El Ten eleven – New Years Eve (2022)
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El Ten eleven – New Years Eve (2022)

El Ten eleven – New Years Eve (2022)

martes 22 de marzo, 2022

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Escrito por: Jorge Cortes

  • El Ten eleven
  • New Years Eve (2022)
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El dúo de post/vamp/loop rock El Ten Eleven acaba de lanzar su más reciente producción. Un disco con energía movediza, inquieta, bailable tal como lo propone su nombre “new years eve”.

Con la técnica del vamping, El Ten Eleven logra conectar seis pistas que se van construyendo tal cual una estructura arquitectónica. Hasta tienta tagear este estilo, algunos proponen Partyrock, otro Arqrock (rock arquitectónico o de arquitectura), pero el punto es que, sea cual sea el estilo que cultive El Ten Eleven, logran que su música y su sonido pegajoso queden dando vueltas bastante tiempo…y no, no de manera molesta.

El tema que abre el disco y que aporta su nombre a esta placa, New year`s eve, tiene un poco de la estética del sonido de bandas como Tortoise, sin embargo, la forma de componer de El Ten Eleven les saca bastante más provecho a las repeticiones para ir generando armonías. Cuando aparece el segundo track del disco, Meta Metta, da la impresión de ser una idea desechada de algún disco de los Artic Monkeys. Es más, es como si la banda inglesa hubiera estado en su modo feliz y hubiera despachado un pegajoso riff a sus colegas de California. Pero no, sólo es una influencia, como mucho una cita.

A continuación, viene The time Knife, una composición que mantiene la energía bailable del disco y que además suma un positivismo descriptivo en base los pads que se van tejiendo con los sintes y un overdrive de guitarra que dan ganas de abrazarlo por lo bien que suena. Casi llegando a la mitad de la canción, El Ten Eleven logra que el tema salte a otra parte, casi como si fuera una canción nueva con distinto pulso, sin embargo, logra una de las mejores construcciones armónicas de todo el disco.

El cuarto tema de esta producción lleva por nombre “Isn`t everything enough” y a diferencia del resto del disco el estilo bailable es más…un movimiento paulatino digno de una ambientación psicodélica. Algo para quedarse pegado escuchando mientras el cuerpo responde.

Unos suaves arpegios solitarios abren el penúltimo track, Sixteen Circles. La batería y los pads se toman su tiempo, pero cuando entran en escena es como estar mirando una carretera sonora compuesta por El Ten Eleven que se abre para el disfrute del oyente. La canción va tomando más velocidad en su tramo medio y lo acompaña con más ímpetu los golpes de la batería. Este es una canción que perfectamente puede jugarse en audiosurf o simplemente verse en algún espectrograma para así poder ver las trasformaciones visuales que puede provocar la música de El Ten Eleven.

Cerrando el disco aparece a juicio del redactor de esta columna, el punto más alto de la producción A Reflection Of A Reflection. Un track que parte con un ritmo simple, acompañado de riffs de notas cortas sobre el cual se agregan pequeños hilos melódicos que van formando una telaraña sonora, hasta que llega un intermedio con un bajo levemente distorsionado arrollador, junto a una línea melódica de sintes que trae recuerdos a la banda sonora de un videojuego de disparos llamado Tyrian. De seguro los gamers derramarán una lágrima, por que vaya que juegazo era ese.

En rasgos generales, El Ten Eleven llega con un disco capaz de ser escuchado en muchas partes y situaciones, dotado de una versatilidad elástica que se agradece. Un estilo multipropósito interesante de cultivar, escuchar y analizar. Ideal para aquellos que aman tener espasmos rítmicos voluntarios al ritmo de la música, comúnmente llamado bailar, para los más agraciados en mover el esqueleto.

Inglés

The vamp/loop rock duo El Ten Eleven have just released their most recent production. An album with moving, restless, danceable energy just as its name “New Year`s Eve” suggests.

With the vamping technique, El Ten Eleven manages to connect six tracks that are built just like an architectural structure. It is even tempting to tag this style, some propose Partyrock, another Arqrock (architectural rock), but the point is that, whatever style El ten Eleven do, they manage to keep their music and their catchy sound hanging around for a long time …and no, not in an annoying way.

The song that opens the album and that gives its name to this album, New year`s eve, has a bit of the aesthetic sound of bands like Tortoise, however, the way of composing by El Ten Eleven takes much more advantage of them to the repetitions to generate harmonies. When the second track of the album, Meta Metta, appears, it gives the impression of being an idea discarded from some Arctic Monkeys album. Its like the English band had been in their happy mode and delivered a catchy riff to their California mates. But no, it’s just an influence.

Next comes The time Knife, a composition that maintains the danceable energy of the album and also adds a descriptive positivism based on the pads that weave with the synths and a guitar overdrive that makes you want to hug it because of how good it sounds. Almost reaching the middle of the song, El Ten Eleven manages to make the song jump to another part, almost as if it were a new song with a different pulse, however, it achieves one of the best harmonic constructions of the entire album.

The fourth song of this production is called “Isn`t everything enough” and unlike the rest of the album, the dance style is more a gradual movement worthy of a psychedelic setting. Something to stay glued listening while the body responds.

Some soft solo arpeggios open the penultimate track, Sixteen Circles. The drums and pads take their time, but when they enter the scene it’s like looking at a sound road composed by El Ten Eleven that opens up for the listener’s enjoyment. The song picks up more speed in its middle section and is accompanied with more impetus by the drumbeats. This is a song that can be perfectly played in audiosurf or simply seen in a spectrogram in order to see the visual transformations that El Ten Eleven’s music can cause.

Closing the album appears, in the opinion of the writer of this review, the highest point of the production. A track that starts with a simple rhythm, accompanied by riffs of short notes on which small melodic threads are added that form a sound web, until an intermission with a slightly distorted overwhelming bass arrives, along with a melodic line of synths that brings back memories to the soundtrack of a shooting video game called Tyrian. Gamers will surely shed a tear, because what a great game that was.

El ten Eleven arrives with an album capable of being listened to in many places and situations, endowed with an elastic versatility that is appreciated. An interesting multipurpose style of cultivating, listening and analyzing. Ideal for those who love to have voluntary rhythmic jerks to the rhythm of music, commonly called dancing, for the most graceful on dancers.

 

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