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Carretera austral intersección Estocolmo: Hielo Negro y The Hellacopters

By · lunes, febrero 24th, 2020 · Comentarios desactivados en Carretera austral intersección Estocolmo: Hielo Negro y The Hellacopters

…Sabio es el viento… Atravesando el tiempo va la locomotora del rock, estandarte entre tinieblas abismales. Creyente en la redención y en el poder de la música…

Inspirado en lo que ocurre en su entorno, en la ocultura y en lo impalpable, Marcelo Palma lleva la insignia del demonio parlante perpetua de cara a las altas mareas que dan tregua este 12 de marzo, fecha en que ruge el motor desenfrenado del as de espadas, Hielo Negro, tridente de la muerte que conmemora un cuarto de siglo de existencia bajo la cruz del sur.

Un verdadero tótem de resiliencia y resistencia en la vereda subterránea, desde las catacumbas del underground latinoamericano. Se trata de uno de los principales referentes del llamado stoner rock junto a los trasandinos Los Natas y los nacionales Yajaira, banda hermana con quienes compartiera escenario junto a los norteamericanos emblemas del género Kyuss Lives, en 2011, aunque cabe señalar que stoner rock es una mera etiqueta pero que si se quiere puede servir para generar un atisbo acerca del abanico sonoro de la agrupación con orígenes patagónicos cuyo lenguaje musical deambula entre el rock clásico, el punk rock, el blues y el heavy metal.

A punta de su disco debut “Demonio Parlante” y el sencillo “Cemento”, canción que, a modo de declaración de principios, retrata el brusco cambio de ambiente, paisaje y cultura de un magallánico que emigra hacia la capital del país; con un trabajo de estudio compuesto por 9 obras, Hielo Negro ha sabido cultivar un estilo propio y único que no reniega sus raíces ni sus influencias, las cuales oscilan entre Pappo’s Blues, Black Sabbath, Motörhead y el quinteto sueco de hardrock The Hellacopters, para quienes abrirán el show debut en Chile, en club Blondie.

Con una voz áspera, una actitud cruda pero entrañable, y un contenido sincero en sus líricas, Marcelo “Chelo” Palma, fundador, vocalista, guitarrista, compositor y letrista de Hielo Negro conversó con Sonidos Ocultos en miras de su enérgica vuelta a las pistas, abriendo nuevamente un show internacional, tal como lo hicieran para los británicos Motörhead en 2011.

G: ¿Qué se siente compartir escenario con una banda de la talla de Hellacopters?

M: Se siente una gran alegría, es una banda que escuchamos hace muchos años, es más, te diría que tiene harta influencia en Hielo Negro, sobre todo en los primeros años. También es una sensación sobre la constancia, jamás hubiera imaginado en esos años que abriría para ellos, un honor.

G: ¿Qué podemos esperar para su presentación ese día? ¿Y para este 2020?

M: Lo que Hielo Negro sabe hacer, dejar todo sobre el escenario para tocar un rock crudo y directo desde nuestro corazón. Para este 2020 estamos dispuestos a tocar lo más posible.

G: ¿Cómo describirías el estilo y la música de Hielo Negro actualmente?

M: Bueno, siempre he pensado que tocamos hard rock, con sonido brutal, y eso no ha cambiado. El lenguaje es el mismo, solo que ha pasado tiempo y, claro, a lo mejor cambia para los que escuchan, pero eso ya es algo subjetivo.

G: ¿Cómo ves la música hoy en día a nivel nacional?

M: Primero que nada, aclarar que no soy una persona muy estudiosa de lo que acontece, desde mi punto de vista, hay mucha música; siempre escarbo el pasado y encuentro sorpresas, y actuales también. A lo mejor hablando de rock es una época de mucho remake, o las bandas salen con un propósito muy cargado a una banda, por ejemplo, Greta Van Fleet, no me agrada mucho aquello, pienso que siempre uno puede hacer algo más propio desde las influencias que uno tenga.

G: ¿Puedes enviar un saludo a Sonidos Ocultos y a los seguidores de Hielo Negro?

Un gran saludo afectuoso a Sonidos Ocultos por la perseverancia y la gran importancia que le han dado a la música chilena. ¡La de verdad, no la de la tele! Gracias por su apoyo, muy agradecido de la gente que sigue a Hielo Negro, antiguos y más nuevos, son sin duda parte fundamental de esta lucha que significa ser músico en Chile… ¡Muchas gracias!

Obrero de la escena independiente, Hielo Negro eleva la consigna de la autogestión hacia el firmamento, una ofrenda hacia los precursores, que, como ellos, hicieron de su voz y sus riffs, un arma potente de expresión contra las adversidades y hostilidades de una sociedad impersonal, poniendo así un granito de arena que ha logrado trascender espacios y épocas, constituyendo un referente positivo para las siguientes generaciones y habitantes de esta tierra que arde pero que aún estamos a tiempo de salvar, pensando dos veces y volviendo a pensar.

Red House Producciones: “En el stoner, existe una transversalidad que no hay en ningún otro género”

By · sábado, febrero 22nd, 2020 · Comentarios desactivados en Red House Producciones: “En el stoner, existe una transversalidad que no hay en ningún otro género”

Desde hace al menos una década, en todo el mundo han emergido una alta cantidad de bandas que cultivan sonidos desde las afinaciones bajas, los ritmos lentos y con groove, las secuencias psicodélicas y los riffs repetitivos. Stoner, doom, sludge y otras etiquetas no alcanzan para abarcar la variedad de sonidos que han proliferado, coincidentemente en un momento en el que hay más marihuana que nunca y de la mejor calidad.

Se fume más o menos, lo cierto es que esta exposición también ha posibilitado la visita de grupos extranjeros al país, los que de a poco han ido ganando terreno en la agenda anual de conciertos. Y en esta lucha, la productora Red House lidera el desbloqueo de varios recintos en Santiago, en los que se han presentado conjuntos con alcance mundial como EyeHateGod, Neurosis, The Atomic Bitchwax, Acid Mothers Temple, Samsara Blues Experiment, Graveyard y Earthless, entre otros.

Sin relajarse, el creador de este proyecto, Roberto Fuentes (49), se prepara para comenzar el 2020 con dos fechas de gran envergadura. El 27 de febrero, los belgas de Amenra se presentarán en el Rock Bar Xperience en Ñuñoa, mientras que el 9 de abril en Arena Recoleta, se concretará la venida de Pentagram, mítica banda liderada por Bob Liebling que ha sido puesta a la par de Black Sabbath, en cuanto a su influencia.

