Aguas Tónicas (Arg) presenta nuevo single
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Aguas Tónicas (Arg) presenta nuevo single

Aguas Tónicas (Arg) presenta nuevo single

miércoles 26 de febrero, 2020

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Escrito por: Lucas Canalda

La banda argentina de stoner rock, Aguas Tónicas, presenta el simple “Luz de luna (en su interior)” y comparte online la totalidad de su catálogo pinchado acá

En rigor de tiempo y formalidades periodísticas, debemos decir que Aguas Tónicas es una banda de rock valvular nativa del litoral argentino. Por la mayor parte de dos décadas viene tocando y grabando música. Girando en ocasiones. Siempre manteniendo viva la llama de un sonido que pocos saben hacer como ellos.

De manera distendida podemos decir que Aguas Tónicas es un grupo de rock, pero eso sería reduccionista de nuestra parte y estaríamos entrando en el reinante paradigma actual donde todo tiene que ser fácilmente etiquetable para optimizar su consumo. OK. Está bárbaro eso, pero, a veces, algunas formas o identidades artísticas no encajan (ni quieren hacerlo) en ese reduccionismo taggeable que el mercado nos impone.

Retomemos: Aguas Tónicas es una banda de rock como las que ya casi no hay. Lo suyo es un blues post atómico y lisérgico que dialoga con diferentes épocas y conecta con información perteneciente al pasado y al futuro. Psicodelia valvular; humanismo; ciencia ficción que abreva en el espacio interior; anarquismo; post rock y la energía tan violenta del calor.

En un contexto mundial que anoticia sobre un proletariado asfixiado, colapsos financieros, líderes mesiánicos, pandemias, violencia institucional que desconoce fronteras y lenguajes pero responde a un mismo sistema explotador, calentamiento global, incendios incontrolables y más, a veces, hay que recurrir al arte para que sea un combustible que, en partes iguales, nos brinde paz, perspectiva e impulso para seguir luchando. Así, la obra de Aguas Tónicas adquiere un valor extra musical, convirtiéndose en una balsa a la cual abrazarse para mantenerse a flote entre un diluvio que va tomando fuerzas y se sabe inminente.

Pero dejando de lado la abstracción pseudo poética de la introducción, es mejor meterse en la historia e identidad de la banda oriunda de Santa Fe: Aguas Tónicas (AT) está en el ruedo desde 2003. Se gestó entre las cenizas de una Argentina por entonces hecha pedazos, formando parte de una juventud descreída de las instituciones y que apostaba a las ideas colectivas, bien nutridas en raíces en lecturas ácratas. El viaje del grupo comienza como una aventura que explotaba de electricidad en recintos rotosos donde se conjugaban las ideas de lo que podría venir.

Desde entonces han publicado cuatro discos, algunos simples y un registro en vivo. Caminando lentamente hacia los veinte años de actividad, las ideas de trabajo independiente y de hacer las cosas a su modo, persisten hasta la actualidad.

Su debut de 2005, conocido como “el disco verde”, un cóctel ingobernable de stoner rock y psicodelia, maravilló de igual manera a oídos especializados en post rock y amantes del rock argentino de los 70.

“Canal de Amor y Confusión” de 2008 es un ejercicio de temple, una gran gambeta para todos aquellos interesados en clasificar y dejar al grupo bajo la etiqueta stoner; seis canciones que ahondan en la psicodelia y bajan la velocidad, el blues sigue siendo atómico pero intensifica la búsqueda de lo orgánico luciendo una decidida piel ácrata.

En 2012, “Los Desposeídos” presenta doce canciones que reverberan sobre la necesidad de la naturaleza como vehículo de viaje colectivo. Hay escalas en la psicodelia ruidosa, rock progresivo y un blues eléctrico más calmo. El disco se siente, además, como el más intimista y personal de Mariano Maru Conti, compositor principal del grupo.

Lanzado en 2013 como una grabación perdida, ”Krakatoa”, es un simple de nueve que llega para manifestar que el hilo conductor en Aguas Tónicas es su núcleo orgánico, ese elemento primario que va modificando sus patrones celulares. El quinteto pudo seguir en el frenesí riffero y en la intensidad climática, sin embargo, no hubo dudas al momento de saltar al vacío y probar algo nuevo. El registro, una pieza de coleccionismo esencial en su obra, funciona como una postal de evolución entre discos, una demostración de riesgo y deserción de los lugares comunes.

