Con sello propio #9 – BYM Records
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Con sello propio #9 – BYM Records

Con sello propio #9 – BYM Records

viernes 04 de octubre, 2019

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Escrito por: Álvaro Molina

Considerados como una pieza fundamental en el panorama de los sellos en Chile de la última década, Blow Your Mind Records (BYM) es una casa discográfica que, instalada hace 10 años, alberga una historia marcada por el desarrollo de una generación de artistas que cultivaron un sonido que renovó parte de la escena rockera chilena. Agrupaciones como La Hell Gang, Föllakzoid, Vuelveteloca, The Holydrug Couple y Watchout! son algunos de los ejemplos de bandas que supieron apoderarse de un rumbo y estilo personal, configurando una suerte de ‘recambio musical’ que ejercitaba la alquimia de la neo-psicodelia, el rock de los sesentas, krautrock y otras variaciones para instaurar una línea editorial que, eventualmente, se convirtió en una valiosa exportación de música chilena al mundo e instaló a un puñado de bandas en el panorama internacional. Los comienzos, el crecimiento y lo que depara en el futuro para este sello son algunas de las cosas que nos contaron Ignacio y Juan Pablo Rodríguez, hermanos y fundadores de BYM Records.

Los inicios

Corría el inicio del nuevo milenio y el mundo del underground chileno necesitaba nuevos referentes. Los noventas dieron lugar a una prolífica explosión de bandas y estilos que intentaron formar una identidad para resucitar el dinamismo de la música chilena, encontrar un sonido cuya difusión calzara con la liberalización de los medios de comunicación y encontrar un piso sólido mediante la asociación con grandes sellos como EMI Odeon y Sony Music Chile, Tal sistema de organización en la “industria” chilena funcionó en su momento, pero rápidamente se convirtió en un recuerdo generacional, marcado más por la nostalgia que por la credibilidad. Pero en los subterráneos de Chile había algo más en marcha. Por un lado, se formaban bandas como Yajaira, Panico, Supersordo y Tobías Alcayota que se mantenían al margen de los medios de comunicación y los grandes sellos, cultivando una postura completamente independiente enfocada en la autogestión, la experimentación y la irreverencia. Luego, a principios de los ‘00, apareció otra crianza de bandas que hoy en día, con perspectiva, sembraron gran parte de las semillas de lo que hoy en día se reconoce como escena independiente en el rock chileno. Citados repetitivamente como un mantra, los nombres de The Ganjas, Ramires, Pendex, Guiso y Tsunamis no son extraños para el ala independiente de la música en Chile. Haciendo presencia por medio de tocatas en locales aleatorios y festivales incipientes, este movimiento de agrupaciones sirvió como referencia para toda una nueva generación de recambio compuesta por jóvenes músicos que, influenciados por el mayor acceso a información, la búsqueda de nuevos sonidos, la experimentación, los distintos conductos para difundir su música y la indagación de qué tan lejos se puede poner el límite.

Este era el contexto en el que se encontraban Juan Pablo e Ignacio ‘Nes’ Rodríguez, hermanos por un año de diferencia y principales encargados de la gestión de BYM Records. Según Nes, ‘tuvimos la suerte de que nuestros papás estaban involucrados en la música, conciertos y televisión. De hecho, nuestro papá era músico, así que de alguna manera siempre estuvimos cercanos a ese mundo’. Los primeros acercamientos de una vocación por la música se dieron cuando, de niños, jugaban con un teclado Casiotone y creaban su propio mundo imaginario de comunicación y grabaciones. Ya más grandes, tuvieron la oportunidad de aprender un instrumento y juntarse a tocar con amigos, profundizando la inclinación musical e incluso llegar a tomarlo como una vocación profesional por parte de Nes, al entrar a estudiar sonido: ‘casi al mismo tiempo que estaba estudiando iba a muchas tocatas y ahí conocí todo este mundo de Algo Records. Iba a festivales donde estaban Tsunamis, The Ganjas y Guiso, donde se me abrió toda un ala de música chilena independiente. En ese tiempo me hice fanático de The Ganjas; estaba saliendo del colegio y me regalaron un CD, el primero de The Ganjas, lo escuché y me gustó mucho. Lo escuché todo ese verano del 2004 y los empecé a seguir yendo a las tocatas que organizaba todo ese mundo ligado, de alguna u otra manera, a Algo Records’.

