George Harrison, sereno explorador
espera un momento...

George Harrison, sereno explorador

George Harrison, sereno explorador

jueves 09 de diciembre, 2021

Este artículo ha sido visitado 127 veces, de las cuales 1 han sido hoy

Escrito por: Sonidos Ocultos

Un músico de bajo perfil, pero inquieto creativamente. Mientras formó parte de The Beatles, vivió bajo la sombra de la dupla Lennon-McCartney. En solitario demostró sus credenciales en todo su esplendor. Ahora, a 20 años de su temprana partida, George Harrison aún está entre nosotros.

Después de la publicación del disco “Cloud Nine” en 1987, que posicionó nuevamente a George Harrison en la primera línea musical, tras un ostracismo voluntario en cuanto a lanzamientos de discos se refería, el guitarrista quiso ir más allá. “Lo que realmente me gustaría hacer a continuación es… hacer un álbum con algunos de mis amigos… algunas canciones, ya sabes. Quizás The Traveling Wilburys... es el nuevo grupo que tengo: se llama “The Traveling Wilburys”, me gustaría hacer un álbum con ellos y luego podremos hacer nuestros propios trabajos otra vez”, explicó Harrison en una entrevista radial a comienzos del año 1988.

The Travelling Wilburys fue un supergrupo formado a fines de la década de los ochenta integrado por los ilustres Bob Dylan, Jeff Lyne, Tom Petty, Roy Orbison y Harrison. Una banda a su pinta, con libertad creativa, cooperación mutua entre sus miembros y con un resultado musical y comercialmente exitoso.

Antes de llegar a ese punto en su carrera, George Harrison recorrió un largo camino. Un camino que comenzó muy joven en Liverpool, su ciudad natal. La historia cuenta que integró el grupo The Beatles, antes llamados “The Quarrymen”, desde que tenía 15 años. Su primera gira al extranjero la hizo antes de tener la mayoría de edad y fue deportado desde Alemania a Inglaterra.

Muchas de las aventuras vividas por George Harrison durante su vida, tienen en común un concepto: la juventud. No sólo eso, fue un pionero en diversos aspectos, tanto en el plano personal como en el profesional. Fue el integrante más joven de The Beatles, fue el primero en publicar un disco solista (y vaya qué disco), experimentó con música electrónica cuando pocos lo hacían, organizó el primer concierto benéfico…

Con la música desde la cuna

George Harrison nació el 25 de febrero de 1943 en Liverpool. Su niñez fue humilde rodeado de sus hermanos y en una casa de formación católica en la que no sobraba nada. Sin embargo, fue una infancia feliz. Desde temprana edad demostró un genuino interés por la música, influenciado en un comienzo por músicos country, para posteriormente descubrir al rock and roll personificado en Chuck Berry y Elvis Presley. Este hallazgo marcó la carrera musical del joven Harrison, al punto de querer aprender a tocar y componer música. Su madre tuvo un rol relevante en el desenvolvimiento artístico de su hijo George. “Todo lo que quería para sus hijos es que fueran felices, y reconoció que nada hacía a George tan feliz como hacer música”, declaró en alguna ocasión Pattie Boyd, primera esposa de Harrison.

El imberbe George cursó sus estudios en la escuela Dovedale Road, al igual que Paul McCartney y John Lennon, aunque ellos le llevaban unos años de ventaja (1 y 3 respectivamente). Antes de integrarse al grupo de ellos, Harrison formó The Rebels junto a su hermano Peter y Arthur Kelly. La banda rendía tributo a artistas como Chet Atkins, Fats Domino o el propio Berry.

Sus años con The Beatles

La primera audición para ser integrante de The Quarrymen fue en marzo de 1958. Esa posibilidad se presentó gracias al auspicio e insistencia de Paul McCartney, joven con el que George había entablado una amistad en Dovedale Road. McCartney convenció al líder del grupo, John Lennon, para que le diera una oportunidad a Harrison. En una primera audición, Lennon descartó a Harrison por considerar que era muy…joven. Para McCartney ese detalle era irrelevante, ya que insistió e insistió hasta que Lennon cedió.

