Lantlôs – Wildhund (2021)
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Lantlôs – Wildhund (2021)

Lantlôs – Wildhund (2021)

martes 09 de noviembre, 2021

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Escrito por: Jorge Cortes

Aceptar y abrirse a nuevas influencias, tomar lo mejor de los cambios y no temer a la búsqueda sonora, son los conceptos que se valoran en el círculo de críticos de música al momento de considerar y recomendar una banda. Todos esos términos definen el último disco de la banda alemana Lantlôs que hace una mezcla muy rica entre diferentes texturas, tomando las vertiginosas baterías del post metal, la espacialidad y apertura de las guitarras shoegaze, líneas de bajo que cubren el bombo haciéndolo sonar como un puñetazo y, por supuesto, una voz muy barítono capaz de subir y bajar entre ámbitos muy lejanos. Wildhund, así se llama la última maravilla de Lantlôs, un disco que se lanzó sin grandes publicidades pero que cuyo contenido atrajo a muchos y muchas oyentes gracias a sus puntos altos que hacen sentir sus 51 minutos de duración como un parpadeo. Einstein tenía razón, el tiempo es relativo y Lantlôs lo entendió.

Los primeros tres temas son puntos altos de arranque que de alguna manera condensan la gran mayoría del sonido de todo el disco sirviendo muy bien como una perspectiva general. “Lake fantasy” tiene esa partida que hace morder el anzuelo en los primeros segundos, apagando la mente del auditor y fundiéndola en su pastosa sonoridad. Le sigue “Magnolia” manteniendo el sonido, pero agregando secciones poderosas de unificación entre guitarras y bajo mientras la voz alarga algunas vocales en intervalos que permanecen en la atmosfera gracias a sus capas de reverb. Más adelante, “Cocoon tree house” es una ágil fusión de capas de guitarra que nunca dejan de transponerse.

“Home” tiene una rítmica particularmente cabeceable y adictiva, los oyentes amantes del air guitar amarán sus cambios y simularán los riffs. Esta es la parte del disco que está más cerca del rock progresivo sin perder la dulzura de esa poderosa textura creada por Lantlôs. A continuación, sigue “Vértigo”, una melodía hecha por posturas de quinta con la mejor potencia para acompañar una voz introvertidamente protagonista que abre el camino para uno de los puntos más altos del disco. “The Bubble” tiene esa sensación de estar hecha en un molde cuadriculado de tiempos gracias a sus distorsiones cortantes, contrastando así con las voces reverberantes y alargadas en la sección siguiente de la canción, dónde se demuestra que Lantlôs sabe que no sólo con armonía puede resolverse una tensión musical.

“Amber” es una canción donde la voz y los acordes de guitarra recuerdan que en este disco Lantlôs se influenció por Deftones en cierto punto, tomando parte de estética sonora y tomando nota de la duración de sus temas.
La mitad cronológica del disco la tiene “Cloud Inhaler”, el descanzo ambiental para relajar y dejar respirar las orejas. Parece casi una introducción pre desarrollada para el tema que viene a continuación, “Planetariun”. La canción genera una calma basada el concepto que le da el nombre, además, este tema abre una sección del disco dónde Lantlôs se toma más tiempo para desarrollar su discurso.

El siguiente punto alto es “Dream machine”, regalando una acelerada rítmica que dota de ímpetu a la canción hasta el cierre, dónde da la sensación de estar ante una pieza compuesta para un videojuego, algo para quedarse pegado repitiendo una y otra vez gracias a su sonido de 8 bits.

“Dog in the wild” retoma la complejidad de la rítmica construida en base a una línea de guitarra unida al bajo, acompañada de una caja redoblante que nunca deja de moverse y que es el preámbulo para “Lich”, el utltimo tramo, un acelerado time lapse con voces dotadas de filtros electrónicos que le da fin a un movedizo viaje.

Wildhund es un disco que acerca a Lantlôs a oyentes fuera de su nicho de fans. Puede ser una maniobra de riesgo, pero la verdad es que está tan bien diseñado que no cabe dudas que la banda disfrutó su creación apostando por ideas no tan extensas y más condesadas, jugando con el sonido etéreo de sus matices ambientales y sus baterías exquisitamente hiperventiladas.

Inglés

Accept and open up to new influences, take the best of changes and not fear the search for sound, are the concepts that are valued in the circle of music critics when a band will be considering and recommending to a crew. All these terms define the latest album by the German band Lantlôs that makes a very rich mix between different textures, taking the dizzying drums of post metal, the spatiality and openness of shoegaze guitars, bass lines that cover the bass drum making it sound like a punch and, of course, a very baritone voice capable of going up and down between very distant realms. Wildhund, that’s the name of Lantlôs’s latest wonder, an album that was released without great publicity but whose content attracted many listeners thanks to its high points that make its 51-minute length feel like a blink of an eye. Einstein was right, time is relative and Lantlôs understood it.

The first three songs are high starting points that somehow condense the whole sound of the entire album, serving very well as an overview. “Lake fantasy” has that game that makes you bite the bait in the first seconds, turning off the mind of the listener and melting it in its pasty sound. It is followed by “Magnolia” keeping the sound, but adding powerful unifying sections between guitars and bass while the voice lengthens some vowels in intervals that remain in the atmosphere thanks to its layers of reverb. Later on, “Cocoon tree house” is an agile fusion of guitar layers that never stop being transposed.

“Home” has a particularly headlong and addictive rhythm, air guitar-loving listeners will love its changes and simulate the riffs. This is the part of the album that is closest to progressive rock without losing the sweetness of that powerful texture created by Lantlôs. This is followed by “Vertigo”, a melody made by fifth positions with the best power to accompany an introverted leading voice that opens the way for one of the highest points on the album. “The Bubble” has that feeling of being made in a squared beat mold thanks to its cutting distortions, thus contrasting with the reverberant and elongated vocals in the next section of the song, where it is shown that Lantlôs knows that not only with harmony can resolve a musical tension.

“Amber” is a song where the voice and the guitar chords remind us that on this album Lantlôs was influenced by Deftones at a certain point, taking part in sound aesthetics and taking note of the lenght of their songs.
The chronological half of the album is held by “Cloud Inhaler”, the ambient break to relax and let the ears breathe. It looks almost like a pre-developed intro to the next topic, “Planetariun”. The song generates a calm based on the concept that gives it its name, in addition, this song opens a section of the album where Lantlôs takes more time to develop his speech.

The next high point is “Dream machine”, giving away an accelerated rhythm that gives rush to the song until the end, where it gives the feeling of being before a piece composed for a video game, something to stay stuck repeating over and over again thanks to its 8-bit sound.

“Dog in the wild” takes back the complexity of the rhythm built on the basis of a guitar line attached to the bass, accompanied by a snare drum that never stops moving and that is the preamble to “Lich”, the last section, an accelerated time lapse with voices equipped with electronic filters that ends a moving journey.

Wildhund is an album that brings Lantlôs closer to listeners outside of his fan circle. It can be a risky maneuver, but the truth is that it is so well designed that there is no doubt that the band enjoyed its creation by betting on not so extensive and more condensed ideas, playing with the ethereal sound of its ambient nuances and its exquisitely hyperventilated drums.

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