Eran los años donde uno de los principales locales para tocar se ubicaba en la calle Suecia e iba por el nombre de Club Mist. ‘Para nosotros ese local funcionó casi como un centro de reuniones’, dice Juan Pablo, ‘era el lugar donde se podía tocar y podía asistir gente que estaba interesada en lo que estabas haciendo. Vino a concretar un espacio que hace mucho tiempo se necesitaba, un lugar abierto y sin prejuicios a bandas nuevas y que, aparte, pudiera acoger a la escena anterior que no había tenido ese espacio’. Paralelamente, Nes había armado una especie de estudio en Recoleta con los equipos que había juntado para empezar a grabar los primeros materiales de Vuelveteloca y Föllakzoid en 2007, dando como resultado los homónimos de respectivas bandas; la primera, entregada a la euforia del noise y el punk de los noventas, además de la contagiosa efervescencia cultivada por Panico y, la segunda, adentrándose en una psicodelia desértica y dando los primeros atisbos de su posterior influencia marcadamente kraut. ‘Se armó una tocata en el cumpleaños de un amigo que invitó a bandas para que tocaran’, explica Nes, ‘me acuerdo que tocó Watchout! (que hasta ese momento no los conocíamos) y Föllakzoid, con quienes toqué batería en esa ocasión, Y además estaban los Cindy Sisters, que los conocía por medio de Gonzalo Laguna, el primer vocalista de Vuelveteloca y, también, de Föllakzoid. Entonces fue un carrete en el que conocimos a todos esos personajes: básicamente a Pancho Cabala y al Siche (Vicente Siechewitz) de los Cindy Sisters y a Martín (Kaulen) y Gouch (Gonzalo Cornejo) de Watchout! quienes me contaron que habían grabado recién y supieron que yo también grababa, entonces pidieron ayuda para mezclar su disco’. Fue con esta coincidencia que, entre ellos, se dieron cuenta de que compartían un gusto por las mismas cosas y, más o menos, empujaban para el mismo el lado: estimular la creación de cosas nuevas.

Sin perder la vena del momento, se consolidaron las grabaciones de Vuelveteloca y Föllakzoid a la par de las de Watchout! y Acid Call, el dúo de electrónica experimental compuesto por Martín Kaulen e Ignacio ‘Blokis’ Gatica. ‘Y había otra banda que también nos escribió al MySpace de Föllakzoid  en ese momento’, apunta Juan Pablo, ‘que es The Holydrug Couple. Nos hicimos amigos en esa red porque también teníamos gustos en común por ciertas bandas, así que ellos se acercaron y al final hicimos un show juntos. La sinergia hizo que siguiéramos tocando y que conocieran al Nes también para mejorar las grabaciones que tenían. Era un demo de canciones (‘Psychedelic Laboratory EP’) que se grabó de nuevo y del que luego salieron los discos ‘Awe’ y el EP ‘Ancient Land’. Por último, en 2009, La Hell Gang se formó tras la disolución de Cindy Sisters y luego de que, en esa misma tocata de cumpleaños, Cabala conociera a Nes y le dijera que tocaran juntos para posteriormente sumar a Sarwin en bajo – amigo del colegio de Cabala – y concretar el círculo de ‘bandas fundadoras’ que galvanizaron la génesis formal de BYM Records.

