Invernadero – Entropía (2019)
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Invernadero – Entropía (2019)

lunes 11 de marzo, 2019

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Escrito por: Álvaro Molina

Si estuviéramos hablando a grandes rasgos, el concepto de “entropía” muchas veces es definido como la tendencia inexorable que tienen todos los cuerpos físicos y organismos a desorganizarse en el intercambio con su entorno. Eventualmente puede ocurrir que se llegue a un punto de máxima desorganización entre este cuerpo y su entorno, llegando a difuminarse, disolverse y, finalmente, perder su identidad en la incertidumbre. A pesar de ser una idea proveniente de la física y la termodinámica, es posible importarla hacia el mundo de la música y sus relaciones.

En este segundo disco de Invernadero, banda temucana y asociada al sello y organización cultural ‘Humo de Temu’, los paisajes musicales se organizan y desorganizan, expanden y contraen, intercambian libremente entre la experimentación, la psicodelia y el progresivo, inteligentemente marcando los límites para que su identidad musical fluya constantemente variando entre estilos, sin perder nunca su característico y espiritual colorido.

Esta libertad en la música instrumental de ‘Entropía’ está en manos de Paolo Mardones (bajo), Sebastián Moncada (guitarra) y Nicolás Norambuena (batería), quienes ya han estado posicionándose en Temuco con una propuesta que ha logrado enganchar con el público y escena local. Sus melodías alienígenas y ritmos complejos están enraizadas, casi conceptualmente, alrededor de la idea de mantener una energía identitaria a lo largo de los cuarenta minutos que dura el disco. Con títulos como “Voltaje Humano”, “Energía Solar”, “Átomos” y “Vorágine”, el trío deja en claro su vocación por realizar una “música física” y astral, sólida y feral, consumada con arreglos y detalles que la hacen transitar  por ambientes de naturaleza ritual (“Historia de la lluvia”) y ciencia ficción (“Reprogramación sideral”), sin la necesidad de crear matices superfluos; pareciera que cada elemento incluido en estas siete canciones se encuentra en su lugar, exhaustivamente pensado para que nada sobre ni esté de más, sino que demuestre la estrecha comunicación entre estos tres artistas. Para Invernadero, la experimentación en su música podría ser el trazado de una idea que tiende a mezclarse y mutar sin seguir una línea de purismo específico. No hay nada que los dicte a establecerse dentro de márgenes. La creatividad fluye como una corriente de la conciencia. Los sonidos espirituales de la sitar en “Vorágine” sirven como un puente mántrico para unirse a los trances de “Reprogramación sideral”, donde el exquisito instrumento vuelve a salir a flote en una composición adictiva, con ese aura universal que también reina sobre el krautrock de raíces o los cósmicos experimentos de Hawkwind y Gong.

Esa idea de la entropía quizás se vuelve un concepto que viaja transversalmente a lo largo del disco. La energía desatada por este trío instrumental acelera y desacelera, lleva a múltiples lugares, se vuelve algo inconmesurable. Vale decir que también hay un mérito inherente a la calidad del sonido en ‘Entropía’; sin ir más lejos, el disco fue masterizado en Seattle por Jack Endino, un personaje que ya se ha hecho conocido en nuestra escena chilena a través de su estrecha colaboración con bandas nacionales como The Ganjas, Icarus Gasoline, SUUM, The Slow Voyage y Adelaida. En fin, este segundo esfuerzo de Invernadero los muestra como una agrupación que sabe tomar sus riesgos, sin perder su identidad mientras forman y deforman un sonido libre y propio, “entrópico”.

 

(English)

In general, one could define “entropy” as the relentless trend of any physical body or organism to disorganize in the exchange with its environment. Eventually, there’s a point of maximum disorganization between an organism and its environment, causing a phenomena of fading, dissolve and blurring, losing its identity on uncertainty. Though it’s an idea coming from physics and thermodynamics, one could import it towards the music universe and its inner relations.

This sophomore effort by Invernadero, a band hailing from Temuco (Región de la Araucanía) and associated with a label and cultural organization called ‘Humo de Temu’, finds a musical world that tends to organize and disorganize itself, with sounds that expand and contract, loosely exchanging elements from styles that range from experimentation, psychedelia and prog-rock, smartly fixing boundaries in order to ensure that their sonic identity constantly flows through genres, albeit never losing the colourful and spiritual musical core.

The freedom on this instrumental album relies on Paolo Mardones (bass), Sebastián Moncada (guitar) and Nicolás Norambuena (drums), three guys that are opening their way in Temuco’s recently vibrant music scene, tightly bonding with their audience and context. With alien melodies and complex rhythms, there’s some kind of rooted concept on maintaining an energetic identity throughout the album’s 40 minutes. With titles like “Voltaje Humano” (“Human Voltage”), “Energía Solar” (“Solar Energy”), “Átomos” (“Atoms”) and “Vorágine” (“Whirlpool”), this trio states an inherent call for making “physical” and astral music, a solid and feral sound, accomplished with tilted arrangements and details that make it travel through landscapes of ritual nature (“Historia de la lluvia”; “Story of the rain”) and science fiction maelströms (“Reprogramación sideral”; “Sidereal reprogramming”), without the need of creating superflous nuances; it seems like every element included on this songs finds its right place, thoroughly digested without being left over, but showcasing the tightly-knit musical communication between these three guys. For Invernadero, the experimentation on their music can be the tracing of an idea that tends to mingle, blend and mutate without the need of following a purist single-lining. There’s nothing that makes them establish within specific margins. Creativity flows through their veins in a stream-of-consciousness fashion. The spiritual sitar sounds at the coda of “Vorágine” establish a mantric bridge towards “Reprogramación sideral”, where the exquisite instrument again comes out afloat in an addictive composition, with the universal aura that reigns over old-school krautrock (think of an instrumental polished version of Amon Düül and Brainticket) or the cosmic-driven experiments of Hawkwind and Gong.

So maybe this whole entropy idea becomes a concept that transversely guides and glides through the album. The unleashed energy of this instrumental trio accelerates and decelerates, is going places, becomes something immeasurable. It’s also worthy to say that there’s an inherent merit of the production quality in ‘Entropía’; the album was mastered in Seattle by Jack Endino, some kind of guru around these parts that’s establishing himself as a go-to figure, having worked with bands like The Ganjas, Icarus Gasoline, SUUM, The Slow Voyage and Adelaida. Anyway, Invernadero’s second studio album shows them as a collective that knows how to take risks without losing their identity, while forming and de-forming a free and proper sound, “entropic”.

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Álvaro Molina
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