En entrevista con Sonidos Ocultos, Fuentes habla sobre cómo Red House fue creciendo y sus periplos en la pelea por los espacios donde hacer tocatas.

Sonidos Ocultos: ¿En qué estabas antes de armar la productora y cómo llegaste a meterte en el complicado arte de organizar conciertos?

Roberto Fuentes: Fundé Red House, con el nombre de la canción de Jimi Hendrix, hace 4 años casi como una consecuencia de la estrecha relación que estaba llevando con sellos, bandas y zines ligadas a la música pesada. Antes, participé activamente en La Habitación 235 (España) como redactor, escribí mucho de bandas que me interesaban y, sobre todo, me enfoqué en las latinoamericanas porque lo sentí como un deber.

Después, me sumé como activista de las Doom Charts (multinacional, con base en Estados Unidos). Extrañamente, comencé de afuera hacia adentro, primero trabajando con gente de otras tierras. Acá cuesta crear cosas, es un punto que en algún momento se debe abrir a la discusión, porque si levantas algo interesante hay gente que apoya, pero en la misma proporción hay otros que no te dejan avanzar o tratan de influenciar negativamente. Después, cuando te los topas se hacen los weones.

SO: ¿Y cuál fue la motivación para concentrarte en este nicho?

RF: Hay varios factores, el primero es una opción personal, es lo que me gusta. Comencé en los 80 a escuchar mucho metal, pero cuando conocí Saint Vitus, todo se fue a la mierda, no paraba de escuchar Black Sabbath, se me abrió el mundo. Estaba Pentagram, Reverend Bizarre, Goatsnake, después todo lo desértico con Dozer, Lowrider, Kyuss y toda la movida californiana. Existe una transversalidad que no encuentras en ningún otro género, acá se cruzan el doom, la psicodelia, el blues, el metal el punk, etc.

El primer factor valdría verga, si no fuera porque vi con desolación que nadie se interesaba en traer bandas de un género que, en Chile, siempre ha tenido su séquito. Es un nicho pequeño, pero con mucha fuerza, bajaron bandas a Brasil y Argentina, pero nadie levantaba la mano, así que decidí asumir el riesgo de involucrarme e intervenir.

SO: Desde tu perspectiva, ¿cómo has visto expandirse estos géneros en Chile y el mundo?

RH: Puede ser afuera, pero acá no lo veo tan así. Existe una progresión y está más abierto al conocimiento público, pero nada más, a nuestros shows va la misma gente de siempre. Salvo excepciones, nuestros eventos son de bajo perfil, aunque hemos traído bandas que son cabezas de cartel en grandes festivales europeos o gringos, acá van 400 personas.

Me gustaría que las bandas locales no se dejen llevar por la corriente y tomen riesgos, suenen diferente, dejen de imitar, paguen estudios, graben álbumes, que se dejen de quejar y se atrevan. Ahí recién podríamos hablar de una evolución del género en Chile.

SO: Y en cuanto a la producción, que es algo muy difícil de llevar a cabo por innumerables factores, ¿cuáles apuntas como los que complican más tu gestión? ¿Es tan difícil como suena traer una banda de afuera y generar un concierto de calidad?

RH: Es difícil, mira lo que ha pasado esta con el Stgo Metal Fest o con La Polla Records, la cancelación de varios tours y todo eso sólo este último mes. Esos son shows más grandes que los nuestros, imagínate lo que es para uno que trabaja en un nicho más pequeño.

La principal dificultad es la falta de espacios acordes al tipo de show. Hay gente que te dicen en la cara que tu concierto es chico, te miran por encima del hombro, pero no por eso es menos importante que uno grande. Esa falta de empatía es patética, más encima tampoco les da vergüenza pedir una millonada, sin ofrecer a cambio un espacio equipado y administrado de forma profesional.

SO: ¿Cuál es tu lectura del público nacional? ¿Has visto una evolución en cómo se consumen y valoran este tipo de eventos o seguimos estancados en las mismas cosas?

RH: Si te soy sincero, la gente ya no se sorprende, quiere más y ojalá por menos. Ojo que no lo cuestiono, es parte del desarrollo de la producción musical y no puedes seguir haciendo lo mismo, la innovación es clave. Por favor no le pidas a la masa que valore tu trabajo, ellos están comprando un producto y no te van a permitir bajar el estándar.

Que nadie se sienta con lo que digo, pero la masa social es un colectivo anónimo que tiene una fuerza incuestionable, puedes tener a todos alineados, pero en cualquier minuto una voz divergente puede hacer que todo cambie, que se rompan filas en direcciones equidistantes. Es obligación del que está atrás de una producción tener esta película clarita y no pasarle parte de esta responsabilidad a la gente, mucho menos culparlos por demandar precio o calidad.

SO: Red House ha llevado espectáculos a varios recintos de la capital. A propósito de lo que mencionaste antes, ¿cómo describirías la escena actual en cuanto a locales?

RH: Nuestros shows no son tan grandes y faltan lugares donde puedas meter 300-400 personas con un buen trato comercial. Espacio San Diego, que fue nuestra casa por mucho tiempo, lo cerraron por disposición municipal, el Centro Arte Alameda lo quemaron, el Rock & Guitarras ya no existe más.

Los otros espacios que van quedando son difícil de abordar por sus altos costos, agravados, en algunos casos, por pésimas administraciones que cobran una locura de plata y una tozudez que hace imposible llegar a acuerdos. Si a lo anterior agregas malos tratos al equipo de producción, músicos y público, tienes una combinación que huele a podrido por todos lados. Dejo en claro que hay excepciones, nos hemos sentido muy cómodos en Loreto y en MiBar, con quienes hemos ido fortaleciendo la relación dando ya algunos importantes frutos.

RH: En todos estos años de trayectoria, ¿qué shows recuerdas como los más exitosos o memorables?

SO: Todos han sido igualmente importantes, la apreciación del éxito es subjetiva. Por ejemplo, los dos primeros shows que hicimos serán inolvidables, fue en mayo de 2016 cuando vino Stoned Jesus y Truckfighters, ambos llenos. Belzebong y Samsara Blues Experiment repletaron el Espacio San Diego, en Loreto no cabía un alma en Acid Mothers Temple, después repetimos lleno con Earthless.