El primer disco de The Beatles fue publicado en 1963 y nada nunca más fue igual para sus integrantes. La Beatlemanía, fenómeno que definió la primera etapa del grupo, llegó rápidamente y se extendió por todo el Reino Unido. El primer viaje de la banda a Estados Unidos en 1964 sin duda fue el hito que definió para siempre la carrera de The Beatles. Debido a su carácter retraído y alejado de la primera línea, Harrison fue definido a menudo y en adelante como el “Beatle tranquilo”. Ese rasgo de su personalidad estuvo presente durante toda su vida, acentuándose con mayor fuerza en su vida posterior a la disolución del cuarteto.

Con The Beatles, George Harrison dijo presente en todos los álbumes. Si bien en un principio su aporte se remitió a ser el guitarrista silente, con el tiempo logró imponer algunas de sus composiciones para que fuesen incluidas en los discos. La dupla Lennon-McCartney monopolizaba las decisiones y matrices de cada trabajo del grupo, opacando a Harrison y a Ringo Starr, el baqueta, a roles más que secundarios. Esta manera de operar colmó la paciencia de Harrison, quien batalló para ser escuchado y tener más injerencia en las composiciones. Así, logró que, por ejemplo, el álbum “Revolver” (1966) abriera con una canción de su autoría: Taxman. Y, posteriormente, alcanzó el climax cuando “Something”, pieza del disco “Abbey Road” (1969) alcanzó el número uno. Fue la primera canción de la agrupación que lograba ese sitial y que no estaba compuesta por la dupla Lennon-McCartney.

El otro aporte fundamental para el desarrollo artístico del grupo fue el haber insertado la cultura de la India en la vida del cuarteto. Además del viaje que hicieron todos los integrantes a dicho país en 1968, Harrison ya había mostrado elementos de la música india en canciones de discos anteriores. El mejor ejemplo es “Norwegian Wood”, de “Rubber Soul” de 1965. Con el viaje a la India, Harrison pretendía que la banda retomara el camino de la prosperidad creativa, que el estudio fuera un lugar de libertades…quería cambiar el ambiente saturado de trabajo que existía en el estudio. A pesar de sus esfuerzos, no logró cambiar la dinámica interna. De igual manera, dicho periplo sí influyó en el sonido del disco “White Album” de 1968. Sin embargo, cansado de ser comparsa, George Harrison abandonó The Beatles en 1970, mismo año en que la banda de disolvió.

La libertad creativa

Aunque editó dos discos mientras aún era miembro de The Beatles –“Wonderwall Music” de 1968, banda sonora de la película Wonderwall, y “Electronic Sound” de 1969, pionero en experimentar con sonidos electrónicos- George Harrison sorprendió a propios y extraños cuando en 1970 lanzó el disco “All Things Must Pass”, primer disco solista de un exBeatle y primero triple lanzado por un artista solista. Producido por él y Phil Spector, al álbum fue un éxito absoluto, y a la postre, el más exitoso de su carrera. Este 2021 se cumplieron 50 años de su publicación y sus canciones demostraron su vigencia una vez más. Las composiciones incluidas en él fueron creadas por Harrison durante la última etapa en The Beatles e, incluso, podrían haber sido parte de los trabajos postreros del cuarteto. “All Things Must Pass” demostró la capacidad compositiva y creativa de Harrison y, además, confirmó que tenía canciones hasta para “regalar”.

En 1971 fue el primer artista en organizar un concierto benéfico, concepto tan manoseado en décadas posteriores. “Concert for Bangladesh”, craneado junto a su amigo Ravi Shankar, reunió a artistas de la talla de Bob Dylan, Eric Clapton, Billy Preston, Ringo Starr (con quien mantuvo una amistad hasta la muerte), entre otros. Los conciertos en Madison Square Garden recaudaron una cuantiosa suma de dinero, lo mismo que ocurrió con la venta del disco. A pesar del logro, los dineros fueron retenidos por problemas con los impuestos y nunca se aclaró cual fue la cifra que finalmente llegó en ayuda de Bangladesh, situación que decepcionó a George Harrison.