La expansión

Con el primer núcleo de agrupaciones ya bastante más armado y un puñado de discos grabados en estudio, llegaba la hora de que BYM Records diera el salto que necesitaban: inaugurar el sello y convertirse en una plataforma de edición. Juan Pablo reconoce que ‘surgió la idea de que se tenía que editar de alguna forma toda esta música que se estaba grabando. Podíamos poner el esfuerzo en ser un sostén o una plataforma para que todos estos discos se fabricaran, porque ese es el tema, el que fabrica tiene que potenciarlo’. Consecuentemente, se editaron los tres primeros discos del catálogo del sello: los homónimos de Vuelveteloca (BYM001) y Föllakzoid (BYM002) y, por parte de los Watchout!, ‘To Live and Leave’ (BYM003). Al mismo tiempo, el sello hizo un lanzamiento en el Club Amanda, una tocata que, para ellos, consiste en un hito por significar la inauguración ‘formal’ de BYM en la escena chilena. Coincidió también que ese mismo año 2009 encontraron su casa, una antigua residencia ubicada en Santa Isabel en la calle Víctor Hendrych y que se convirtió en sus cuarteles generales de operación hasta el día de hoy. ‘Funcionó como un centro de confluencia para todas las bandas’, dice Juan Pablo, ‘porque en un comienzo se pensó que había que tener una sala de ensayo. Por un lado, las bandas estaban buscando un lugar para tocar y, por otro lado, Nes necesitaba un sitio para grabar y producir’. El haberse instalado en un espacio físico, les daba algo más de libertad para realizar fechas en vivo (BYM Open Studio) y para confluir con otras bandas que, por ese entonces, estaban manejando una estética similar a la de ellos. Los colectivos que ensayaban y grababan en esta ‘nueva casa’ trajeron más agrupaciones que podrían interesarse en la amalgama del lugar. ‘Una banda, La Hell Gang, trajo a otra, que era Line, donde tocaban Nico Stein, Pingui (Juan Pablo Méndez) y Cucho (Martín Avendaño). Luego de una tocata en el Mist en que La Hell Gang y Line compartieron, llegó Cucho a grabar con Line y conoció a Nes y al Cabala. Le gustó harto este lugar y se quedó, formando así los inicios de Chicos de Nazca junto a Cabala y grabando el primer disco en una pieza con cintas y una mesa muy básica para mezclar’, recuerda Juan Pablo. A su vez, empezaron a sumarse más agrupaciones interesadas en grabar y/o editar en los cuarteles de Santa Isabel, como Delta 21, La Golden Acapulco, A Full Cosmic Sound y The Mugris, abriendo un poco más el abanico del catálogo de lanzamientos que el sello estaba comenzando a juntar.

A estas alturas del relato, entra a jugar un personaje que desempeñó un rol clave para la expansión de BYM hacia otras latitudes. A fines de los años ‘90, Iván Daguer se había ido a EEUU a trabajar en mudanzas, pero encontró también un nicho en disquerías, fanzines y bandas que compartía en el blog Especial 35° junto a su hermano, Álvaro. Por su parte, en Chile, Álvaro también participaba en lo que Nes llama una ‘escuela invisible’, una escena que descendía aún más profundamente en las capas del underground chileno y que se reunía en torno a la disquería Background, del coleccionista Hugo Chávez-Smith. En este subterráneo contexto, se encontraba el colectivo de improvisación libre La Banda’s, liderado por Diego Hernández (Knock Knocks) y en el cual también participaron algunos de los personajes que ya hemos mencionado en esta historia, como los miembros de Cindy Sisters. En este nicho también había un creciente interés por comenzar a editar discos en vinilo a través del sello Pastabase, instalado por el crítico de música José Miguel Salazar y por Iván Daguer, con la idea de hacer un registro análogo de algunos de los actos que ofrecía esta camada alternativa en Santiago. Dicho y hecho, uno de los primeros lanzamientos de Pastabase en vinilo fue el homónimo de The Psychedelic Schafferson Jetplane en 2010, el proyecto solista de Vicente Siechewitz que constituye una gema dentro de todo este mundo que compartía los mismos ideales en torno a lo análogo y al espíritu de experimentación. Mientras tanto, en su aventura por EEUU, Iván Daguer conoció a Caleb Braaten, principal cabeza del sello neoyorkino Sacred Bones Records, que por ese entonces empezaba su historia arrendando un precario sótano en Brooklyn y editando oscuros trabajos de artistas como Zola Jesus, Moon Duo y Factums. Daguer aprovechó de mostrar gran parte de la música que hacían en Chile las bandas asociadas al nicho psicodélico, lo que despertó el interés de Braaten por editar algunos discos a través de su sello y afianzar uno de los hitos más importantes en la historia de BYM. ‘La relación con Sacred Bones también fue por MySpace’, recuerda Juan Pablo, ‘y el contacto no fue de la nada, sino que tuvieron una pista sobre lo que pasaba acá en Chile gracias al Iván. Y ahí dieron con The Holydrug Couple y Föllakzoid, que son los que luego editaron allá en EEUU’. El año 2011, aparecieron el EP ‘Ancient Land’ de The Holydrug Couple y el EP homónimo de Föllakzoid, editados en vinilo por Sacred Bones y abriendo un espacio inexplorado hasta ese entonces que aumentó la inclinación de muchos medios, fanzines y blogs internacionales por saber qué era lo que estaba pasando en la escena independiente chilena. Ese mismo año, La Hell Gang también lanzaba en vinilo su LP debut, grabado de manera completamente análoga en 2009 y cortado en disco de acetato en Erika Records, fábrica de discos y sello instalado en Los Angeles, CA. Al respecto, Juan Pablo menciona que ‘con ese trabajo y con otros que ya había en CD, surgió la idea de que había que distribuirlos y no podía quedarse reducido a este grupo tan pequeño de amigos y conocidos [porque] principalmente, los discos se vendían en las tocatas de ese entonces’. 

