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Benjamín Ve – Canciones (2017)
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Benjamín Ve – Canciones (2017)

jueves 01 de febrero, 2018

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Escrito por: Álvaro Molina

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Hace un tiempo les contábamos sobre la historia de RucaRecords, un pequeño sello independiente en Santiago que está empezando a cosechar, sin pretensiones, sus primeros frutos musicales. Desde esta casa musical llega ‘Canciones’, el primer disco solista de Benjamín Ve, el cual consta de siete temas honestos, directos, en inglés y en español y que abarcan un enriquecido abanico de temáticas líricas de corte profundamente personal.

Descrito como una “compilación de canciones” que Benjamín compuso cuando era más joven en el mundo, son temas que hablan de “las ansias de vivir y buscar” en los años de la inocencia juvenil. ¿A quién no le ha pasado? Tópicos de introspección, reflexión y pensamientos que todos deberíamos atesorar como regalos personales de la vida.

Y es en esta línea que la música y el poder sónico de ‘Canciones’ juega un rol vital. Estos siete temas de abnegación se nutren con la energía de la vertiente rockera con la estampa del indie rock, el punk y el surf rock. ¿A qué suena más o menos? Pixies, Hüsker Dü, The Replacements y la ola del rock alternativo de los años ’80 y ’90 hacen de este disco una especie de tributo a los años del college rock o de los sonidos de bares universitarios, donde reina la fiesta y la timidez, la ansiedad y la amistad, la rebeldía y el romanticismo.

Todo esto parte con “Wani” y sus guitarras Ramonescas, con la compañía de una batería que marca el paso firme y violento. La “sofisticación” en el tema se encuentra en los coros, segundas voces y sintetizadores que maquillan esta obertura y que, a la larga, hacen sentar el ritmo y la atmósfera que seguirán a lo largo de las siguientes canciones. Es el caso de “The Pits”, punto alto del disco que se mueve entre las fronteras de un ritmo que recoge el legado surfista y melodías que se funden con gracia en las vocales de Benjamín y las guitarras agudizadas como cuchillos de sonido.

Hay espacio para algo más acústico también. No en el estricto sentido de la palabra, claro. En temas como “Runnin’ Round” (con sus danzantes cambios rítmicos) hay más experimentación con la escasez de ruido y agresividad para dar paso a la armonía. Pero es sobre todo en “Wild Bird” (la favorita) donde se ve la estampa del disco, esa que comentábamos más arriba: sentimentalismo y abstracción de emociones en una canción que brilla por sí sola, con su evolución de balada hacia un desate de energía dura.

La experimentación sigue de la mano con “Robi” y su estilo similar al de Yo La Tengo (si seguimos con las metáforas referentes al indie de la vieja escuela), con su combinación de sintetizadores y espeso feedback sonoro. “Mama is a Saint” (favorita número dos) es sencilla pero penetrante, con una melodía pegajosa y veraniega, como si fuera una transportación automática a la playa en formato de baja fidelidad. Todo termina con “I Wanna”, otro punto altísimo que resume la emocionalidad de este disco. Con este primer lanzamiento se empieza a cimentar la esperanza de que haya continuidad en el trabajo de Benjamín Ve, sin pretensiones y con los pies firmes en la tierra para avanzar hacia nueva música que imprima el sello honesto que ha entregado hasta ahora la casa RucaRecords. Amén.

 

Disponible en YouTube, Spotify, iTunes y Deezer.

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Álvaro Molina
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