Después, Harrison lanzaría cinco álbumes durante los setenta. “Living in the Material World” (1973), “Dark Horse” de 1974, “Extra Texture” (1975), “Thirty Tree & 1/3” de 1976 y “George Harrison” (1979). Estos trabajos posicionaron a Harrison en la cúspide, pero no todos alcanzaron un éxito tan rotundo como “All Things…”. Para el final de la década, Harrison contrajo matrimonio con la mexicana Olivia Arias, unión que tuvo como fruto el nacimiento del único hijo del músico, Dhani. Este matrimonio con Arias fue reivindicador para Harrison, después de la desilusión amorosa sufrida cuando Pattie Boyd lo abandonó para emparejarse con Eric Clapton, uno de sus mejores amigos. Tanto George Harrison como Clapton crearon canciones en honor a Boyd: “Something” y “Layla”, respectivamente.

En los ochenta, George Harrison otra vez fue pionero al publicar la primera autobiografía de un Beatle, llamada “I Me Mine”. Si bien editó dos discos más a comienzos de la década (“Somewhere in England” de 1981 y “Gone Troppo” de 1982), lo cierto es que Harrison limitó sus apariciones públicas y se alejó del mercado musical hasta la publicación del álbum “Cloud Nine” de 1987, trabajo que lo catapultó nuevamente al éxito, esquivo a estos niveles desde el lanzamiento de “Living in the Material World”. Su amistad con Jeff Lyne, cerebro de Electric Light Orchestra, trajo como consecuencia la grabación de “Handle With Care” junto a Bob Dylan, Tom Petty y Roy Orbison, formación de “The Travelling Willburys”, supergrupo hecho como “traje a la medida” de Harrison. Lanzaron dos álbumes, pero nunca hicieron giras. La fulminante muerte de Orbison en 1988 fue un golpe bajo para la agrupación.

Posteriormente, Harrison se embarcaría a Japón junto a Eric Clapton para realizar una gira, la primera que el músico hacía desde 1974. “Live in Japan” fue el resultado de aquel viaje y fue el último disco en vivo editado por Harrison. Después, sus apariciones fueron esporádicas y comenzó a sufrir problemas de salud producidos por su adicción al tabaco. Le ganó a un cáncer de garganta en 1999, mismo año en que sobrevivió a un ataque en su propia casa. Un desenfocado entró a su mansión y atacó con un cuchillo al exBeatle y su esposa, Olivia. Harrison resultó herido y este hecho lo traumatizó, limitando aún más sus apariciones públicas. El recuerdo del asesinato de John Lennon, ocurrido en diciembre de 1980, también confabuló para que Harrison se recluyera casi para siempre.

El capítulo final

Para el año 2001, el cáncer volvió a su vida. Un tumor cerebral derivado del cáncer al pulmón, truncó la vida del artista. El 29 de noviembre murió en Los Ángeles, Estados Unidos, en una propiedad de Paul McCartney. Harrison se despidió armónicamente de sus compañeros de The Beatles y murió rodeado de su círculo más cercano, en paz, amando sus jardines (era un aficionado a la jardinería) y manteniendo el sentido del humor hasta el final, según confidenció Ringo Starr, tiempo después de la muerte de su camarada.

George Harrison dijo adiós a este mundo dejando una tremenda huella. Un recuerdo del “Beatle tranquilo”, alejado de las luces, pero lleno de capacidad creativa, sarcasmo, humor y experimentación, características que definieron su estilo musical y de vida. Su deceso aún se llora y emociona a miles de fanáticos de The Beatles y de su carrera en solitario, pero su legado trascendió más allá de lo musical. George Harrison todavía vive entre nosotros.

Este artículo ha sido visitado 127 veces, de las cuales 1 han sido hoy

Otros artículos del mismo autor