Centro Arte Alameda: Un escenario para la resistencia en 7 voces
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Centro Arte Alameda: Un escenario para la resistencia en 7 voces

Centro Arte Alameda: Un escenario para la resistencia en 7 voces

jueves 23 de enero, 2020

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Escrito por: Matías Burgos

El viernes 27 de diciembre, los manifestantes en Plaza Dignidad vieron con horror cómo las bombas lacrimógenas de Carabineros iniciaron un incendio en el Centro Arte Alameda. Uno de los puntos culturales más importantes del país sufrió daños importantes por la incompetencia y crueldad de la policía, que una vez más no tuvo criterio alguno al reprimir la protesta social.

Sin embargo, la rabia, la pena y la impotencia no lograron apoderarse de los corazones de sus dueños ni de su equipo, quienes valientemente anunciaron que reconstruirán el recinto pieza por pieza, butaca por butaca. El apoyo popular ha sido masivo, fruto de décadas de trabajo con artistas y músicos de la contracultura que encontraron ahí un refugio para expresar las obras que corren por las venas del underground nacional.

Además del cine y otras expresiones, las instalaciones del centro también fueron escenario para incontables bandas que hicieron retumbar sus paredes y ventanales. Rock, punk, metal y otras vertientes sonaron fuerte en ese lugar, que acogió sin prejuicios a quienes buscaron ahí una plataforma para tocar.

A modo de homenaje (y no de despedida, pues estamos seguros de que se levantará con más fuerza), siete personas que pisaron sus tablas dedicaron sus pensamientos y palabras a este espacio de resistencia.

Pablo “Panzón” Navarrete (Hielo Negro): Entré a trabajar ahí el 2005, en sonido. De hecho, ayudé a armar el sistema surround del cine y desde ahí que nunca paré de ir. Con Hielo Negro estuvimos ahí desde que empezamos, tuvimos una buena mano con la Roser y el Jano Parra, quienes nos ayudaron y se abrieron a las bandas emergentes, por eso siempre estuvo metido el underground en ese lugar.

Era una química muy linda que supieron manejar con el tiempo. No era fácil hacer tanto a la vez con funciones, conciertos, exposiciones y demases, todo el tiempo estábamos trabajando. Cuando fue el incendio, yo estaba en Punta Arenas y lo vi por las noticias, quedé super mal. Me comuniqué con ellos al tiro, volví dos días después y no hemos parado de trabajar removiendo escombros, revisando equipos, lamentablemente se quemó todo.

La Roser con el Jano son mis hermanos de la vida, desde hace 20 años que nos apoyamos. Tenemos paciencia y buenos contactos con gente que nos ha dado la mano así que sí, se va a demorar sus años pero todo va mejorando.

Klein Guzmán (Los Peores de Chile): Yo creo que fue un golpe que se veía venir, porque desde el comienzo del estallido social el Cine Arte apoyó las protestas, atendiendo a los heridos. Los pacos y el gobierno sabían de eso, le tenían el ojo hace rato y fue macabro que lo quemaran. Pero se va a parar con más fuerza y espero que la gente que hace música, cine y exposiciones, aprovechen de apoyar.

Roser, el Jano, la Anita y todo el equipo de trabajo han mantenido el Cine Arte como un espacio de contracultura, para los cerebros pensantes. Historias ahí tenemos más que la mierda, con Peores somos locales y hemos hecho montones de lanzamientos ahí… bueno, siempre es lanzamiento cuando vamos ja, ja, ja.

En el Cine vi a varias bandas legendarias, como Paniko y otras. También tocamos con la Floripondio abajo en el hall, que fue increíble. Hay gente por todos lados que tiene recuerdos de ese espacio, así que creo que va a haber ayuda para recuperarlo.

Sam Maquieira (Yajaira, The Ganjas): El Cine era un oasis para todo tipo de bandas, daban lo mismo los estilos. Podías encontrar de cumbia villera hasta death metal y eso se agradece, era bien preciado. Además, su ubicación era bien privilegiada, todos podían llegar a Plaza Italia, lo que lo hizo de fácil acceso.

La última vez toqué en la sala de cine, hicimos un show increíble con Yajaira, a fines del año pasado cuando reeditamos el primer disco. Incluso pudimos usar proyecciones y fue la raja lo que pudimos armar juntos.

A la Roser la conozco desde que era chico, era profe en mi colegio, así que tengo una relación de toda la vida con ellos. A nosotros la verdad es que nos afectó caleta, sobre todo por cómo pasó, con los pacos culiaos ahí reprimiendo. Pero creo que va a resurgir, como el Ave Fénix e incluso mejor, la gente lo va a rescatar como uno de los pocos espacios culturales de verdad que es.

Álvaro España (Fiskales Ad Hok): Creo que para todos los artistas que tuvieron la oportunidad de expresarse ahí, ya sean cineastas, cortometrajistas, pintores, bandas, etc., su importancia es como un último bastión en el centro de Santiago que tenía el poder de mantenerse durante el tiempo de forma independiente, promoviendo netamente la cultura, algo que le hace mucha falta a nuestro país donde no hay apoyo.

