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Yajaira “Post Tenebras Lux” (2017)
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Yajaira “Post Tenebras Lux” (2017)

sábado 04 de noviembre, 2017

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Escrito por: Matías Burgos

A principios de mayo, Sam Maquieira adelantó en una entrevista a Sonidos Ocultos algunos detalles del nuevo álbum de Yajaira: “En verano grabamos unos temas con el productor Jack Endino, en Estudios Lautaro, para lanzarlos a fin de año. Las canciones están la raja: hay voladas hippies a la antigua, otras más metal y doomeras, mucha variedad.” Así anunciaba el guitarrista la novena placa de la banda, “Post Tenebras Lux”, su regreso discográfico tras el pesadísimo y oscuro EP de 2015, “Antiguos Demonios”. Y Sam no mentía: en estas composiciones recargadas de energía, Yajaira se permite fundir los espesos humos de su sonido con tonos más rocanroleros y blueseros, además de claroscuros ambientes con los que el trío da nuevas luces a su música.

El arte de tapa, por Zsueño, evoca la ciencia ficción de Voivod con el misticismo ancestral que hace eco en la música de la banda. “El Fin De Los Tiempos Modernos” abre con un potente rocanrol de viaje cósmico por el lado de la luz, algo alejado de los hoyos negros del doom. Un potente comienzo con el que tocan lo más fuerte que pueden, mientras Comegato canta a todo pulmón. La sólida sección rítmica, con cascabel incluido, se apodera en “Escombros” con una oscura vibra ritual de riffs monolíticos y enormes como montañas, recordándonos por qué la banda teloneó a Black Sabbath en su última visita. Esa sonoridad profunda sigue en “Lejos Del Sol”, una sombría estela espacial de guitarra combinada con el relato sobre la humanidad después de una especie de apocalipsis, que vive escondida en el miedo.

“Estallando”, con Sam en la voz, nos saca de un tirón a bordo de una carrera psicótica y veloz. El guitarrista canta desgarrado con tono de rock and roll mientras el tema decanta en un interludio que es el ojo del huracán, mezclando psicodelia y reverberancia con sirenas policiacas induciendo la paranoia. “Ojos Sin Expresión” es un sorprendente boogie woogie que juega con las influencias más primitivas de la banda, con rasgueos y escalas a lo Grand Funk sumergidas en las afinaciones bajas de sus instrumentos.

“Atormentándonos” es densa y arrastrada, algo más familiar con el sonido pesado propio de la banda. La buena forma de la voz de Comegato destaca como nunca en este álbum, capaz aún de dar potentes alaridos entre versos armoniosos. Un hipnótico groove nos deja sin aviso en medio del bosque con luna llena, los pájaros cantando y el trueno que anuncia “Hijos De La Noche”, una canción misteriosa con claroscuros entre la electricidad y el suave arpeggio de una guitarra acústica. Una cuasi sinfonía sobrecogedora, con dramatismo sabbático logrado por ambiciosos arreglos donde la banda se toma el tiempo para alcanzar un real clima tenebroso.

“Serpientes De Papel”, de resonancia noventera pero sin caer en la nostalgia, es un vaivén entre lo pesado y la psicodelia de un plácido viaje en medio de tempestuosos acordes, complementados con la poesía de la letra que pinta infinitos paisajes desérticos. El cierre con el tema homónimo, “Post Tenebras Lux”, nace de una extensión del jam final del track anterior. Un navegar firme y experimental por aguas calmas, mientras Sam enarbola con efectos las nebulosas lisérgicas de su guitarra. De a poco la banda construye un climax alucinógeno y lleno de energía que ojalá durase para siempre.

Este álbum comprueba que Yajaira no ha perdido su capacidad de llevarnos a toda clase de lugares, desde los pozos profundos de la introspección mental hasta hacernos despegar hacia el exterior del cosmos. Al contrario, la banda sorprende con estas grabaciones de alta calidad sin necesidad de caer en los lugares comunes de su propia leyenda, sin compromisos y con un claro ímpetu de continuar explorando los límites de sus composiciones. Aunque se sumerjan en las densas tinieblas del sonido, siempre sabrán llegar de vuelta a la luz.

Matías Burgos
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