Los Voltz – Tormenta Eléctrica (2019)
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Los Voltz – Tormenta Eléctrica (2019)

Los Voltz – Tormenta Eléctrica (2019)

miércoles 15 de enero, 2020

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Escrito por: Álvaro Molina

En algún momento del 2017, los hermanos Sebastián ‘Rocket’ Radic y Matías Radic decidieron darle una nueva vida a sus inquietudes artísticas y experiencias musicales. Sebastián había estado ligado al mundo del cine en la productora Fábula y Matías, por su parte, llevaba años de trayectoria siendo cantante, productor musical y colaborando en bandas sonoras para películas y series como ‘Qué pena tu vida’ y ‘Gloria’. Juntos, se aliaron con sus amigos Tommy Bräuchle y Cris Vibes en bajo y batería, respectivamente, para darle forma a Los Voltz, un cuarteto que reluce el rock’n’roll de raíces, insinuaciones, rebeldía, inconformismo y algo de arrogancia e ironía; todo un estilo plasmado en las doce canciones que conforman su debut, ‘Tormenta Eléctrica’.

Todo comienza con ‘El Botón’, el punto de arranque que deja en evidencia el espíritu del cuarteto en sus claves de rock setentero y desenfreno moral. El riff pegajoso, extirpado desde las entrañas musicales de Thin Lizzy y ZZ Top agarra vuelo entre medio de los stomps en la batería de Cris y llamados a la rebeldía y desatar una nueva ‘revolución’ (‘Murió John Lennon y la libertad, De mandar todo a la mierda’). El alma de ese rock puro y duro continúa desenvolviéndose en la manifiesta ‘RockAnRolla’ y sus innuendos de seducción, temática que se va repitiendo a lo largo del disco en canciones como ‘20 primaveras’, jugando entre indirectas – a veces muy directas – y el paradigma ‘Good Morning Little Schoolgirl’ o ‘Sweet Sixteen’. O quizás es el rock y su agridulce e inherente picardía.

‘Tormenta Eléctrica’ va avanzando entre los riffs de Matías y matices de blues-rock que, eventualmente, se pueden volver algo predecibles o repetitivos, pero las letras le añaden esa carga de sarcasmo a los relatos de atrevimiento y coqueteo en la voz de Sebastián (‘Me gusta lo difícil / Y tú eres increíble / No suelta un beso fácil / Mi misión imposible’). Sin embargo, la otra cara de la moneda de estos ‘juegos de seducción’ aparece en la entretenida y original ‘Lupita Miranda’; la historia de una suerte de ‘mujer vengadora’ del Viejo Oeste a quien ‘La pena de amor la transformó / Y volvió del infierno a sembrar el terror / Sacó su revólver y puso el orden / Con todo el loco que fuese infiel’ mientras, de fondo, Los Voltz escenifican una banda sonora de rock a la Spaghetti Western.

La segunda mitad del debut vuelve a las raíces del alto voltaje de los 70s, cargado al riff y a la grandilocuencia estilística de Led Zeppelin y Aerosmith con las potentes ‘Antonia’ y ‘Estufita’, entrando en un rock que, a pesar de tener un cierto grado de autocomplacencia, funciona y da espacio para canciones como ‘Menos que un centavo’, la cual apunta sus dardos críticos a personajes del tipo: ‘Escuchas a Bob Dylan y no entiendes un carajo / Si tú estás arriba, el pobre mundo boca abajo […] Si se levantara una rebelión / Tú serías de los que están sentados / Lo tienes todo pero vales menos que un centavo’.

Puede ser que, a ratos, el primer esfuerzo de Los Voltz incurra en personificaciones y algunos clichés líricos y musicales. Pero esta aparente obviedad no le resta al empuje, personalidad y determinación de la banda. Al final, Los Voltz son consecuentes consigo mismos y conscientes de su propuesta,  logrando entregar algunos mensajes: ‘Crees que estás solo / Que nadie te entiende / Pero yo estoy atento / Yo vivo pendiente / Me fijo en las cosas insignificantes / Mostrar lo evidente también me divierte’.

