Buddy Rich, el mariscal
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Buddy Rich, el mariscal

Buddy Rich, el mariscal

jueves 31 de marzo, 2022

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Escrito por: Sonidos Ocultos

Para muchos, incluido el legendario Gene Krupa, Buddy Rich ha sido el mejor baterista de todos. Dueño de un talento único, su carrera marcó una época en el jazz. Sin embargo, su influencia fue mucho más allá, motivando a generaciones enteras de bateristas.

Si hablamos de carreras precoces, la de Bernard “Buddy” Rich ocupa un lugar con seguridad: empezó a tocar a los dos años, edad de la cual uno como persona no tiene recuerdos. Así de prematuro fue su encuentro con las baquetas. Y, por si fuera poco, el joven (¿?) Buddy sabía bailar y cantar.

Rich nació un 30 de septiembre de 1917 en Brooklyn, Nueva York. Autodidacta, ya que no sabía leer partituras, y dueño de una gran memoria, le bastaba sentarse a escuchar los ensayos de una banda para aprenderse, sin margen de error y de una sola vez, el repertorio de turno. “No pongo demasiado énfasis en practicar de una forma determinada. Es una mentira pensar que mientras más practiques, mejor serás. Solamente puedes hacerte mejor si tocas. Te puedes sentar en el sótano todos los días y practicar todo el día. Pero si no tocas con una banda, no aprenderás técnicas, estilos ni gusto. Es como cuando estudias en la universidad, pero aún no has trabajado. Además, la práctica meramente es aburrida… Conozco maestros que exigen a sus estudiantes que practiquen 3, 4,5 o 6 horas. Sin embargo, opino que, si no obtienes lo que quieres en una hora de práctica, no vas a obtenerlo sino en cuatro días…” señaló Rich en alguna entrevista, aludiendo a esta particular habilidad y al concepto de practicar.

Capacidad desbordante

Su talento lo llevó a trabajar con la “crème de la crème” del ambiente musical. Rich comenzó su camino en el jazz cuando se integró a la banda del clarinetista Joe Marsala en 1937, con apenas 20 años. En un pestañeo, se sumó a la banda de Artie Shaw y también hizo colaboraciones con la orquesta Vic Schoen. En 1939 comenzó a tocar con Tommy Dorsey hasta que, en 1942, Rich decidió enrolarse en el ejército de Estados Unidos, específicamente en los Marines. Sin embargo, fue dado de baja en 1944 por razones médicas. Rich volvió a trabajar con Dorsey, pero en 1946 formó su propia banda, gracias al apoyo financiero de Frank Sinatra.

Todo ese tiempo, Buddy Rich se mantuvo tocando. Benny Carter, Harry James, Les Brown, Charlie Ventura, Jazz at la Filarmónica y Charlie Parker fueron los artistas, bandas o colaboraciones en las que trabajó Rich durante las décadas del cuarenta, cincuenta y sesenta. Participó en innumerables sesiones de grabación y presentaciones en vivo. En este ítem, destacaron las sesiones con Ella Fitzgerald y Louis Armstrong, además del trío de Oscar Peterson con el bajista Ray Brown y el guitarrista Herb Ellis. La “crème de la crème”.

La televisión también jugó un rol relevante en la carrera de Buddy Rich, ya que fue el medio que permitió que el baterista llegara a miles de hogares. Así, es recordada su actuación en el en el Top of the Plaza en Rochester, Nueva York en el año 1973. Es tan memorable que muchos bateristas suelen mencionar este show como una de sus influencias al momento de encarar al instrumento e influenciar su manera de tocar. Dave Weckl, Vinnie Colaiuta, Adam Nussbaum, Simon Phillips, Hal Blaine, John Bonham, Carl Palmer, Ian Paice, Roger Taylor, Gregg Bissonette, Jojo Mayer, Tré Cool, Travis Backer, Bill Ward y Phil Collins son algunos de los bateristas que reconocieron la influencia de Buddy Rich o han valorado su técnica y legado.