También hemos traído a leyendas como The Atomic Bitchwax o EyeHateGod, el de Graveyard el año pasado fue sold out y todavía emociona recordar cómo la gente cantaba “The Siren”. Personalmente, el show de Neurosis lo atesoro como una experiencia más allá de la música, sólo los que fueron pueden entender lo que digo, difícil que algo lo supere salvo que Amenra diga otra cosa. Lo de estos belgas en vivo es una locura, te cambiará la forma de ver la música, ojo con esto porque es luego.

SO: Pentagram es una banda muy anhelada en el país y su venida sin duda fue bien celebrada. ¿Cómo llegaste a Bob Liebling y sus asociados?

RH: Siempre me gustó Pentagram, pero nunca se pudo avanzar con algo concreto. Ahora, por circunstancias de la vida surgió la opción desde una agencia que se adjudicó los derechos del tour y tenían a Chile en la mira, como país base de la parte sudamericana de la gira. Después, fue cosa de ponerse en contacto y acordar las condiciones. Era ahora o nunca, así que unimos fuerzas con los chicos de MiBar y apostamos todo, gracias al colaeflecha se dio.

Bobby Liebling también asume esto como una última oportunidad, sabe que tiene fans acérrimos por estos lados y no quiere defraudar. Debió haber venido antes pero no estamos para cuestionar, por nuestra parte lo vamos a esperar con los brazos abiertos, también esperamos que la gente se anote pronto porque será la única opción de ver a esta leyenda en vivo.

SO: Por último, cuéntanos un poco sobre este concierto que muchos ya anticipan como un hecho histórico

RH: El show, que surgió de una alianza con MiBar Producciones, contará con dos tremendas bandas como invitadas, El Gran Temor y Capilla Ardiente, ambos con álbumes de 2019 muy bien evaluados por la crítica, con edición a través de sellos extranjeros lo que no es menor.

Los tickets están volando, la primera preventa se agotó en un día y la segunda es probable que se haya terminado cuando publiquen esta nota. El recital se desarrollará en Arena Recoleta, hasta ahora estas son las coordenadas, pero estamos todos los días evaluando la tendencia en la venta de tickets. Queremos un espectáculo a la altura de la banda y del público, que está super ansioso con esta fecha. Sobre lo que nos traerá Pentagram, no tenemos dos lecturas: sólo clásicos, ¡uno tras otro!

Centro Arte Alameda: Un escenario para la resistencia en 7 voces

By · jueves, enero 23rd, 2020 · Comentarios desactivados en Centro Arte Alameda: Un escenario para la resistencia en 7 voces

El viernes 27 de diciembre, los manifestantes en Plaza Dignidad vieron con horror cómo las bombas lacrimógenas de Carabineros iniciaron un incendio en el Centro Arte Alameda. Uno de los puntos culturales más importantes del país sufrió daños importantes por la incompetencia y crueldad de la policía, que una vez más no tuvo criterio alguno al reprimir la protesta social.

Sin embargo, la rabia, la pena y la impotencia no lograron apoderarse de los corazones de sus dueños ni de su equipo, quienes valientemente anunciaron que reconstruirán el recinto pieza por pieza, butaca por butaca. El apoyo popular ha sido masivo, fruto de décadas de trabajo con artistas y músicos de la contracultura que encontraron ahí un refugio para expresar las obras que corren por las venas del underground nacional.

Además del cine y otras expresiones, las instalaciones del centro también fueron escenario para incontables bandas que hicieron retumbar sus paredes y ventanales. Rock, punk, metal y otras vertientes sonaron fuerte en ese lugar, que acogió sin prejuicios a quienes buscaron ahí una plataforma para tocar.

A modo de homenaje (y no de despedida, pues estamos seguros de que se levantará con más fuerza), siete personas que pisaron sus tablas dedicaron sus pensamientos y palabras a este espacio de resistencia.

Pablo “Panzón” Navarrete (Hielo Negro): Entré a trabajar ahí el 2005, en sonido. De hecho, ayudé a armar el sistema surround del cine y desde ahí que nunca paré de ir. Con Hielo Negro estuvimos ahí desde que empezamos, tuvimos una buena mano con la Roser y el Jano Parra, quienes nos ayudaron y se abrieron a las bandas emergentes, por eso siempre estuvo metido el underground en ese lugar.

Era una química muy linda que supieron manejar con el tiempo. No era fácil hacer tanto a la vez con funciones, conciertos, exposiciones y demases, todo el tiempo estábamos trabajando. Cuando fue el incendio, yo estaba en Punta Arenas y lo vi por las noticias, quedé super mal. Me comuniqué con ellos al tiro, volví dos días después y no hemos parado de trabajar removiendo escombros, revisando equipos, lamentablemente se quemó todo.

La Roser con el Jano son mis hermanos de la vida, desde hace 20 años que nos apoyamos. Tenemos paciencia y buenos contactos con gente que nos ha dado la mano así que sí, se va a demorar sus años pero todo va mejorando.

Klein Guzmán (Los Peores de Chile): Yo creo que fue un golpe que se veía venir, porque desde el comienzo del estallido social el Cine Arte apoyó las protestas, atendiendo a los heridos. Los pacos y el gobierno sabían de eso, le tenían el ojo hace rato y fue macabro que lo quemaran. Pero se va a parar con más fuerza y espero que la gente que hace música, cine y exposiciones, aprovechen de apoyar.

Roser, el Jano, la Anita y todo el equipo de trabajo han mantenido el Cine Arte como un espacio de contracultura, para los cerebros pensantes. Historias ahí tenemos más que la mierda, con Peores somos locales y hemos hecho montones de lanzamientos ahí… bueno, siempre es lanzamiento cuando vamos ja, ja, ja.

En el Cine vi a varias bandas legendarias, como Paniko y otras. También tocamos con la Floripondio abajo en el hall, que fue increíble. Hay gente por todos lados que tiene recuerdos de ese espacio, así que creo que va a haber ayuda para recuperarlo.

Sam Maquieira (Yajaira, The Ganjas): El Cine era un oasis para todo tipo de bandas, daban lo mismo los estilos. Podías encontrar de cumbia villera hasta death metal y eso se agradece, era bien preciado. Además, su ubicación era bien privilegiada, todos podían llegar a Plaza Italia, lo que lo hizo de fácil acceso.

