no es un mal tema, pero insisto en que el punto bajo de este disco es la repitencia de fómulas para componer. Lo explicaré de la forma más simple posible: cuando compones una canción de cierta forma, vale decir, con voces a capella en un instante determinado – por ejemplo – o con ciertos sonidos de teclados, tal vez incluso con ciertas formas de ingresar al estribillo para que suene bien, no es buena idea repetir la fórmula muchas veces porque puede terminar aburriendo. Para enmendar este pequeño pecado de la banda, no están demás los excelentes pasajes instrumentales de Elías Martinez y Mario Torres.
“Fake Kings” es el tema que cierra este buen trabajo. Con una una gran influencia de bandas como Evergrey e In Flames, este tema se presenta como un verdadero manifiesto de libertad, esta que es limitada por el poder de unos pocos. La banda nos presenta una gran composición, la cual finaliza con palabras del gran Charles Chaplin, extraídas de la película “El Gran Dictador”.
Para finalizar el comentario con respecto a este disco quiero agregar que Velattore es una de las pocas bandas que realiza un gallardo sacrificio y entrega por la pasión que los concentra. Son una gran agrupación, chilena, que demuestra que con un poco de sacrificio y dedicación se pueden lograr grandes cosas.
Trabajos como “Answers”, son un tirón de oreja para cientos de bandas locales, las cuales teniendo los mejores músicos y las mejores ideas para hacer buena música, se estancan por mera flojera, cobardía para soñar y para emprender, incluso por un egoísmo ciego, emanado de temores al fracaso, de hacer cosas nuevas y de surgir. Los músicos que predican sobre la música de calidad chilena pero se estancan por mera vagancia, deberían mirar este disco y muchos más y decir “Yes, we can”.
Un buen sonido es el que logró Elías Martínez en sus estudios Overtones, ubicados en Viña del Mar. A veces me gustaría escuchar más bandas chilena cantando en la lengua local, en el castellano bajo el cual hablamos, nos reimos y vivimos. La banda tendrá sus razones para dedicarse a hacer música chilena… en inglés. En resumen, un buen disco y una banda que no puede perderse en sus presentaciones en directo.
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