 

(Reseña en inglés)

Sometime during 2017, brothers Sebastián ‘Rocket’ Radic and Matías Radic decided that they needed to bring some new life to their artistic outlooks and music experience. Sebastián was linked to filmmaking with studio Fábula and Matías had a long history of singer-songwriter, music producer and collaborating on film scores for Chilean movies like ‘Qué pena tu vida’ and ‘Gloria’. Together, they envisaged a new rock’n’roll project, and invited longtime friends Tommy Bräuchle and Cris Vibes on bass and drums, respectively, thus giving birth to Los Voltz, a driven quartet that infatuates on 70s roots-rock, innuendos, rebellion, unruliness, and some bits of arrogance and irony; an all-in palette of themes splashed in the 12 songs that make up their debut album, ‘Tormenta Eléctrica’.

Kicking off with ‘El Botón’, this overt, anthemic single reveals the quartet’s spirit with its propelling 70s riff-driven rock and moral outrage. A sticky melody, almost surgically removed from the musical entrails of acts like Thin Lizzy and ZZ Top, soars between the stomp-and-clap rhythm on Cris’ drums and the ‘call to arms’ for a rebellion and a new ‘revolution’ (‘Murió John Lennon y la libertad, De mandar todo a la mierda’). The very soul of that sheer, hard rock’n’roll, continues to devolve on the blatant, accurately titled, ‘RockAnRolla’, which brims on double entendres, a topic that keeps appearing throughout the album on songs like ’20 primaveras’, toying with insinuations and the ‘Good Morning Little Schoolgirl’ or ‘Sweet Sixteen’ paradigm. Or maybe it’s just rock and its bittersweet, inherent desire of just being naughty.

‘Tormenta Eléctrica’ carries on between Matías’ riffs and the blues-rock nuisances that, sometimes, can become a little predictible or repetitive, but, honestly, the lyrics add up to compensate with a high dose of funny sarcasm to these tales of cheekiness and flirting on Sebastián’s voice (‘Me gusta lo difícil / Y tú eres increíble / No suelta un beso fácil / Mi misión imposible’). However, the other side of the story for these ‘seduction affairs’, emerges on the entertainment and originality of ‘Lupita Miranda’; the saga of some kind of Western ‘femme fatale’ whose ‘[P]ena de amor la transformó / Y volvió del infierno a sembrar el terror / Sacó su revólver y puso el orden / Con todo el loco que fuese infiel’, while Los Voltz stage a full-on opera-rock of Spaghetti Western-themed music.

The second half of the debut returns to the high-voltage roots of 70s arena rock, laden towards riff magick and the stylistc grandiloquence of Led Zeppelin and Aerosmith with powerful songs like ‘Antonia’ and ‘Estufita’, engaging a sound that, despite being sometimes self-satisfied or complacent, it works and cuts some slack for tracks like ‘Menos que un centavo’, which aims its jagged and critical darts to some characters of the zeitgeist, in the likes of: ‘Escuchas a Bob Dylan y no entiendes un carajo / Si tú estás arriba, el pobre mundo boca abajo […] Si se levantara una rebelión / Tú serías de los que están sentados / Lo tienes todo pero vales menos que un centavo’.

Of course it may happen that, every now and then, Los Voltz’s first effort falls into personifications and some lyrical or musical clichés. But these apparent obviousness do not diminish the band’s brazen, determined and exhilarating style. In the end, Los Voltz are consistent and pretty self-aware, owning a coruscating and vital push that manages to deliver the message: ‘Crees que estás solo / Que nadie te entiende / Pero yo estoy atento / Yo vivo pendiente / Me fijo en las cosas insignificantes / Mostrar lo evidente también me divierte’.

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