Andy Fletcher, el oficinista
espera un momento...

Andy Fletcher, el oficinista

Andy Fletcher, el oficinista

martes 28 de junio, 2022

Este artículo ha sido visitado 178 veces, de las cuales 1 han sido hoy

Escrito por: Sonidos Ocultos

El integrante más bajo perfil de Depeche Mode asumió siempre el rol de “oficinista”: el de trabajar para mantener la banda unida y viva, entendiendo claramente su papel dentro de la banda. “Tal vez deberíamos instalar una máquina de fax para él en el escenario», decía con ironía el vocalista Dave Gahan sobre su compañero. Ahora, tras su muerte, el destino de Depeche Mode es una incógnita.

Partió en silencio. Sin fuegos artificiales. Sin bombos. Sin escándalos. Tranquilo, emulando lo que fue su carrera. Silente, pero no irrelevante. Andrew John Fletcher -“Fletch” para los amigos- el callado integrante de Depeche Mode, murió el pasado 26 de mayo por causas naturales en la costera ciudad de Brighton. Tenía 60 años.

Es que Fletcher siempre fue el miembro silencioso, el menos mediático, el que cumplía otras labores, tema por el cual le preguntaban a menudo: qué diantres hacía en Depeche Mode. Él, contrario a lo que se pudiese esperar, se lo tomaba con humor. “Martin (Gores) es el compositor, Alan (Wlder) es el buen músico, Dave (Gahan) es el vocalista y yo holgazaneo”, explicó en broma en un documental Pennebaker sobre la banda en el año 1989. Mejor definición, imposible.

Modo Depeche

Fletcher nació en Nottingham en 1961, pero su infancia y adolescencia la vivió en Basildon, un suburbio londinense. Su primera incursión musical fue No Romance en China, junto a su amigo Vince Clarke (futuro miembro de Yazoo y Erasure). Luego se integró Martin Gore -otro amigo- y pasaron a ser Composition of Sound, el embrión que se convertiría en Depeche Mode. Corría 1980 y el trío ya daba que hablar. Desde los comienzos del grupo, cada uno de sus integrantes adoptó en rol, cuestión que les permitió sobrevivir tantos años. Clarke hacía de vocalista y compositor principal, hasta que llegó Dave Gahan, carismático frontman con tintes eróticos que ha sido la cara más visible del grupo.

En 1981, a sugerencia de Gahan, cambiaron el nombre a Depeche Mode de manera definitiva. Clarke renunció y se estableció la formación más clásica de la banda, con cada uno en lo suyo: “Martin Gore escribió las canciones, Dave Gahan movió las caderas, Alan Wilder tocó la mayor parte de la música y Fletch se ocupó de la oficina” (Rolling Stone, mayo 2022). En 1995, Wilder se largó y quedó el trío al mando de los controles.

“Ocuparse de la oficina” fue, sin dudas, su gran aporte a la banda y fue, en perspectiva, la gran razón que mantuvo funcionando toda la maquinaria de Depeche Mode, una maquinaria que se tornó autodestructiva y llena de excesos a fines de los ochenta y que llegó a su peak durante la gira álbum Songs of Faith and Devotion, megatour con 180 fechas entre 1993 y 1994. En dicha gira, las relaciones internas del grupo se deterioraron a tal nivel que Fletcher decidió retirarse del tour. “Fue muy difícil. Andy era mi mejor amigo desde los doce años -recordó Gore en alguna entrevista-. Pero para los demás se había vuelto insoportable. Lo justifiqué pensando que sería mejor para él que fuera a su casa a ser atendido”. Fletcher fue internado y decidió cambiar sus hábitos de vida para siempre. “Desde entonces me he recuperado. Empecé a hacer yoga y ejercicios de relajación. Creo que ahora soy una persona mucho más fuerte. Estoy convencido de que esto no volverá a suceder”, señaló Fletecher en algunas entrevistas. “Yo soy el único que bebe, pero no puedes beber exactamente una botella de whisky cuando tus dos compañeros de banda están sobrios. Entonces, como un par de pintas (cervezas) aquí, un par de pintas allá. Pero es una de las mejores cosas de Depeche Mode. Nunca hicimos eso en el estudio. Nunca bebimos ni tomamos drogas en el estudio. Así que nuestra grabación siempre ha sido normal”, reflexionó en conversación con Hot Press en 2017.

Hay que recalcar, mil y una vez, que Fletcher no estaba a cargo de componer, escribir letras y menos dar saltos y bailes en el escenario como su compañero Gahan. Él hacía su trabajo tras bambalinas. Durante los primeros años del grupo, hasta ofició de manager velando por la salud económica de la banda. Esa labor la realizó hasta el año 1986.