La última vez toqué en la sala de cine, hicimos un show increíble con Yajaira, a fines del año pasado cuando reeditamos el primer disco. Incluso pudimos usar proyecciones y fue la raja lo que pudimos armar juntos.

A la Roser la conozco desde que era chico, era profe en mi colegio, así que tengo una relación de toda la vida con ellos. A nosotros la verdad es que nos afectó caleta, sobre todo por cómo pasó, con los pacos culiaos ahí reprimiendo. Pero creo que va a resurgir, como el Ave Fénix e incluso mejor, la gente lo va a rescatar como uno de los pocos espacios culturales de verdad que es.

Álvaro España (Fiskales Ad Hok): Creo que para todos los artistas que tuvieron la oportunidad de expresarse ahí, ya sean cineastas, cortometrajistas, pintores, bandas, etc., su importancia es como un último bastión en el centro de Santiago que tenía el poder de mantenerse durante el tiempo de forma independiente, promoviendo netamente la cultura, algo que le hace mucha falta a nuestro país donde no hay apoyo.

Era el único local que se mantenía de pie, entregando cine y arte de calidad todos los días del año, apoyando a bandas, artistas emergentes y viejos, de los pocos que aún existen decentes para ir a tocar y hacer una fiesta. Era un lugar muy bien ubicado a una cuadra de la Plaza Dignidad, que siguiendo su línea se prestó para tener a la Cruz Roja atendiendo a la gente que quedaba herida. Los pacos, no sirviendo al pueblo sino que al Estado de mierda, estaban picados con eso y es lo que vemos en los videos, donde le tiraban las lacrimógenas descaradamente y lograron quemarlo.

Es como un canillazo en la pierna de huevón cobarde que hizo el gobierno, para cagar a esta gente que estaba luchando por cultura, por el pueblo, de forma directa. Lo que no se dan cuenta estos idiotas, es que cada vez que un joven pierde un ojo o queman un centro cultural, no lo apagan. Al contrario, crean mitos, crean héroes e íconos. Esos corazones no se pueden matar con una bomba lacrimógena o con un incendio. Va a tener que resurgir con más fuerzas, más ganas y va a terminar anotándose como otra vergüenza más para Piñera.

Víctor Escobar (Alto Voltaje): El mejor recuerdo que tengo fue para el lanzamiento de nuestro disco, “Contracorriente”, a fines de 2016. El cine contaba con todas las condiciones que necesitaba para hacer un show de ese tipo: exposición de fotos con un cóctel, después el concierto en la sala de cine y de ahí una fiesta en el living del segundo piso, con el Dr. Rock & Roll de DJ. Me dieron todas las facilidades para usar los espacios, fue algo maravilloso que quedó en la memoria de todos.

Después de tantos días e incluso en las protestas más fuertes en Plaza Dignidad, nunca le sucedió nada porque era un centro de ayuda para los heridos, de acopio y de insumos médicos. Nunca paró de funcionar, todos lo cuidaban y respetaban. Después de que un reportaje en TV mostró la labor de los voluntarios médicos, hubo un perseguimiento y no los dejaron tranquilos.

Ese día, fui con mi pareja a ayudar. Estaba lleno de bomberos, pero comenzó a oscurecer y cuando ellos se fueron, a los carabineros les importó la nada misma el sufrimiento de la gente del cine, sus trabajadores, los directores y sus dueños, además la gente que estaba ahí, actores y músicos. Estaban esperando para atacarnos. Fue realmente un día muy triste para la cultura nacional.

Alberto Parra (Vago Sagrado): El siguiente es un extracto del poema que escribió el día del incendio:

CENTRO ARTE ALAMEDA – “Cuando era niño / nada que me encerrase / tenía novedad / pero luego en alguna / nueva primavera / en la capital / cuántos alaridos / guitarras dramáticas / y rostros / en primer plano / vi en el Alameda: / se me calentaron / los vasos en sus escaleras / mientras esperaba / a alguien en el baño / mismo lugar donde / calábamos cerveza / esperando el show / de los Tsunamis / y me daba golpes / en la cara / para despabilar; / o subiendo equipos / y saludando a su gente / hablando de luces / de vidrios / de baños / de guardar silencio / hasta que acabe la función, / fumando semi escondidos / después de la tocata / en la pequeña ventana / mirando hacia Baquedano / y luego guardando / amplificadores / en la oficina de la Anita / que nunca se negó / a cuidarnos el oficio / y siempre nos recibió / con una sonrisa tierna

Gala y punk y arte / juventud frenética / romance y café / ferias, iniciaciones, / documentales / del dolor ajeno, / circo y acopio / centro de rescate / de almas metropolitanas / que consignan: / justicia y dignidad; / el Alameda / resistió y resiste / al fuego / sea el lento roer / de las llamas del mall / con sus tentáculos / de diversión sin reflexión / o la industria / del entretenimiento / que parece nunca / llegó a tentarlos / con sus programaciones heroicas / para niños que aún fingen / creer en el viejo pascuero / aún cuando han descubierto / quién esconde los regalos / bajo el árbol de plástico

¡Aguante el Centro Arte Alameda / toda su gente y los recuerdos / que vamos a seguir plagando / en sus paredes y techos! / #renunciapiñera

Jose Amunátegui (Festival Woodstaco): Siempre le abrió las puertas al underground, a la música de nichos chicos o “mal vistos” como el punk, el hardcore y el stoner, entre otros. Aunque no tenían una muy buena ficha técnica de sonido y el espacio era medio cuático con sus horarios, siempre se agradecía caleta la oportunidad de hacer eventos que no se podían hacer en otras partes de Santiago, con una buena ubicación además.

Con Woodstaco, siempre fueron muy abiertos a lo que quisiéramos hacer. Podíamos poner un documental y después programar bandas, siempre nos sentimos como en casa. Desde el día uno, cuando hicimos los primeros Pro Woodstacos, siempre se sintió como un lugar muy cercano, en familia. Tenemos mucho cariño con ellos, por todo el apañe que nos daban siendo que nosotros éramos pendejos, desordenados, pero estábamos creciendo y creyeron en nosotros.