Otro momento televisivo con tintes épicos fue su duelo con “Animal”, baqueta de los Muppets, en el show de Los Muppets en 1981. Los duelos o batallas entre bateristas fueron comunes durante la carrera de Rich (en 1955, por ejemplo, grabó el disco “Krupa and Rich”, álbum en que hay algunos duelos entre ambos).

El energúmeno

Sin embargo, Buddy Rich tenía también un lado menos amable. No es desconocido que Rich tenía mal genio y se irritaba con facilidad, especialmente con sus músicos. Buddy Rich manejaba la banda con una disciplina militar heredada de su paso por el ejército norteamericano. En este punto, hago una conexión con Terence Fletcher, iracundo profesor de la película “Whiplash”, personaje interpretado por J.K. Simmons. Un calvo catedrático que trataba mal a sus alumnos, tapizándolos a garabatos y vulgaridades, lanzándoles objetos y amenazándolos con echarlos de la banda todo el tiempo cuando las cosas no salían como él pretendía, aunque estas fueran meros detalles. El personaje central, el estudiante Andrew Neiman, a cargo de Miles Teller, aspiraba a ser un baterista de jazz y su ídolo era…Buddy Rich.

“El baterista es el verdadero «mariscal de campo» de la banda”, afirmaba Rich. Bajo esa premisa, dirigía su banda con dureza. El bus de las giras era el escenario en el cual Rich despotricaba, cual energúmeno, contra sus músicos. El pianista Lee Musiker se atrevió a grabar las “sesiones” de Rich. “¿Tengo que subir ahí y avergonzarme de ustedes, hijos de puta? He tocado con los putos mejores músicos del mundo. ¿Cómo se atreven a tocar así para mí?”, es una de las miles de reprimendas de Rich a sus músicos. Musiker registró este valioso material por dos años. “No tienen escapatoria porque en el próximo set, al que oiga una puta nota fuera de lugar se va a cagar. Un desafine y toda esta puta banda se disuelve esta misma noche. ¡Póngame a prueba!”, amenazaba Buddy Rich.

Pese a su aparente violencia, las amenazas pocas veces se hicieron realidad. De hecho, según el relato de sus propios músicos, estos ultimatos rara vez fueron una realidad y no dejaban de ser no más que eso: amenazas. “El trato con Buddy era el que se tiene con alguien completamente psicótico, pero predecible. Siempre sabíamos cuándo se le iba a ir la cosa de las manos. Sucedía básicamente cada vez que aparecía su esposa, cuando se quedaba sin droga o cuando teníamos invitados en el autobús, que aprovechaba para alardear de su autoridad”, relató Dave Panichi, trombonista de La Big Band.

Las cintas no vieron la luz hasta que se comenzaron a “piratear”, haciéndose conocidas entre los músicos de jazz, luego entre los seguidores y finalmente llegaron al público común y silvestre. Contrario a lo que uno pudiese pensar, los audios fueron un éxito rotundo inspirando hasta guiones televisivos. Un ejemplo es Seinfeld, la popular serie de televisión. Según consignan diversas crónicas, Jerry Seinfeld utilizó “algunas de las frases íntegras de las cintas de Buddy Rich” para los diálogos entre los personajes de la serie. Fue tal el nivel de popularidad de las cintas que hasta el propio Buddy Rich supo de su existencia, pero nunca las escuchó.

Las advertencias

El corazón de Buddy Rich le hizo pasar malos ratos a lo largo de su vida. No sólo murió de un ataque cardíaco el 2 de abril de 1987 (derivado de un tratamiento para combatir un tumor cerebral) sino que décadas antes, casi le interrumpió su carrera de forma permanente. En 1959 sufrió el primer embate que lo alejó de la batería, sitial al que volvería en 1966 para fundar la Buddy Rich Big Band, lugar en el que estuvo hasta su muerte. En 1983 su corazón le advirtió de nuevo, pero no fue suficiente para que claudicara.

Su corazón frenó sus enérgicos solos y presentaciones, detuvo el redoble de aquellas baquetas que marcaron el pulso del jazz por, al menos, tres décadas. Con esa falla cardíaca se apagó una personalidad voraz y el “mariscal de campo” lanzó su última pelota, sabiendo de antemano que terminaba en un touchdown.

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