En toda la obra de AT se retoman conceptos y prioridades: matices de anarcoindividualismo, la construcción colectiva; el proletariado; tierra, agua y fuego como elementos que nutren un imaginario cotidiano y que refuerzan la idea de animalidad del humano. Sería redundante aclarar que las composiciones de Conti son políticas, pero parte del viaje es descubrir su entripado salvaje-pasivo que engendra un imaginario post-soviet, escepticismo a la burocracia institucional y una confianza-fe en el esfuerzo del héroe colectivista.

Mientras que diversas modas, corrientes estéticas y fenómenos mediáticos se sucedieron en la esfera del rock independiente argentina, Aguas Tónicas mantuvo un rumbo firme basado en la libertad sónica y una inquietud humanista constante. Quizás algo desconfiados de las tendencias fatuas y el efectismo clickero de los sitios especializados que tomaron el control informativo del circuito musical indie, el grupo se mantuvo más que nunca en su propio rumbo, concentrados en su universo, dando un paso al costado, y teniendo una perspectiva distante del contexto.

Esa distancia significó manejar tiempos propios, lejos del precio de vida-tiempo-energías que una banda exige. Sin embargo, el grupo nunca estuvo aislado. Su resistencia siempre fue proactiva, y mientras los años se sucedían y la banda se iba convirtiendo en referente de las nuevas generaciones, las oportunidades fueron apareciendo. Así, a través de los años, llegaron conciertos inolvidables con bandas de espíritu hermano: Ponzonia, Nairobi, Acorazado Potemkin, Jellyhead, Los Espíritus, Mi Nave, The Broken toys, Thes Siniestros, Viaje a un Minúsculo Planeta, Aguaviva, McLaren, Anticasper, Rosedal, Jimmy Club y Pastachuli, por solo mencionar algunas noches de gigs.
Por estos días el grupo busca actualizar su data para las nuevas generaciones con el catálogo llegando, lentamente, a los diferentes servicios de streaming.

Pero lejos de vivir de viejas glorias, Aguas Tónicas cultiva un nuevo brebaje en la profundidad de su estudio, ubicado en un pasaje no identificado de avenida Francia, en Rosario.

El año comenzó con la aparición de “Luz de luna (en su interior)”, como una ofrenda de lealtad al verano.

Con la discreción que caracteriza al grupo, las canciones del próximo disco están siendo maceradas en el estudio Caballo Manso desde hace unos quince meses. Tomándose el tiempo necesario, enfocados en el detalle, construyendo desde cero, Aguas Tónicas desarrolla las canciones, haciéndose cargo, además, de la producción.
Junto al grupo, de cerca, se encuentra Martín Greco (ex Mi Nave), ingeniero de sonido, quien está a cargo de grabar y mezclar el disco.

Todavía sin un título probable ni fecha de edición estimada, Aguas Tónicas arrancó oficialmente el 2020, sobre finales de enero, cuando encabezó una fecha en Distrito 7 junto a AGUAVIVA y DJ Valdelomar.

Como grupo de culto, Aguas Tónicas mantuvo un perfil mediático bajo, siempre concentrado en la música y distante de participar en el juego vanidoso de redes sociales.

Ese perfil también se corresponde en el aspecto cuasi artesanal y definitivamente independiente con que el material del grupo pasaba de mano, como un rico contrabando de entendidos del sonido valvular.

Si bien todo el catálogo del grupo está disponible en su cuenta de Bandcamp, sus discos ganan espacios en las ferias, renovando las tiradas, y reforzando la idea de mítica banda de culto.

Conti y Mauro Cuffaro (Guitarrista y tecladista) fueron los fundadores del sello independiente y colectivo que actualmente cobija a Aguas Tónicas: Discos del Saladillo (DDS).

Dueño de una ecléctica paleta de sonoridades que van del stoner rock de Aguas Tónicas y Conecticud, el paisajismo sonoro y experimental de Cromattista, el kraut de Campo hasta la avanzada synth de Automatón y \unexCoder, DDS sobrevive a los embates de una ciudad librada al rigor burocrático y a las modas comerciales de los gastronómicos que van haciendo mella en el circuito de recitales.

Al día de la fecha, el catálogo de DDS está compuesto por más de 40 ediciones. Otros artistas que integran al sello son Le Hot Bier Gang, Señor Casco, Campirano Milton, Kif Kroker, Irina & El Reloj, Azulejo y Marcos Mosca.
Testimonio de la diversidad de la casa disquera puede encontrarse en “Sonido Saladillo”, largometraje que captura dos jornadas completas de música en directo con todo el roster de bandas de DDS.

La grabación tomó lugar a mediados de 2018, durante dos domingos completos, cuando el sello se apropió de diferentes espacios del centro cultural Casa Arijón, en la zona sur de Rosario.

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Lucas Canalda
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