Vuelveteloca – Contra (2020)
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Vuelveteloca – Contra (2020)

Vuelveteloca – Contra (2020)

lunes 14 de septiembre, 2020

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Escrito por: Álvaro Molina

En marzo del año pasado, Vuelveteloca decidió tomarse un descanso. Fue con un post en Instagram, una foto en blanco y negro de los cuatro actuales miembros, en que anunciaron tomarse unas “vacaciones largas” alejados de los escenarios. ¿Las razones de esta pausa? Proyectos personales y, quizás, un paso a la adultez y los gajes del oficio que ese proceso conlleva. Culminaban 12 años de carrera para una banda que exploró incansablemente hasta dónde los podía llevar su mezcla de neo psicodelia inflamable y stoner matizado por la sensibilidad de un krautrock rústico. En todo caso, antes de colgar los instrumentos, prometieron algunos regalos para despedirse como corresponde.

Flashback a enero de 2019. En mitad de la noche, subieron al escenario Laguna Mental del Festival Woodstaco para desatar su ataque masivo. En mayo, sumaron una ruidosa y epiléptica presentación junto a Magaly Fields en Matucana 100 que despejó cualquier frío nocturno y unos días después dieron un emocionante adiós al Bar Loreto con una presentación de más de dos horas. Se pasearon por (casi) todo su catálogo, subieron al escenario a antiguas figuras de la banda para rendirle homenaje a canciones como “Jinete Galáctico”, y cerraron con “Shakers” ante un Loreto desbordado. Un desmadre que chasconeó y nos dejó tiritando. Pero aún quedaba otro as en sus manos para decir “hasta pronto”.

 

Con el tiempo en contra antes de partir definitivamente esta larga vacación, Vuelveteloca nos deja su séptimo disco de estudio. Contra no se siente como un disco “de despedida” lleno referencias mamonas o que intenta revestirse de un velo fúnebre y autocompasivo. Al contrario, son seis exuberantes canciones de futurismo distópico, líneas de tiempo paralelas, viajes al espacio, cuentos esotéricos sobre pueblos oprimidos, y episodios de transfiguración en medio del desierto. Algo así como el universo de Dark, pero donde las cosas sí se entienden. El disco es un viaje de media hora que se pasa volando, donde los colores abundan, los ritmos se agitan frenéticos, las guitarras arden, y se expande afán por encontrar un último aliento de experimentación.

Con el lanzamiento de su anterior disco, Sonora (Fuzz Club; 2017), Vuelveteloca tomó distancia de las reverberaciones viscerales y el sonido más “en vivo” que los caracterizó en su “primera etapa”. Para continuar ese mismo camino y entrar en una ruta más sinuosa, en la creación de Contra sumaron al connotado productor Pablo Stipicic (Electrodomésticos, Rubio), quien dio un poco de luz para encontrar esos maniáticos, pero exquisitos detalles cristalinos que vibran a lo largo del disco. Sin embargo, no se siente que estas canciones fueron desangradas o exorcizadas en favor del cálculo por el detalle envasado. Las monumentales “Un millón de años” y “Calor” son inyecciones directas de psicodelia para hervir la sangre, que pegan fuerte como hachazo desde el inicio y de a poco se abren hacia un caleidoscopio de krautrock violento.

La adictiva impulsividad y espíritu aventurero de Contra reluce con “Ciudades Subterráneas”, posiblemente la canción «menos Vuelveteloca» de todas. Está inspirada en las civilizaciones ocultas de la zona de Capadocia (Turquía) que fueron sepultadas luego de erupciones volcánicas. Tal historia cobra vida con un feroz sonido industrial que pinta este nefasto paisaje apocalíptico tipo Mad Max (“Ocultos en el subsuelo húmedo, Cavando tumbas, cavando el fin”), pero simultáneamente da un hálito de liberación, rebelión, y resurgimiento (“Vengan a mirar lo que está por venir, Suban y vean la luz del campo”). Canción ideal para detonarse cuando termine el encierro.

Para rematar toda esta carrera espaciotemporal, aparece “Puentes Etéreos”, un enorme mosaico de distorsión y pureza que disloca los conceptos esotéricos del disco y juega con múltiples detalles que oscilan entre distorsión y pureza. Es un final abierto, un puente eterno hacia el futuro y lo que eventualmente está por venir. ¿Una resurrección? Quién sabe. Por ahora, a pesar de estar contra el tiempo, Vuelveteloca logró hacerla y le pone un sentido paréntesis (ejem, ojalá solo sea un paréntesis) a su brillante trayectoria. Quizás el descanso los traerá de vuelta con nuevas perspectivas. O quizás no, y nos quedaremos con el lindo recuerdo. En cualquier caso, aquí estaremos esperando.

 

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