Lo que hizo Fletcher de forma magistral es que entendió, desde siempre, el lugar que ocupaba en esa disfuncional estructura. “Bandas como Kraftwerk o Depeche Mode en realidad funcionan como divisiones de colectivos laborales”, señaló Fletcher en 2013 al portal Electronic Beats. “La contribución de cada individuo permanece invisible. Y debido a que no me esfuerzo por destacar, muchos me confunden con la quinta rueda”, agregó. Aquí cabe mencionar algo nada trivial: Andy Fletcher participó en todos los discos de Depeche Mode.

Ese mismo trabajo silencioso mantuvo al trío unido desde 1995 hasta su muerte. Por ejemplo, desde el punto de vista comunicacional, se convirtió en el vocero oficial de Depeche Mode, rol que cumplió desde 1997. En alguna oportunidad, reveló detalles de su “método” para mantener todo funcionando. “Todavía hay momentos de tensión entre nosotros, como sucede con todas las bandas. La nuestra no siempre es una relación sencilla. Martin sigue siendo uno de mis mejores amigos y veo a Dave como un hermano, es como estar con la familia (…) No pasamos todo nuestro tiempo libre juntos, porque ahora todos tenemos nuestra familia y amigos, pero con el tiempo hemos aprendido a conocernos y a respetar la idiosincrasia de cada uno”, afirmó en una entrevista en los días en que el grupo promocionaba el disco Exciter (2001).

En otras oportunidades, Fletcher dio más luces sobre este punto y sobre el universo Depeche Mode. “La belleza de usar aparatos electrónicos es que ahora se puede hacer música en tu dormitorio”, confidenció a la revista Rolling Stone en 1993. “No necesitas reunir a cuatro personas en un almacén para practicar (…) obviamente, es triste ver la desaparición del grupo de rock tradicional. Pero siempre va a haber un lugar para eso en el cabaret”, definió.

Esa rejuvenecida relación interna post excesos les trajo réditos ya que, por lo menos Gore y Fletcher, mantuvieron aterrizadas sus vidas, bien mundanas, sin grandes aspavientos y en contacto permanente con sus fanáticos. “Llevamos una vida totalmente normal. Podemos ir al cine, ir a los pubs. Rara vez somos reconocidos por la gente, pero cuando lo hacen, siempre son muy amables. La gente conoce el nombre Depeche Mode, pero la persona promedio en la calle no sabe cómo es un miembro de Depeche Mode. Es una gran situación” (Hot Press, 2017).

Su visión política

Es sabido que una de las temáticas recurrentes en las canciones de Depeche Mode ha sido la política. Su último disco editado fue Spirit (2017) y en él se abordó de una forma más directa y cruda a diferencia de trabajos anteriores, en que se trataba de manera más sutil. “Siempre hemos hablado de política de una manera diferente, ¿sabes? Relacionado con el sexo o lo que sea. Pero Martin (Gore) escribió estas canciones hace unos dos años (el 2015) y, cuando las escuché por primera vez, pensé: ‘Es posible que te hayas pasado un poco de la raya’. Pero desde entonces hemos tenido Brexit, Trump, Le Pen, etc. Así que sucede que cuando se publica, en realidad es más relevante que incluso cuando Martin estaba escribiendo”, dijo sobre el mencionado disco (Hot Press, 2017), dándole crédito a Gore y ensalzando la vigencia circunstancial que adquirió ese álbum.

En aquella conversación, Fletcher entregó su opinión sobre el proceso del Brexit inglés. “Vas por Glasgow y ha cambiado tanto como ciudad que no lo puedes creer. No solo Glasgow: Newcastle, Leeds, Manchester, Liverpool. Todas estas ciudades que eran simplemente industriales ahora son ciudades hermosas con cosas realmente modernas y cosas así, y hemos puesto todo en riesgo con esta decisión de Brexit. Lo mismo con Trump. Es todo un riesgo realmente grande”, afirmó.

¿Y ahora?

Con el deceso de Fletcher, el futuro de Depeche Mode quedó en el aire. Ya dependerá del dúo Gore-Gahan decidir si siguen adelante o no. Ambos caminos son posibles y, por ahora no se ha sabido nada. Una pérdida repentina e inesperada puede hacer tambalear hasta al más fuerte. Y han pasado por varias pruebas durante su carrera, aunque esta adquirió ribetes de supervivencia.

Raro será hablar de nuevo, proyectar nuevos discos y que no esté el personaje aquel, el del “método”, el que hacía que todo funcionara y era, por así decirlo, “parte del mobiliario”. Es que perder al “oficinista” fue un golpe que será difícil de superar. La “máquina de fax” de “Fletch” ya no está en la oficina.

Este artículo ha sido visitado 178 veces, de las cuales 1 han sido hoy

Otros artículos del mismo autor