TSI – Moléculas de Libertad (2020)
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TSI – Moléculas de Libertad (2020)

TSI – Moléculas de Libertad (2020)

lunes 20 de julio, 2020

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Escrito por: Gonzalo Manzo

“Estamos abiertos a experimentar con cualquier género, sonido y expresión, sin limitaciones, por lo que, “Moléculas de Libertad”, más que ser una carta de presentación, es la patada inicial a un camino lleno de aventuras”.

En el fin del mundo, desde las inmediaciones de La Cuna Sala de Ensayo, surge el E.P. debut del (entonces) cuarteto de hardcore melódico, T.S.I., cuyo significado es reservado por la banda con tal de mantener el misticismo y que bajo el título “Moléculas de Libertad”, personifica la formación compuesta por Corsho (ex Mutante) en guitarra eléctrica y voz, Duende (actual miembro de Viejo Lobo y ex-Mailself) en bajo y voz, Seba (ex-Broken Neck) en guitarra y voz y Luckas (miembro de Unfurling y Enlaces, ex-Komopalta) en batería y voz.

6 canciones comprenden la potente propuesta del actual quinteto cuya sigla nos recuerda a la de los estadounidenses D.R.I., iniciando el andar con Irapussy que expresa un desasosiego generalizado desde las líricas, según nos cuenta Corsho, añadiendo “Irapussy habla de estar en la mierda, tocar fondo, sentirse solo. Cuenta una vivencia frente a la cual la audiencia puede sentirse reflejada”, declaración que habla de un momento visceral en el que exteriorizamos nuestro dolor, dando paso a la reflexión y a la acción, al despertar, lo que es reflejado en Dejatewear (Al Seco!), una expresión magallánica similar a “mándale”, como entonara el trío de rock pesado Pies de Plomo (cuyo bajista, Charly, es magallánico también), con una intencionalidad que da a los(as) oyentes energía auditiva hacia el tercer corte del E.P.

“La Última Postal”, con la participación de Sigma, se presenta con paso constante mediante una batería suave pero firme que transita con ritmo de boogie otorgando movilidad a este paisaje nostálgico cargado de emotividad que desemboca en “T.D.”, reencumbrando los ánimos hacia un delirante hxc donde escuchamos versos provenientes de las cuatro cuerdas.

“Despesperados” continua el matiz pesado de la pieza anterior. Inspirada en el animé Fullmetal Alchimist, retrata de manera cruda el tema del abandono infantil y la niñez arrebatada prematuramente, donde destaca el elemento percusivo y la lentitud, decantando todo, y expresando las últimas ideas que quedaron en el tintero con “Gris”, el más íntimo de los cortes que componen “Moléculas de Libertad”. La calidez de las cuerdas de nylon otorga tintes folclóricos, con arreglos y efectos enmarcados en la simpleza y el ingenio.

Masterizado por Carlos Villaroel, consiste en un álbum donde destacan voces bien trabajadas tanto desde lo gutural (encontrándose voces raspadas) como desde lo melódico. Una fusión sincera y sin pretensiones que abraza tonalidades cercanas a subgéneros como el emo y el screamo, además del entrañable punkrock.

Sobre la actual formación, Corsho declara: “Todos venimos de otros proyectos, actualmente somos un equipo de 5, que actualmente lo conforman: Vicente (miembro de Tercero Excluido), Kevin (ex-Vacío), Luckas, Carlos (ex Camino de Tierra, ex-Ramenami, ex-Vacío) y Corsho. Ya hemos podido concretar un nuevo tema que presentamos en el Festival Cabeza de Parlante titulado «?» (disponible en YouTube e IGTV) con el cual dimos inicio a esta nueva era de T.S.I.”; adelantándonos además sobre el futuro de la banda: “Estamos trabajando en más material, en donde todos aportamos de una u otra manera, siempre con la misma iniciativa, libertad a la hora de crear y plasmar, trabajo en equipo, buscando ser lo más honesto posible. T.S.I. realmente se hace con mucho cariño y la idea es permanecer así”.

Tema nuevo de la banda:

Damos cuenta, así, sobre un proceso exploratorio, una producción inconformista se inclina por una música que transita por momentos y fases en que se despliegan melodías que suenan como si ya las conociéramos, creando un equilibrio entre lo impredecible y lo “oreja”. Guitarras envueltas en un rico overdrive moderado y, en ocasiones, en un delay tipo slapback que otorga espacialidad, un bajo saturado en fulgor, además de una batería demoledora, muy rítmica y cambiante que, con letras de lenguaje sencillo, erigen el andamiaje sonoro de T.S.I.

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Gonzalo Manzo
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