Entre el 2011 y el 2013, según Nes, pasaron dos cosas fundamentales para el desarrollo del sello: ‘por un lado, yo me traje una máquina para poder cortar discos y pude hacer ediciones en vinilo sin depender de hacer tirajes grandes ni de gastarse tanta plata, sino que lanzar ediciones limitadas de ciertos títulos. Y, por otro lado, un punto que ayudó mucho es que las bandas empezaron a salir de gira y eso abrió líneas de contacto para que se dieran a conocer y para que ellas mismas conocieran otro mundo de sellos distintos’. Esta ‘expansión’ constituye la segunda etapa en la historia del sello, marcada el 2011 por la producción del disco ‘Flashbacker’ (2011) de Watchout! – el cual, según el blog de la tienda Needle fue ‘un disco producido íntegramente en Chile, desde su grabación análoga hasta el acetato prensado por copias una a una, luego de décadas sin producción local’ – y por la primera gira internacional de Chicos de Nazca a Europa. En mayo del año siguiente, BYM organizó el memorable Festival Sangre Fresca en el anfiteatro Pablo Neruda del Cerro San Cristóbal. Fue un lindo día de otoño en el que, impecablemente y con un ‘inmejorable escenario’ de vista panorámica, se presentaron desde temprano artistas como Puta Marlon, Makaroni, Vuelveteloca, Nueva Costa, The Holydrug Couple, Matías Cena & Los Fictions, Watchout! y Föllakzoid, Posteriormente, el 2013, Föllakzoid se embarcó en una extensa gira por EEUU, teloneando a los neoyorkinos Psychic Ills y presentando su segundo LP (‘II’), lanzado a través de Sacred Bones. En junio de ese año, tanto Föllakzoid como The Holydrug Couple (con su segundo LP ‘Noctuary’ bajo el brazo) se presentaron en el prestigioso festival SXSW en Austin, TX, ocasión en la que aprovecharon de conversar con Caleb sobre la posibilidad de armar una red de distribución en EEUU, a pesar de  ‘no tener todavía una red muy establecida en Chile’. Simultáneamente, también conocieron – a través de Francisco Martínez, tecladista de Watchout! y fundador de la disquería Needle – a Lance Barresi, encargado de la tienda y sello Permanent Records de Los Angeles, quien se animó a reeditar el disco ‘Flashbacker’ con un tiraje grande de vinilos, permitiendo dar a conocer la música de BYM por gran parte de la costa oeste de EEUU. Según Nes, ‘ahí empezó ya una cosa más seria. Poder hacer y vender discos, cerrando un círculo de fabricación y distribución en un mercado enorme como el de EEUU. Por otro lado, acá ya estaban empezando las tiendas Disquería Nacional, Needle y Tres Oídos, que, entre otras cosas, vendían discos de cosas nuevas, despegándose un poco de la comercialización de cosas exclusivamente clásicas’. 

Con la llegada del 2014, el sello celebró sus cinco lustros de existencia en un año marcado por las visitas de Blues Control, Cave y Moon Duo, aprovechando los contactos que se habían hecho durante las giras por EEUU. Juan Pablo relata que ‘había escuchado a Cave en una gira anterior y me parecieron buenísimos. Luego, en la gira del 2013 con Föllakzoid conocí a Cooper (Crain) de Cave y Bitchin Bajas cuando tocamos en un local en Chicago. Él era el sonidista del show y cuando caché que tocaba en Cave le comenté que encontraba increíble a su banda y terminamos haciendo buenas migas y estrechar una relación de amistad […] Y ahí después lo invitamos a tocar con Cave en el verano del 2014’. A fines de ese año, organizaron una mítica fecha en la Ex Oz que contó con la participación de Moon Duo (que volverían más tarde el 2015 para el Festival Parque de la Música en el Cerro San Cristóbal), Föllakzoid, The Holydrug Couple y La Hell Gang, ocasión en la que también lanzaron un compilado de aniversario en cassette con lados B y temas de las cinco bandas ‘fundadoras’ del sello. ‘A partir de ese año 2014, pasó que ya estábamos todos un poco más grandes’, cuenta Nes, ‘se empezó a separar un poco la cosa, cada banda comenzó a preocuparse más de sí misma y ya no tanto de hacer tocatas juntos y mantener ese formato de grupo cerrado de amigos’.