La Colilla De Satán (Puerto Montt) “Somos elocuentes con lo que cantamos y hacemos día a día”

By · jueves, enero 2nd, 2020 · Comentarios desactivados en La Colilla De Satán (Puerto Montt) “Somos elocuentes con lo que cantamos y hacemos día a día”

Por: Nicolás Barría

Los Sonidos Ocultos siguen saliendo a la luz en la región de Los Lagos, esta vez fue el turno de La Colilla De Satán, banda puertomontina compuesta por los músicos locales Claudio Duhart, Andrés Segovia, Matías Orueta, Karla Yunge y David Nahuelanca.

Hagamos un breve recorrido por sus inicios ¿Cuándo y cómo nace la agrupación?

Nace en el año 2002, el nombre se debe a un suceso que pasó mientras estábamos en la cima de un cerro y presenciamos el paso de un meteorito o cometa atravesando el cielo de ahí el nombre La Collila De Satán es una metáfora (Risas). Igual nace en torno a querer pasar el rato y hacer ruido. Todos hemos aprendido a tocar instrumentos dentro de la banda, hemos sido bastante autodidactas.

Los primeros años de formación solo nos dedicamos a sacar solo covers tuvimos un receso hasta el año 2014 donde nos volvimos a reunir y estos últimos años al fin logramos establecer una formación definitiva.

¿Se encasilla en algún estilo?

(Pensativos) No queremos encasillarnos en un solo estilo concreto, más bien, tratamos de mezclar estilos como el punk rock y hardcore melódico, pero sentimos que vivimos, carreteamos y tenemos actitudes punk. Igual tenemos influencias de clásicas bandas españolas de punk.

Sobre su trayectoria ¿Tienen algún tipo de material de estudio? ¿Dónde se han presentado?

Debido a las constante rotaciones no hemos podido grabar casi nada, pero estamos trabajando para poder grabar algo el 2020. Hemos participado en muchas tocatas en distintos recintos icónicos de la ciudad como lo fue el vagón o barra bass, también hemos estado en ciudades de la región, nuestra piedra de tope siempre ha sido el disco. Tenemos alrededor de 20 temas y queremos sacar algo lo antes posible, hemos tenido muy mala cuea cada vez que vamos a grabar siempre pasa algo. (Risas)

Este año logramos por primera vez grabar una canción llamada Juguete que habla sobre el bullying, solo eso de momento.

Me hace mucho ruido el nombre de la canción que mencionan ¿Qué temática evocan sus canciones?

Muchas de las temáticas de las canciones se basan de nuestras vivencias personales y situaciones de la realidad actual. La colilla se basa en lo que la sociedad les ha hecho a las personas, nuestras letras hablan de sufrimiento, oscuridad, desigualdad.

¿Cuál creen que es la importancia del músico nacional, en este caso ustedes, frente a la situación socio-política de nuestro país?

Creemos que nosotros somos bastante responsables en nuestro rol como músicos, tratamos de ser elocuentes con lo que cantamos y hacemos día a día. Tratamos de expresar mediante de nuestras canciones lo que nosotros creemos que es desigual e injusto en nuestra sociedad actual.

No vamos a bajar los brazos hasta que finalmente se haga justifica y el pueblo tenga dignidad.

¿Cómo ha sido su experiencia como banda de región?
Puerto Montt es una tierra muy fértil para poder generar buena música, solo depende de nosotros mismos para hacer cosas. Ser de región nos da un plus y vamos a hacer las cosas igual de profesionales que en cualquier parte.
Esta ciudad es un lugar tan lleno de cultura y música actualmente que no nos podemos quejar. Cuando nosotros comenzamos casi no había instrumentos debido su alto costo y pocos podían tocar, actualmente la ciudad está llena de músicos de todos los géneros que te imagines.

¿Por qué deberíamos escuchar a La Colilla?

Es la única banda punk en Puerto Montt con una vocalista mujer y uno hombre. Tratamos de hacer canciones simples, pero bien hechas, somos una banda de barrio y de región.

Tras una conversión plagada de risas y una buena onda, finaliza la entrevista a la puertomontina «La Colilla De Satán», una banda humilde y de barrio, pero con mucho corazón.

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Entrevista con Cooper Crain (Bitchin Bajas, Cave): «La música y las artes prevalecen, aún en los tiempos más oscuros»

By · sábado, diciembre 21st, 2019 · Comentarios desactivados en Entrevista con Cooper Crain (Bitchin Bajas, Cave): «La música y las artes prevalecen, aún en los tiempos más oscuros»

Este sábado 21 de diciembre, BYM Records estará celebrando sus 10 años de existencia en el circuito de la música independiente chilena. Mucho se ha hablado de su historia y de la música que han editado a través del sello. La instancia que se llevará a cabo en el Teatro Italia quizás supone ser un repaso por la música que le dio origen al sello, la música que actualmente se encuentran editando y, además, la música que se viene en un futuro que pareciera ser consecuente con su historia. Pero también hay ciertos nombres en su cartel que siguen una línea paralela a estos diez años de existencia. Agrupaciones que, directa o indirectamente, consistieron en una influencia sonora, estética y, también, personal. La visita por primera vez a Chile de Pete Kember (Sonic Boom) quizás apunta al lado espacial enraizado profundamente en la psicodelia que Föllakzoid exploró en su momento. Pero aparte de la presentación del ex Spacemen 3, hay otra banda que estará llevándonos por terrenos misteriosos, difíciles de describir en un lenguaje que no sea auditivo. Bitchin Bajas es el nombre que Cooper Crain le puso el año 2010 a su proyecto solista, el cual lo hizo caminar por una avenida distinta a la de Cave, su banda “principal”. Si bien Cave pisó suelo chileno el verano del 2014 en una memorable presentación junto a Watchout! y The Ganjas, ahora es el turno para que Crain nos haga vibrar con el misticismo que envuelve a Bitchin Bajas, el cual se convierte en una espesa neblina de texturas musicales.

Conversamos en exclusiva con Cooper para Sonidos Ocultos, quien está feliz de estar de vuelta en Chile y nos habló parte de su historia, sus impresiones como artista, la vida en el camino, lo que ha aprendido estando de gira, música e, incluso, compartió algunas de sus reflexiones respecto al estado de las cosas en el país luego del estallido social que comenzó el 18 de octubre. Esto es lo que nos contó.

