Icarus Gasoline “Lo Desaparecido” (2010)
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Icarus Gasoline “Lo Desaparecido” (2010)

Icarus Gasoline “Lo Desaparecido” (2010)

miércoles 08 de abril, 2015

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Escrito por: Isabella Richter

“Para mí no es suficiente,
Vagar solo, más como siempre en tu radio,
No escuchaste el rock de ayer…”

Estos tres versos de “Radio”, uno de los temas del último disco de Icarus Gasoline -la banda de Stoner Rock, Psicodélia y Espíritu- bien podrían resumir su carrera.

La que sigue es su historia, otra más de “Sangre, sudor y lágrimas” -como las tantas que forman la escena independiente chilena-.

Formados en la lejana aridez Patagónica (2003), editan su primer disco “Secuencia gris para los pájaros” en 2005, con buena aceptación pero lejos del reconocimiento esperado, deciden dejar familia y amigos para radicarse en Santiago (2008) y así consolidar su trabajo. Tras tocar en el circuito metropolitano por alrededor de cuatro años y a nueve de su formación, les llegaría el golpe del destino que cambiaría las cosas.

Era Junio del 2012 cuando -por medio de votación popular- fueron elegidos como “El artista de la semana” en el sitio web de MTV Iggy, proyecto que se dedica a buscar bandas alrededor del mundo con estilos innovadores y únicos, conservando el espíritu original del canal en sus inicios. Por si no fuera poco, en 2014 fueron elegidos por Converse y su iniciativa Rubber Tracks, para grabar junto al legendario productor Jack Endino.

Sin embargo, mucho antes del éxito el cuarteto nos presentaba su segunda placa, “Lo Desaparecido”, lanzada en Enero del 2010 y de la que les hablaremos hoy.

“Descontrol”, canción de apertura, ingresa con unos sugerentes fraseos de guitarra acompañados de teclado y batería que van abriendo el camino para la llegada de la cadenciosa y potente base –batería, guitarra rítmica y bajo- a la que se les incorpora una armonía de voces, que de aquí en más,  será el sello distintivo de la banda.

Continua “Lo Desaparecido”, canción donde destaca la robustez de las guitarras en Fuzz, características del Stoner, aportando gravidez a ese conjunto de voces que rozan el falsetto. Amarra el set un quiebre que tiene por protagonistas a los solos de guitarra.

“Perversión”, la más “oreja” de las canciones, usa la misma formula musical de sus antecesoras -base potente y guitarras distorsionadas- pero todo con un resultado mucho más accesible, gracias al estribillo contagioso que utiliza para quedarse pegada en nuestra cabeza. Otro gran tema para bailar como Elvis, solo.

“The Shadow and the Mean” (La Sombra y el Significado), cambio de idioma para el cuarto tema de la placa, inglés como segunda lengua. Y acompañando el conjunto habitual de guitarras y batería, se deja oír una guitarra acústica como nuevo elemento estilístico que adhiere una sonoridad especial a una canción que es puro Rock&Roll.

La intermitencia constante de un bajo, los dulces fraseos de guitarra y una ajustada batería dan inicio a uno de los mejores temas del disco, “Radio” destacan los arreglos de voces -alternando notas en su ejecución- e instrumentos de cuerdas de distintiva factura, hacen de ésta una notable la pieza.

“Volver”,  el groove hipnótico de los instrumentos, contrasta con el etérico conjunto de voces, que esta vez más compacto, canta sobre las añoranzas de algún tiempo pasado. Otro muy buen tema que nos va revelando la calidad de la segunda mitad del disco.

Suma y sigue, “Las Palabras del Ayer”, reflexionando líricamente sobre las añoranzas y miedos inevitables del vivir, donde los cuatro instrumentos tejen una extensa y oscura introducción decorados por pequeños pero singulares efectos de guitarra. Al finalizar, el puente lo quiebra todo, con batería y guitarra llevando la delantera, cerrando el tema más largo del álbum a los bordes del bending.

Una frase: “Que siga la huella de mi ser” más una vigorosa introducción, sólo sirven de conector principal para que los instrumentos desarrollen una estructura musical enriquecida por sintetizadores en otro muy buen tema, “Huella”, aportando la tan necesaria variedad a un género que por su naturaleza puede resultar un tanto monótono y opresivo.

El último tema, “Viddee Well” o “Mira bien”, es una referencia a “La Naranja Mecánica” y al lenguaje utilizado por su carismático protagonista “Alex De Large”, de ahí se despliega la temática “Ultraviolence” para un cierre enérgico y potente que alcanza su máxima intensidad al llegar su fin, sellando a la altura esperada, los cincuenta minutos que dura la placa.

El cuarteto patagónico logra con “Lo Desconocido” darle la vuelta al ya sabido esquema del Stoner. Los arreglos de las voces y su novedosa unión con la pesada base rítmica, más letras anecdóticas sobre lo pasado y la existencia. Dan como resultado un disco atractivo, que sólo necesita de nueve temas para capturar tu atención y entrar lento pero seguro en tu cabeza. Piensa en “Kyuss” y “The Ganjas” más ese notable sello propio y tu próxima banda de cabecera será “Icarus Gasoline”.

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Isabella Richter
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