Gato Alquinta, genuino indagador
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Gato Alquinta, genuino indagador

Gato Alquinta, genuino indagador

sábado 15 de enero, 2022

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Escrito por: Sonidos Ocultos

Defensor de la identidad musical latinoamericana, investigador y promovedor de la cultura ancestral y crítico de algunos aspectos de la industria musical, “Gato Alquinta” fue uno de los pilares de Los Jaivas y, a la larga, uno de los músicos chilenos más relevantes del último tramo del siglo XX.

El fallecimiento de Eduardo Alquinta, “Gato” para todo el mundo, fue un zarpazo felino a la historia de Los Jaivas y de la música popular chilena. Un 15 de enero de 2003, casi exactos 15 años después del fatídico 15 de abril de 1988, día en que murió Gabriel Parra, “Gato” decía adiós en La Herradura, región de Coquimbo. El número 15 no se ha portado muy bien con Los Jaivas.

El puerto y los comienzos

Al igual que sus compañeros de banda, Eduardo Fernando Alquinta Espinoza (Gato Alquinta) nació en la región de Valparaíso un 22 de enero de 1945, específicamente en Valparaíso. Y tal como sus camaradas, “Gato” se interesó por la música desde pequeño. El cine fue otra de sus aficiones y, detalle no menor, se convirtió en la puerta de entrada al clan Parra, “casa de reunión” de los amigos durante aquella época. En algunas entrevistas, Gato Alquinta recordaba que el padre de los Parra tenía un reproductor y lo invitaban a ver películas. Además, compartía liceo con Claudio, uno de los tres hermanos Parra con los que formaría los High Bass.

“Gato Alquinta” estudió ingeniería y arquitectura, sin terminar ninguna de las dos carreras. Estos estudios fueron interrumpidos por un viaje “al Norte” que emprendió junto a su esposa en 1968, en busca de nuevos sonidos para la reciente banda tropical que integraba. Cabe recordar que por ese entonces los High Bass animaban fiestas y eventos interpretando música tropical y más “festiva”.

Investigador por naturaleza

Según Claudio Parra, la idea de Alquinta era ir al norte, pero terminó “llegando a dedo hasta Colombia”, hecho que marcaría para siempre a Alquinta y, en consecuencia, a Los Jaivas. Tras ese periplo nortino, el vocalista y guitarrista instó a sus amigos a incursionar en ritmos que apuntaran a mostrar la identidad musical de la región dejando de lado lo tropical. “Gato” siempre se interesó por las raíces musicales que nutrían la historia musical de la región americana.

Así lo dejó en claro en una entrevista a Rockaxis en junio de 2001: “(…) en los 60 comenzamos a descubrir que había fuentes inagotables musicales que nos podían fortalecer para tener una identidad musical. Todo esto contrariamente a muchos grupos que se dedicaban a copiar lo que venía del mundo anglo-sajón. Admiro mucho a Hendrix, a los Rolling Stones y muchos otros exponentes de ese movimiento, pero resulta que ellos son bastante fuertes y han podido influenciar, o más bien invadir a todo el mundo con sus productos, por lo tanto, encuentro poco consecuente ayudarlos a ellos más encima interpretando su música. Nosotros lo que tenemos que hacer es fortalecer nuestro propio arte, buscar fuentes propias y tratar de hacer algo para poder sacar adelante una identidad propia, que ellos la tienen. No tenemos por qué ayudarles a vender lo suyo, tenemos que vender lo nuestro”.

Uno de los motores y fuentes creativas de la música de los Jaivas provenía precisamente de ese espíritu investigador de Alquinta. En otra entrevista concedida por el grupo y publicada por el sitio Valija Cultural, “Gato” lo definía de la siguiente manera: “Yo he sido siempre un buscador de ritmos latinoamericanos y, por ende, conozco con profundidad el folclor netamente popular y auténtico de los países latinoamericanos. Ha sido la pasión durante mi vida, de poder maravillarme todos los días, de lo que puedan entregar nuestros ancestros; todo lo que es la música indígena, una cultura diferente a la que uno está acostumbrado”.