Nacido en Columbia, Missouri, Crain confiesa que tuvo un temprano acercamiento a la música, siempre se sintiéndose seducido por ella. “Siempre me gustó escuchar música en la radio. Me gustaba golpetear cosas para ver cómo sonaban. A los 11 años me regalaron una batería y creo que ahí partió todo; quise aprender a tocar percusiones, después algo de guitarra, teclados. Buscaba continuar explorando cualquier instrumento”. Columbia es una ciudad al noreste del Estado,  sede de la Universidad de Missouri. Y, por supuesto, siendo una ciudad universitaria, había un ritmo ajetreado de personas que entraban y salían de ella  además de mantener un flujo constante de estudiantes con ganas de pasarlo bien. “El hecho de que Columbia sea una ciudad universitaria me permitió conocer a músicos que eran mucho más grandes que yo. Algunos los conocía y se iban al año siguiente, pero había otros que llegaban y así había mucha música y cultura dando vuelta por los bares y locales de la ciudad. Además creo que tuve suerte porque, como crecí en Missouri, perfectamente me pude haber criado en una granja y no haber accedido a toda esta cultura”. Cuando Cooper tenía 15 años, uno de sus amigos lo introdujo al mundo de la música de avanzada, algo difícil de digerir en los años de la pubertad. “Me mostraron grupos como CAN, Kraftwerk… Cuando los escuché quedé como ‘¿qué es esta música repetitiva?’ aunque admito que fue bastante reveladora para mí”. Pero a esa revelación le siguió un golpe de realidad. “También pasó que no terminé el colegio porque me echaron y mis papás hicieron lo mismo en mi casa, así que me fui a vivir a la ciudad y a salir con toda esta gente más grande que yo con la que también tocábamos música. Nos fuimos a vivir a una casa en las afueras, rodeada de bosques, donde escuchábamos música, grabábamos nuestras improvisaciones y lo pasábamos bien. Y así fue como partió Cave, entre un grupo de amigos que sentíamos que nos conectábamos bien musicalmente, con ideas muy similares entre nosotros”. Sin embargo, tal estilo de vida eventualmente le quedó grande a una ciudad tan pequeña como Columbia. ¿Dónde ir ahora?

El estado de Missouri pertenece a la zona censal denominada como el “Midwest” de Estados Unidos. Con la inquietud de seguir ampliando sus ambiciones musicales, Cooper decidió mudarse a la ciudad más grande y con mayores oportunidades en la zona: Chicago. “Llegamos a esta ciudad, que es enorme, con todos los miembros de Cave. Era obvio, teníamos más oportunidades; no íbamos a tocar todo el tiempo en el mismo bar de un pequeño pueblo universitario. Así que llegamos y nos dimos cuenta de que estaban pasando muchas cosas con la música allá: harto garage, rock & roll, jazz, blues, pero también vimos que no había muchos espacios para lo que nosotros hacíamos, algo más psicodélico, repetitivo”. El año 2009 apareció el primer disco de estudio de Cave, titulado ‘Psychic Psummer’ y editado por el sello Important Records. Por esos años, la banda había tenido una alta rotativa de miembros, sin mantener una formación estable. Las improvisaciones libres y los escapes psicodélicos que carecían de una estructura definida en sus primeros años de existencia, encontraron finalmente un hogar en Chicago. La posibilidad de grabar este primer LP les hizo creer en sí mismos que podían estructurar sus ambiciones sonoras y, por ende, instalarse en la escena de la ciudad. “Me gusta mucho la escena de Chicago”, dice Cooper, “tienes grupos de personas que tocan jazz, música electrónica, rock y todo el mundo se conoce. Hay gente que también toca en estas agrupaciones de improvisación y música experimental, así que puedes terminar incorporando toda esa mezcla de sonidos. Está como ‘incrustado’ en todo”.

Chicago está catalogada hace tiempo como un hervidero para un gran número de actos independientes, asociados a una larga tradición musical que abarca desde el jazz, la reinterpretación del blues eléctrico en los 50s y 60s, el hardcore punk, rock alternativo y, en las últimas décadas, un semillero para la música experimental y vanguardista. La ciudad alberga sellos como Drag City, Hozac Records y Thrill Jockey, piezas clave en el desarrollo del mundo underground norteamericano. Al respecto, Crain afirma que “lo bueno de toda esta intensidad de música que está pasando todos los días es que te empuja a intentar ser un mejor músico constantemente. Es como que vas a ver a un grupo increíble de jazz un día en la semana y quedas como ‘chucha, ¡mañana me tengo que despertar a ensayar y convertirlo en una rutina!”. Al convertirse en una rutina – y tomarse muy en serio las ganas de tocar y hacer música, además de producirla en algunos estudios – Cooper sintió alrededor del 2010 que también necesitaba explorar gustos personales para grabar cosas distintas. “Me la pasaba en mi departamento jugando con teclados y sintetizadores, horas creando muchas texturas de sonido que de repente sentí que no calzaban con la onda de Cave”, agregando que “tampoco tenía ganas de cambiar lo que habíamos logrado con Cave y estas cosas más personales eran distintas, así que decidí lanzarme solo”.

Bitchin Bajas se transformó en el proyecto personal de Cooper, el cual ahondaba en sus propias perspectivas musicales. El tema de la repetición se volvió una constante tanto para Cave como para Bitchin Bajas; en el primero adquiría la forma de ritmos pegados, como un martilleo permanente repleto de grooves cargados al krautrock vertiginoso. Por su parte, Bitchin Bajas era una invitación abierta para la contemplación, jugándose las cartas por abrir espacios airosos, un imaginario etéreo en el cual es fácil perderse y dejarse llevar por la corriente. “Siento que es como música ambiental, pero en un sentido de texturas. Yo lo veo como si fuera una pintura, en la que uno puede perderse, salirse de su zona. Esa es la idea de la música que nos gusta hacer”.

