Wild Parade – Sick City (2020)
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Wild Parade – Sick City (2020)

Wild Parade – Sick City (2020)

lunes 02 de noviembre, 2020

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Escrito por: Álvaro Molina

En medio de todas las visiones apocalípticas y del horror que este año ha traído consigo, el power trio de thraschore Wild Parade regresa con el LP Sick City para ponerle una brutal banda sonora a estos tiempos devastadores. Las convenciones del metal quedan atrás y el disco viene armado como un carro de Mad Max; retazos de groove metal están soldados a la ya acostumbrada base de thrash para armar una carrocería corroída por la pestilencia y el desamparo.

Sick City parece haber sido concebido desde las entrañas abyectas de Sam (voz y guitarra), Antaños (bajo) y Nes (batería), alimentados por la rabia y el pánico visceral. Son canciones que hablan de una posesión inhumana en un escenario postapocalíptico, donde lo que prima es el control mental y la alienación (“Zoids”) o las ansiedades de una convulsión generalizada (“Side by Side”). Continuando la línea de sus trabajos anteriores dedicados a las “políticas del suicidio” o los últimos ritos antes de la perdición, Wild Parade ahora arremete como una máquina industrial contra la extinción humana y la catástrofe planetaria.

Trabajar estos conceptos más generales y diversos probablemente permitió que el trío expandiera su thrashcore hacia nuevos ritmos y estilos. Mantienen la actitud punk, pero sin caer en el pecado de autocomplacerse con lo que ya han explorado durante su carrera. Es así como aparece un thrash & roll ingenioso, contagiado por el ánimo groove de actos como White Zombie o Corrosion of Conformity. La masterización a cargo de Jack Endino, un viejo conocido que ya es como de la casa, da luces para un sonido más cristalino, tomando distancia de la crudeza de, por ejemplo, Human Waste, pero no por eso logrando ser menos perturbador o furioso.

El futurismo paranoico atraviesa el disco a toda velocidad en canciones como “Side by Side” y “Batman”, donde los fans del thrash metal aventurero tendrán su espacio para patalear y cabecear en medio de la ametralladora rítmica. El diálogo entre Antaños y Nes es una descarga electrizante que tensiona, agita, y te escupe. “Pestilence” es la avasalladora marcha fúnebre hacia la aniquilación total. Se arrastra por debajo de la piel mientras deja una huella que carcome y llega a una (¿directa?) referencia a Megadeth. Pero es en “Zoids” que Wild Parade logra llegar a su punto más inventivo y característico. Son siete minutos que cuentan una historia de enajenación y descomposición, donde el paisaje sónico se debate audazmente entre lo progresivo y trepidante, dub y hard rock, todo en uno, elevándose en un humo intoxicante.

Sick City es, a todas luces, lo más intrépido de Wild Parade hasta el momento. La distopía y las visiones escatológicas les acomodan para llegar a márgenes que van más allá de lo obvio o de la misantropía irreflexiva. Hay un espíritu de liberación que rodea al disco y exorciza los demonios de una (falta de) convivencia enfermiza en una ciudad apestada.

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