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SUBE – Etereopuerto (2016)
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SUBE – Etereopuerto (2016)

miércoles 04 de octubre, 2017

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Escrito por: Diego Rosas

SUBE es un conjunto musical que combina elementos propios del jazz, rock, fusión latina, entre otros. Se le reconoce como una propuesta fresca dentro de la música actual. El 2016 lanzan su ópera prima titulada Eteropuerto, bajo la firma de los Estudios Sur y con la producción Andrés Pérez y masterización de Juan Pablo Quezada.

El disco comienza con Alma; se levantan los telones y emergen las juguetonas y elegantes siluetas del jazz. El dulce despliegue de voces susurrantes de Elías alcanzan el tono melodramático; “Alma, no permutes sin completarme antes”. El siguiente tema El Barco, se presenta más misteriosa y siniestra. Instrumentos como el saxofón emulan la llegada de un potente navío resonando en sus calderas. Se una Amanda Mura en las voces –encargada de los pianos también–, quien aporta un tono más infantil y alegórico, dibujando el rumbo literario de las canciones. Prosigue Cáliz, una canción compleja en su dirección, teñida por la oscuridad de salón, iluminada por un par de viejos candelabros. Se fusionan las voces masculinas y femeninas para dar a luz a un atropellado salmo.

Dema funciona como un equilibrado intermedio, donde la expansión del piano prepara valijas para el próximo descenso. Un violonchelo no tan inusitado lidera Me visitan, canción que retoma el tono de los cuentos. Con paisaje de bosques, devuelve la fantasía en el despertar nocturno; “A veces me visitan caras de otros mundos, se posan en mi almohada y me roban lo profundo”. En la siguiente canción Mora, se aprecia porteña y abstracta, con destellos progresivos. Los instrumentos de bronce exigen su protagonismo.

Renacer abre el teatro para los últimos temas haciéndonos emerger desde el fondo de del manantial. Psicomagia es una tonada extranjera y urbana que se desordena a propósito, con una trepidante avalancha de virtuosismo vocal. Se desenvuelve como el juicio al acto simbólico. Etereopuerto, el tema más largo del disco y a su vez el más ambicioso, explosivo e impredecible. Viene a copilar gran parte de lo escuchado y darle vuelcos más tempestuosos; “Sube el coraje lentamente, la sangre roja no se pierde”. Llamado libera una rítmica latina, en la que no sabemos si figura como despido o saludo.

Avecinarse a Etereopuerto permite degustar lo enigmático que reside en lo cotidiano. Un gran inicio para lo que las personalidades de la banda definen como “rock onírico”; un oráculo de recovecos inconscientes transmutados en forma de música.

SUBE – Etereopuerto (2016)

SUBE is a musical ensemble that combines elements of jazz, rock, latin fusion, etc. It is recognized as a fresh proposal within the current music. In 2016 they launch their debut album titled Etereopuerto, under the signature Estudios Sur and with the production Andrés Pérez and masterization of Juan Pablo Quezada.

The album begins with Alma; the curtains are raised and the playful and elegant silhouettes of jazz emerge. The sweet display of whispering voices of Elías reach the melodramatic tone; “Alma, no permutes sin completarme antes”. The next track El Barco, is more mysterious and sinister. Instruments like the saxophone emulate the arrival of a powerful ship resounding in its boilers. It is an Amanda Mura in the voices –in charge of pianos too–, who brings a more childish and allegorical tone, drawing the literary direction of the songs. Caliz continues, a complex song in her direction, tinged by the darkness of the hall, lit by a pair of old candelabra. The male and female voices are fused to give birth to a run over psalm.

Dema works as a balanced middle, where the expansion of piano prepares suitcases for the next descent. A not so unusual cello leads Me visitan, a song that takes up the tone of the stories. With landscape of forests, it returns the fantasy in the nocturnal awakening; “A veces me visitan caras de otros mundos, se posan en mi almohada y me roban lo profundo”. The next song Mora, is perceived from port and abstract, with progressive flashes. The brass instruments demand their protagonism.

Renacer opens the theater for the latest tracks making us emerge from the bottom of the spring. Psicomagia is an stranger and urban tune that is purposely disordered, with a furious avalanche of vocal virtuosity. It develops like judgment to the symbolic act. Etereopuerto, the longest track of the album and the most ambitious, explosive and unpredictable. He comes to copulate much of what is heard and to give him more stormy turns; “Sube el coraje lentamente, la sangre roja no se pierde”. Llamado releases a latin rhythm, in which we do not know if it appears as dismissal or greeting.

Ahead of Etereopuerto allows you to taste the enigmatic that resides in the everyday. A great beginning for what the personalities of the band defines the “dream rock”; an oracle of unconscious nooks and crannies transmuted in music form.

Diego Rosas
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