Sin embargo, Cooper reconoce que el sonido de Bitchin Bajas no es posible sin la colaboración de Dan Quinlivan y Rob Frye (quien también participa en Cave). “A Dan lo conocí porque había otra banda de Missouri que se había mudado a Chicago. Se llamaban Mahjongg y estaban armando un estudio, así que me involucré con ellos desde el principio. Todo esto fue en mis primeros años en Chicago, un período formativo en el que aprendí cosas por mí mismo, pero también hubo gente muy interesante que me ayudó y enseñó a grabar y mezclar”. Por su parte, Rob se unió gracias a que Cooper lo conoció una vez en una fiesta. “Rob estaba tocando como en los intermedios entre las bandas que se presentaban en esa fiesta. Y de repente siento una música increíble, un sonido muy africano. Me acerco a un amigo que trabajaba en la barra y le pregunté qué disco estaba poniendo. Él me dijo ‘no estoy poniendo nada, está tocando un tipo ahí en la esquina’. ¡Y era Rob! Estaba tocando unas melodías muy repetitivas en saxofón y, también, haciendo loops de percusiones con una rueda de bicicleta (literalmente). Me acerqué y enseguida le propuse que hiciéramos música juntos, fue una conexión casi instantánea”.  Y así, el trío quedó completo y encontraron un sonido más realizado en los discos que lanzaron subsecuentemente, asociándose con el sello Drag City desde el 2013 con el estreno de ‘Bitchitronics’. A este disco le siguieron ‘Bitchin Bajas’ (2014) y colaboraciones con los también nativos de Chicago, Natural Information Society (el alucinante ‘Autoimaginary’ en 2015)  y con el legendario cantautor/compositor Bonnie “Prince” Billy (‘Epic Jammers and Fortunate Little Ditties’ en 2016).

Respecto al sello, Cooper siente que éste es su nuevo hogar. “De todas maneras considero que Drag City se convirtió en mi espacio, una casa en la que compartía con otros artistas y músicos que hablaban un lenguaje similar. Y para muchos de esos músicos, el sello también se había convertido en su hogar. La gran mayoría de ellos se quedaron ahí después de sus primeros discos”. Drag City se fundó en 1990 en Chicago para convertirse en uno de los sellos ícono del mundo independiente norteamericano. Fundado por Dan Koretzky y Dan Osborn, la casa discográfica se especializó en el indie rock y la música experimental, lanzando actos en los ’90 como Silver Jews, Jim O’Rourke, Royal Trux y Flying Saucer Attack. Para la década de los 2000, ya se habían instalado como un faro musical, empujando la carrera de artistas como Ty Segall, Wand, Joanna Newsom y Bonnie “Prince” Billy (Will Oldham). Y no sólo eso; también se encargaron de distribuir, reeditar y redescubrir actos como Ghost (Japón), Stereolab y los míticos Red Krayola. “Al final en el sello se vuelve algo natural que los artistas colaboren entre ellos”, dice Cooper, “porque no nos presionamos entre nosotros, Dan [Koretzky] tampoco lo hace, no anda exigiéndonos todo el día lo que tenemos que hacer, sino que nos entrega mucha libertad. Es, simplemente, un muy buen lugar para estar. No sé qué haría si es que ellos dejan de lanzar discos”, termina diciendo, riéndose.

Cuando Cooper menciona que la música de Bitchin Bajas es como una hoja en blanco sobre la cual ellos van rellenando con distintos colores, perspectivas e intuiciones, se refiere básicamente al poder introspectivo que logra el sonido envolvente del trío. Son composiciones largas, sin estructura, donde las estimulaciones van apareciendo de a poco. Se toman su tiempo, buscan nuevos rincones para explorar. Tomando influencias que van desde el raga hindú, la repetición de Terry Riley, el ambient de Brian Eno y las cautivantes atmósferas del drone, la agrupación se alimenta de la energía que aporta cada uno de sus miembros. En general, el efecto de la música lo logran a través de un intenso proceso de edición, en el cual toman las cintas que graban y alteran el tono de la música, la velocidad, el ritmo, creando ese efecto repetitivo que induce en un trance meditativo.

¿Qué es lo importante de ese tipo de lenguaje en la música de Bitchin Bajas?

“Me parece que es como un lenguaje universal. Se relaciona mucho con lo que te decía antes, con esa sensación de perderse dentro del mundo sonoro, de que sea música en la cual puedes perfectamente desenchufarte de la realidad. Siempre sentí que era música que no estaba hecha exclusivamente para Chicago o incluso EEUU. Es música para el mundo.La experiencia nos ha hecho ver que puede ser música receptiva en distintas partes del mundo.”

Parte de esa experiencia se debe a las giras que Bitchin Bajas ha realizado a lo largo de la década, llevándolos a visitar gran parte de Europa, Nueva Zelandia, Japón y, ahora, Chile. Cooper reconoce que “me gusta estar de gira, es algo que adoro. Me encanta ir a otros países y aprender de sus culturas. Creo que salir de gira me ha ayudado a crecer como persona, siento que uno logra entender muchas cosas muy humanas, sobre respetar y conocer gente. Y lo que me interesa ahora es, bueno, no parar de hacerlo. Ir a tocar a lugares donde no lo he hecho y estar siempre ahí, buscando tocar cosas nuevas”.

¿Eso es algo que has aprendido con la experiencia de las giras?

“Absolutamente. Es algo que realmente le puede dar forma a una banda. Creo que con Bitchin Bajas y Cave nos enorgullecemos de ser profesionales, después de varios años de estar tocando, grabando y experimentando cosas nuevas. Ahora podemos ir a un lugar, ver el espacio, mirar el ambiente y tratar de que hacer que el espacio suene de la manera que debería sonar mejor. No nos gusta llegar a un lugar y enseguida decir ‘¡Esto es lo que tocamos! ¡Súbeme el volumen!’ y que no nos importe el espacio. Eso nos convertiría en unos idiotas. No me interesa estar de gira con algún artista que sea un imbécil o que se crea una diva, o que, no sé, deje basura tirada esperando que alguien más la recoja. Pero, en fin. Me gusta tocar música para gente de diferentes lugares, siento que es algo que va cambiando según los países a los que vas, a pesar de que lo vemos como un lenguaje universal.”

Finalmente, la relación de Cooper con Chile se remonta al 2013, durante la gira en la que Föllakzoid presentaba su disco ‘II’ (Sacred Bones) por EEUU. En una tocata en la que Föllakzoid eran teloneros, Cooper estaba a cargo de la mesa de sonido: “Y me encantó cuando los vi en vivo”, recuerda, “me metí mucho en su música y estuvimos toda la noche juntos, conversando, pasándolo bien”. Y, desde entonces, la relación entre el músico y el mundo BYM se ha afianzado a través de colaboraciones (Cooper mezcló el último disco de Watchout! ‘Revibe the Vibe’ en 2015 en su estudio en Chicago), grabaciones (parte del disco ‘Allways’ de Cave fue grabado en Chile), visitas (el debut de Cave en Chile en el verano del 2014) y una estrecha amistad con Juan Pablo Rodríguez y su hermano Nes: “Cuando conocí a Nes, me di cuenta de que estábamos en la misma vereda. Él es muy de estar en el estudio y yo igual. Nos dimos cuenta de que nos gustaban las mismas cosas para grabar y nos hicimos muy amigos. Pensé ¡Nes, tienes que ser mi amigo!”. Con una amplia sonrisa en la cara, Cooper cuenta que está feliz de estar de vuelta en Chile y que le gusta mucho el ritmo de vida que hay en el país.