Este fue uno de los pilares durante su carrera. El tema de la identidad latinoamericana, el desconocimiento del público sobre sus propias raíces y la crítica a la industria musical, fueron parte de sus banderas de lucha dentro de la escena. “Todos los días se nos está bombardeando con la cultura occidental, que al final de cuentas, tiene tan poco que entregarnos en el ámbito espiritual, en el ámbito humano. La música se ha transformado en un comercio, una industria, y lo que es peor aún, está siempre buscando los puntos comunes. Ellos inventan lo que tiene que ser el gusto popular y lo imponen, entonces, el gusto popular termina siendo lo que la industria quiere que sea; eso ha puesto sordo y ciego al público latinoamericano, porque no son capaces de ver lo que está en sus propias narices. Es por ello que yo admiro y me hace tan bien espiritualmente, conocer el lado de nuestra cultura; de nuestros pueblos, que son mucho más humanos que esta industria musical dudosa que nos está corrompiendo nuestra manera de vivir, nuestra comunicación como ser humano”, criticó en dicha entrevista.

“El mundo es más lindo cuando se comparte”

Gato Alquinta también era un convencido de que en los valores de la convivencia humana residía gran parte del misterio de todo. Durante la estadía de Los Jaivas en Francia, la vida en comunidad fue una de las claves del éxito y de la cual los integrantes, incluido “Gato”, guardan numerosas anécdotas. En particular, para Alquinta “el mundo es mucho más lindo cuando se comparte, cuando se ama al prójimo, cuando se tratan de hacer las cosas en una “buena onda””, explicaba en un programa de televisión en el año 2000. Esa forma de ver la vida intentó transmitírsela a sus hijos y entorno.

Al mismo tiempo la carrera de Los Jaivas crecía y se fortalecía tanto en Chile como en el extranjero. Las estadías de la agrupación y sus familias en Argentina y Francia fueron parte de ese proceso. Si bien tocaron la cima del éxito con “Alturas de Machu Picchu” en 1981, también consolidaron su carrera en base a otros discos y giras durante los ochenta, interrumpidas por la muerte de Gabriel Parra en 1988. En paralelo, Alquinta se dedicó a fabricar instrumentos en base a cañas que recolectaba de sus viajes por Chile, Argentina y Bolivia, tal como él mismo contó en una entrevista a revista Vea a comienzos de la década de los ochenta.

En su última etapa, la del disco “Arrebol” (2001), “Gato” estaba abocado a estudiar a los pueblos araucanos, con el fin de rendirle tributo en un proyecto, plan truncado por su muerte. Sin embargo, en “Arrebol” también estuvo presente esa búsqueda por definir, identificar, describir, explicar el Chile de ese entonces y su conexión con el continente, enmarcado en el contexto de la identidad, pero enfocado desde varias perspectivas. “(En “Arrebol”) hay un tema que se llama «Chile», que es una canción de búsqueda, donde se expresa un poco esto que te estaba hablando (aludiendo a la identidad). Nosotros nos encontramos con un país que andaba con zapatillas Nike, jokies (sic) americanos, un poco de rap y un poco de esto y lo otro. En esa canción hay un acercamiento a ese tema. Por un lado, la cosa empieza con una trutruca y parece que fuera un machitún mapuche, pero de pronto empieza a hablar un tipo que está en un bar con un fraseo un poco rapeado, entonces quisimos mostrar ese encuentro que tenemos con nuestro país y las nuevas generaciones” explicaba “Gato” a Rockaxis en 2001.

Paradojas de la vida, el último show masivo de Los Jaivas con  Gato Alquinta fue dónde todo comenzó: en Viña del Mar, en el festival del año 2002. Después, estaba sumergido en nuevos propósitos hasta ese funesto 15 de enero de 2003. Más de 200.000 personas asistieron a su velatorio en Estación Mapocho y más de 30.000 acompañaron a la banda hasta el cementerio, entregándole así el último adiós a “Gato Alquinta”, graficado e inmortalizado en profundas muestras de dolor y devoción popular. Ese pueblo, lo popular, al que él intentó defender desde la identidad latinoamericana por medio de su música, sus viajes y su forma de vida. El “buscador de ritmos latinoamericanos” aún vive agazapado en sus propias creaciones musicales, reflejo activo de sus indagaciones.

Reportaje a Gabriel Parra (Baterista de Los Jaivas)

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