En ese entonces, muchas de las bandas ya iban en su segundo o tercer disco, además de congeniar y definir los estilos propios; The Holydrug Couple afianzó la vocación por el pop dichoso de raigambre sesentera, Föllakzoid encumbró aún más sus texturas kraut, Vuelveteloca se entretenía en su propia fiesta de calor al estilo de The Stone Roses, Watchout! se las apañaba en un mundo de tropicalismo ácido y tribal y La Hell Gang encontraba espacios más expansivos profundizando en la psicodelia con ‘Thru Me Again’. Este último disco se logró tras un acuerdo con el sello neoyorkino Mexican Summer, el cual también quería tomar una perspectiva respecto a lo que estaba pasando en Chile.  Las giras a lo largo de EEUU y Europa continuaron, incluso llegando a desembarcar un contingente compuesto por The Ganjas, The Holydrug Couple, Chicos de Nazca y Vuelveteloca en la edición 2015 del connotado Liverpool Psych Fest. El vuelo que había tomado BYM, tanto nacional como internacionalmente, animó a que una nueva camada optara por adentrarse en este círculo; llegaron nuevos actos como Trementina, Nueva Costa, Low Oniric Guidance, Nova Materia y colaboraciones internacionales con los argentinos de Nairobi y los uruguayos Hablan Por La Espalda.

Tanto Ignacio como Juan Pablo admiten que siempre han realizado el trabajo entre ellos dos, una pega al interior del sello que se la dividen 50/50. ‘Nosotros hemos sido siempre realistas, por ejemplo, volviendo al tema de que siempre hemos trabajado nosotros dos, una o dos veces le hemos pagado a ciertas personas para que nos ayuden a mover un disco y sería’, cuenta Nes, ‘pero en verdad nosotros sabemos que la plata que juntamos es para fabricar más discos, para ayudar puntualmente a ciertas bandas con algo y para mantener el sello y nada más. Nosotros no nos hacemos cargo de las bandas en el sentido de que no somos managers ni bookers. Somos una editorial […] Todo tiene una línea inicial y creo que siempre hemos sido consecuentes con las cosas que editamos’. 

El presente y el futuro

La tercera y actual etapa en la que se encuentra BYM tiene dos aristas: por una parte, la reedición de música anterior, como los primeros discos de The Ganjas, el clásico ‘Lento y Real’ de Yajaira, el debut homónimo de Tsunamis y parte del catálogo de Víctor Jara. Asimismo, uno de los últimos aciertos en el área de la reedición fue ir al rescate de  ‘London Sessions’, una legendaria sesión inédita de material grabado por Héctor Sepúlveda – ex integrante de la mítica agrupación sesentera Los Vidrios Quebrados – y que fue lanzada a principios de este año. Este enfoque en reeditar material de, por ejemplo, The Ganjas y Tsunamis, es un lindo agregado para esta historia dada la importante influencia que ambas bandas tuvieron en gran parte del catálogo del sello. Para Juan Pablo [las reediciones de The Ganjas, específicamente] ‘tiene que ver con lo que nosotros hacemos en BYM porque cuando éramos chicos los vimos a ellos y tocamos con ellos después un par de veces, entonces caía bien, natural, esa colaboración. Después llegó Yajaira, Tsunamis y lo de Víctor Jara y Héctor Sepúlveda. En el fondo, el tema de la reedición es algo que funciona bien y calza con lo que queremos hacer, rescatando cosas perdidas. Algunas bandas se quedaron e hicieron discos nuevos; The Ganjas lanzó “Afterdark”, Tsunamis sacó “Trans Express Sudamericane” y Yajaira grabó “Antiguos Demonios” en el sello’, agregando que todo esto se relaciona con ‘devolverles el respeto que merecen, el lugar que les corresponde a proyectos antiguos que – algunos – se encuentran olvidados’.

