Bloc Party – Alpha Games (2022)
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Bloc Party – Alpha Games (2022)

Bloc Party – Alpha Games (2022)

martes 03 de mayo, 2022

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Escrito por: Isabella Richter

  • Bloc Party
  • Alpha Games (2022)
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Escuchar lo último de Bloc Party es retroceder por momentos a lo primero de la banda. El cuarteto refrescó su memoria, cual golpe de garrote, y despachó un disco que bien podría alcanzar alturas insospechadas cuando el tiempo se encargue de hacer su irremediable e indiscutible labor.

“Alpha Games” es una ráfaga de 39 gratos minutos que transitan por orígenes del grupo y le agregan tintes modernos que tienen como resultado un disco fresco y vital, sin llegar a ser brillante, que sitúa nuevamente a Bloc Party en la pole position de la escena alternativa actual. Este regreso a sus sonidos primitivos se podría explicar en la última gira que realizaron en la que presentaron “Silent Alarm”, el disco que comenzó todo en 2005, en forma íntegra y en que la banda se mostró cohesionada y fuerte. Quizás ese fue el empujón ideal para lanzarse en un álbum de estas características.

Kele Okereke, Russell Lissack, Justin Harris y Louise Bartle tocaron las teclas justas y sin rodeos y fueron de cabeza a lo que querían plantear. De esta forma, cada canción intenta tratar diferentes temáticas envueltas en ese ya “clásico” sonido del grupo, que como dijimos, mostraba en sus inicios. Después de experimentar en álbumes anteriores – unos en los que reafirmaron su esencia, otros en los coquetearon más de la cuenta con la electrónica, con dispares resultados- los británicos vuelven como hijo pródigo a las raíces, pero sin arrepentimientos a la vista.

Así las cosas, despachan canciones como “Day Drinker”, “Traps”, “Of Things Yet to Come”, o “If We Get Caught” que traen de vuelta ese mencionado origen del grupo, pero con matices en el sonido que buscan enriquecer la entrega, pero sin perder el norte. La intención era sonar directo y sin vueltas a la rotonda y ese objetivo se cumplió. Al mismo tiempo, cada integrante muestra sus virtudes, destacando el trabajo de cada uno, ubicando a Bartle, la baterista, en un lugar de privilegio.

Entremedio, otras canciones abordan sonidos en que la banda experimenta sin excesos, dotando al disco de esa vitalidad a la cual ya hacíamos alusión. Por ejemplo, “Rogh Justice”, “In Situ” (brillantes guitarras) o el remate con “The Peace Offering” van en esa dirección. Esta última propone un cierre sobrio y más reflexivo en el que Okererke más bien recita y declama, elegantemente acompañado por sus compañeros.

Aunque no se podría catalogar como una obra trascendental, “Alpha Games” si se podría explicar como un éxito desde la perspectiva de devolver al grupo a las arenas en que mejor se mueve: esas en que las guitarras conversan y avanzan sin dejar de conversar, con canciones de 3 ó 4 minutos que salen del cajón con rapidez, sin mucho preámbulo y, en algunas pistas, tratando temas contingentes. Por esa razón es que el disco fluye y es rápido de digerir, pudiendo ser escuchado tres veces en un mismo día (o en días seguidos), como fue en el caso de este escribano, aunque no alcance a mostrarse en su total dimensión.

“Alpha Games” es un agradable regreso de Bloc Party.

Listening to the latest from Bloc Party is like stepping back at times to the first of Bloc Party. The quartet refreshed his memory, like a blow from a club, and dispatched an album that could well reach unsuspected heights when time takes charge of doing its irremediable and indisputable work.

“Alpha Games” is a pleasant 39-minute burst that goes through the origins of the group and adds modern touches that result in a fresh and vital album, without being brilliant, which once again places Bloc Party in pole position of the current alternative scene. This return to their primitive sounds could be explained by the last tour they made in which “Silent Alarm” appeared, the album that started everything in 2005, in full and in which the band was cohesive and strong. Perhaps that was the ideal push to launch an album of these characteristics.

Kele Okereke, Russell Lissack, Justin Harris and Louise Bartle hit the right keys bluntly and went straight to what they wanted to say. In this way, each song tries to deal with different themes involved in that already “classic” sound of the group, which, as we said, showed in its beginnings. After experimenting on previous albums -some in which they reaffirmed their essence, others in which they flirted more than necessary with electronic music, with disparate results- the British return to their roots like a prodigal son, but with no regrets in sight.

Thus, they send songs like «Day Drinker», «Traps», «Of Things Yet to Come», or «If We Get Caught» that bring back that mentioned origin of the group, but with nuances in the sound that they seek to enrich. delivery, but without losing the north. The intention was to sound direct and without turns to the roundabout and that objective was fulfilled. At the same time, each member shows their virtues, highlighting the work of each one, placing Bartle, the drummer, in a privileged place.

In between, other songs deal with sounds in which the band experiments without excess, giving the album that vitality to which we have already alluded. For example, “Rogh Justice”, “In Situ” (brilliant guitars) or the ending with “The Peace Offering” go in that direction. The latter proposes a sober and more thoughtful closing in which Okererke rather recites and declaims, elegantly accompanied by his companions.

Although it could not be classified as a transcendental work, «Alpha Games» could be explained as a success from the perspective of returning the group to the arenas in which it moves best: those in which the guitars talk and move forward without stopping talking, with songs of 3 or 4 minutes that come out of the drawer quickly, without much preamble and, on some tracks, dealing with contingent themes. For this reason, the album flows and is quick to digest, being able to be listened to three times in the same day (or on consecutive days), as was the case with this scribe, although it does not reach its full dimension.

“Alpha Games” is a nice comeback from Bloc Party.

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