Era el único local que se mantenía de pie, entregando cine y arte de calidad todos los días del año, apoyando a bandas, artistas emergentes y viejos, de los pocos que aún existen decentes para ir a tocar y hacer una fiesta. Era un lugar muy bien ubicado a una cuadra de la Plaza Dignidad, que siguiendo su línea se prestó para tener a la Cruz Roja atendiendo a la gente que quedaba herida. Los pacos, no sirviendo al pueblo sino que al Estado de mierda, estaban picados con eso y es lo que vemos en los videos, donde le tiraban las lacrimógenas descaradamente y lograron quemarlo.

Es como un canillazo en la pierna de huevón cobarde que hizo el gobierno, para cagar a esta gente que estaba luchando por cultura, por el pueblo, de forma directa. Lo que no se dan cuenta estos idiotas, es que cada vez que un joven pierde un ojo o queman un centro cultural, no lo apagan. Al contrario, crean mitos, crean héroes e íconos. Esos corazones no se pueden matar con una bomba lacrimógena o con un incendio. Va a tener que resurgir con más fuerzas, más ganas y va a terminar anotándose como otra vergüenza más para Piñera.

Víctor Escobar (Alto Voltaje): El mejor recuerdo que tengo fue para el lanzamiento de nuestro disco, “Contracorriente”, a fines de 2016. El cine contaba con todas las condiciones que necesitaba para hacer un show de ese tipo: exposición de fotos con un cóctel, después el concierto en la sala de cine y de ahí una fiesta en el living del segundo piso, con el Dr. Rock & Roll de DJ. Me dieron todas las facilidades para usar los espacios, fue algo maravilloso que quedó en la memoria de todos.

Después de tantos días e incluso en las protestas más fuertes en Plaza Dignidad, nunca le sucedió nada porque era un centro de ayuda para los heridos, de acopio y de insumos médicos. Nunca paró de funcionar, todos lo cuidaban y respetaban. Después de que un reportaje en TV mostró la labor de los voluntarios médicos, hubo un perseguimiento y no los dejaron tranquilos.

Ese día, fui con mi pareja a ayudar. Estaba lleno de bomberos, pero comenzó a oscurecer y cuando ellos se fueron, a los carabineros les importó la nada misma el sufrimiento de la gente del cine, sus trabajadores, los directores y sus dueños, además la gente que estaba ahí, actores y músicos. Estaban esperando para atacarnos. Fue realmente un día muy triste para la cultura nacional.

Alberto Parra (Vago Sagrado): El siguiente es un extracto del poema que escribió el día del incendio:

CENTRO ARTE ALAMEDA – “Cuando era niño / nada que me encerrase / tenía novedad / pero luego en alguna / nueva primavera / en la capital / cuántos alaridos / guitarras dramáticas / y rostros / en primer plano / vi en el Alameda: / se me calentaron / los vasos en sus escaleras / mientras esperaba / a alguien en el baño / mismo lugar donde / calábamos cerveza / esperando el show / de los Tsunamis / y me daba golpes / en la cara / para despabilar; / o subiendo equipos / y saludando a su gente / hablando de luces / de vidrios / de baños / de guardar silencio / hasta que acabe la función, / fumando semi escondidos / después de la tocata / en la pequeña ventana / mirando hacia Baquedano / y luego guardando / amplificadores / en la oficina de la Anita / que nunca se negó / a cuidarnos el oficio / y siempre nos recibió / con una sonrisa tierna

Gala y punk y arte / juventud frenética / romance y café / ferias, iniciaciones, / documentales / del dolor ajeno, / circo y acopio / centro de rescate / de almas metropolitanas / que consignan: / justicia y dignidad; / el Alameda / resistió y resiste / al fuego / sea el lento roer / de las llamas del mall / con sus tentáculos / de diversión sin reflexión / o la industria / del entretenimiento / que parece nunca / llegó a tentarlos / con sus programaciones heroicas / para niños que aún fingen / creer en el viejo pascuero / aún cuando han descubierto / quién esconde los regalos / bajo el árbol de plástico

¡Aguante el Centro Arte Alameda / toda su gente y los recuerdos / que vamos a seguir plagando / en sus paredes y techos! / #renunciapiñera

Jose Amunátegui (Festival Woodstaco): Siempre le abrió las puertas al underground, a la música de nichos chicos o “mal vistos” como el punk, el hardcore y el stoner, entre otros. Aunque no tenían una muy buena ficha técnica de sonido y el espacio era medio cuático con sus horarios, siempre se agradecía caleta la oportunidad de hacer eventos que no se podían hacer en otras partes de Santiago, con una buena ubicación además.

Con Woodstaco, siempre fueron muy abiertos a lo que quisiéramos hacer. Podíamos poner un documental y después programar bandas, siempre nos sentimos como en casa. Desde el día uno, cuando hicimos los primeros Pro Woodstacos, siempre se sintió como un lugar muy cercano, en familia. Tenemos mucho cariño con ellos, por todo el apañe que nos daban siendo que nosotros éramos pendejos, desordenados, pero estábamos creciendo y creyeron en nosotros.

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