Por otra parte, se han fortalecido los lazos con sellos extranjeros, ya sea la luenga relación que mantienen con Sacred Bones, Drag City y Permanent Records o la más reciente ‘alianza’ con Fuzz Club Records (UK) que editó en 2017 ‘Sonora’, el último disco de Vuelveteloca, quienes se animaron a tocar puertas internacionales para mostrar su trabajo. Parte de esto ha sido posible gracias al velo por la promoción y potencia de cualquier material editado en el sello. ‘Estar editando o colaborando actualmente con otro sello da lo mismo. Es bacán igual porque pasa lo que ocurrió con Föllakzoid, The Holydrug Couple, La Hell Gang, Chicos de Nazca o Vuelveteloca: editan cosas por BYM y después gracias a ese trabajo editado una persona los escucha y el siguiente trabajo lo edita Sacred Bones, Mexican Summer o Fuzz Club’. Sin embargo, esta mirada hacia afuera también requiere una perspicacia, ya que según Juan Pablo, ‘hay que mirar hasta un punto en que puedas hacer un foco. Porque hay mucha gente que mira en lugares donde no está siendo foco. Entonces esas son las expectativas y luces, pero en realidad son más expectativas de lo que la realidad puede dar. Es una cocción lenta’. A su vez, últimamente también han llegado bandas nuevas como Mr. Ray, Lagunas Mentales, Virginia Trance (proyecto solista de Scott Ryan Davis, miembro de Psychic Ills), la colaboración de Alfredo Thiermann y Tres Warren para ‘Land In The Sky’ y Flores Silvestres, que están prontos a editar su debut. Ante todo este panorama, Juan Pablo admite que lo importante es que ‘en el fondo nosotros tenemos un rigor máximo a la hora de definir qué banda o producto o tipo de música tiene la calidad que nosotros consideramos que tiene que tener un artista. Calidad no de habilidad para tocar o componer, sino que calidad en términos de que la música es consistente y tiene algo, un aporte. El rigor máximo al final está en considerar la música que queremos editar porque aporta en términos de que lo que se está escuchando es distinto y la persona que lo escuche va a hacerse cuestionar algunas cosas. Yo aspiro a eso, que la música que presentemos, la persona que la escuche pueda crecer o mejorar’. A esta reflexión, Nes complementa que ‘si tú ves el abanico de ediciones de BYM es abierto. Desde Nova Materia a Yajaira. No son todos los estilos de música, pero no somos talibanes de caernos en un solo estilo o de encasillarnos en algo. Lo que siempre hemos dicho, si es bacán, sea del estilo que sea, lo vamos a editar. Si es que es honesta y nos gusta, simplemente’. 

Finalmente, la historia y el tiempo decidirán el futuro de este y otros sellos que ya arrastran una larga historia. Lo importante, eso sí, es que para BYM los cimientos ya están consolidados y solidificados, la identidad concreta y el espíritu se mantiene vivo. ‘Básicamente, no pretendemos cambiar mucho más’, dice Nes, ‘ojalá aparezcan bandas nuevas, tener el potencial para editar cincuenta discos al año y, obviamente, nos conviene que se siga consumiendo el formato físico. Pero el trabajo es ir descubriendo cosas bacanes y que no estén editadas, sea nueva o sea más oculta, antigua. La idea es poder descubrir y sacar un vinilo o un cassette o ambos lo mejor posible’.  Puntualmente, y en palabras de Juan Pablo, ‘la potencia de un movimiento, cualquiera que sea, se da por la duración y el impacto en el tiempo que pueda tener’. En este caso, es ineludible mencionar que, al menos en algún grado, parte de ese impacto ya está hecho.

Juan Pablo e Ignacio mencionan amigos como ‘A Full Cosmic Sound, Álvaro e Iván Daguer, The Psychedelic Schafferson Jetplane, Bar Loreto (que también ha sido cuna), Lance Barresi de Permanent Records, Cooper de Cave y Bitchin Bajas, Caleb Braaten y toda la gente que siempre nos ha ayudado’

Con motivo del décimo aniversario de BYM Records, el sello realizará una fecha este sábado 21 de diciembre en Factoría Italia con invitados que los representan como sello: Sonic Boom (ex Spacemen 3, Spectrum), David Kilgour & The Heavy Eights (Merge), Bitchin Bajas (Drag City) y El Gran Chufle (Memo Dumay, ex Panico). Por parte de BYM se estarán presentando The Holydrug Couple, A Full Cosmic Sound, Chicos de Nazca, Mr. Ray (Berlín), Tsunamis, The Ganjas, Lagunas Mentales y Flores Silvestres. Entradas a la venta sin cargo en Needle y a través de la plataforma Puntoticket. Más información aquí.

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