Ese ritmo o estilo de vida cambió hace un par de meses…

“Así me di cuenta. Lo noté, por ejemplo, en el precio de las cosas desde la última vez que vine y, según entiendo, los salarios no han subido para la gran mayoría de la gente, entre muchas otras cosas.  En realidad, estoy contento de estar aquí. Creo que lo que está pasando es un momento extremadamente importante en la historia moderna de Chile. No sé cuál puede ser el final, pero quiero ser sensible con lo que está pasando. Mi última experiencia acá fue muy feliz, estuve hartos días, conocí a bandas, lugares donde tocaban muy buena música, fui a Valparaíso, etc. Era más bien un turista, pero con harta libertad para moverme. Aprendí bastante de la historia del país y de la música chilena. La de Víctor Jara, por ejemplo. Cuando volví a EEUU me traje muchos discos que compartí con amigos de allá. Pero recuerdo haber visto a la gente en Chile contenta, relajada, tomándose las cosas en serio, pero contenta. Y me gustó mucho estar rodeado de eso. Me gusta la vida. Ojalá todo se pueda solucionar, pero reconozco que me gustó venir ahora en este momento particular y ver lo que está sucediendo con mis propios ojos y no viéndolo en las noticias en EEUU.”

Por último, Cooper añade: “Pienso que con los años que llevo siendo un artista, viajando por el mundo, es como que, las artes y la música siempre prevalecen, en los tiempos más oscuros y en los buenos tiempos. Las personas necesitan y quieren el arte y la música. Es algo bueno, nos hace bien. Espero lograr comunicar eso el sábado”. Este sábado, adelanta, tienen preparado un show especial, que recorrerá puntos musicales de gran expansión y meditación, pero también incluyendo paisajes rítmicos y que contribuyan a hacer una interesante mezcla musical porque: “¡No queremos aburrirlos! Intentaremos conectarnos con el público de la mejor manera”.

Bitchin Bajas se estará presentando a las 21:45 este sábado 21 de diciembre en el 10 Aniversario de BYM Records, el cual contará con la participación de artistas como Sonic Boom (UK), The Ganjas, Tsunamis, Mr. Ray, Las Kellies, El Gran Chufle, Chicos de Nazca, Lagunas Mentales, A Full Cosmic Sound, entre muchos otros. Las entradas aún se pueden comprar en Needle sin cargo. Más información aquí.

 

Kat Rituaali (Puerto Montt) “La música es una catarsis de emociones que se liberan cuando uno toca”

By · viernes, diciembre 13th, 2019 · Comentarios desactivados en Kat Rituaali (Puerto Montt) “La música es una catarsis de emociones que se liberan cuando uno toca”

Por Nicolás Barria

La música y la oscuridad se unen para dar como resultado una de las agrupaciones de la escena under puertomontina que ha dado mucho que hablar este año. Kat Rituaali, proyecto compuesto por Camila Rivas (Voz), Paulo Rivas (Guitarra) y Paulina Non Gatta (Batería) mezclan distintos estilos como el sludge, noise y grindcore entregan un sonido experimental bastante interesante.

Un breve cruce de palabras y un saludo, fue el comienzo de lo que sería una extensa, profunda e interesante conversación entrevista.

SO: ¿Cómo surge Kat Rituaali?

Kat Rituaali: Surge en homenaje a nuestro fallecido amigo Pancho, si bien, en un comienzo la banda nació en honor a él con el tiempo logramos formar nuestra propia identidad.

SO: ¿Pancho seria el motor central de la banda?

KR: Claro. De hecho, otro de nuestros motores centrales es la amistad que llevamos hace año, Kat Rituaali es fusión de integrantes de las bandas locales Descrudo y Catalepsia, el fallecimiento del Pancho provoco la fusión y nuestra unión como una sola banda.

SO: ¿Cuál sería el trasfondo de sus canciones?

KR: Nosotros utilizamos mucho el concepto de ritual. Cuando tocamos existe una relación entre las energías y la música. Por ejemplo, nuestra primera canción se denomina “Ritual 1” habla sobre la importancia de tener control de tú vida, por su parte, el tema “Ritual 2” destaca la liberación de las expectativas de los demás.

Nuestra música se basa en la oscuridad y agresividad, pero no vista como algo negativo, tratamos de canalizarlo como algo positivo. Tratamos de ir in crescendo, ir desde sonidos lentos hasta llegar a una explosión musical.

SO: Entonces ¿Creen el concepto oscuridad se ha tergiversado viéndolo como algo negativo?

KR: Si, es un término que se ha mal utilizado mucho. Tratamos de usar de la mejor forma posible la oscuridad para generar cambios positivos en nosotros y en quienes escuchan nuestra música.

SO: ¿Qué sería la música para ustedes?

KR: Es una trasmisión de energías, un método de desahogo. La música es una catarsis de emociones que se liberan cuando uno toca.

SO: ¿Cómo ha sido su experiencia siendo una banda de región?

KR: Si bien, nos cuestas un poco hacer propagar nuestra música y hay falta de recursos, creemos que todo es posible mediante la autogestión, es una herramienta muy útil.

El plus de ser de región es que hay una unión muy grande entre los músicos no existe una segregación entre estilos, por el contrario, existe una gran fraternidad en la escena local. Igual sentimos que a diferencia de otros lugares tenemos la posibilidad de tener una conexión con la naturaleza, y de ahí sale un poco de la esencia de Kat Rituaali.

SO: Hablemos un poco sobre actualidad ¿Cuál creen que ha sido el rol de la música entorno al denominado Estallido Social?

KR: Los escenarios son herramientas súper importantes para transmitir mensajes, es una responsabilidad para cada músico él no quedar ajeno a la situación actual de nuestro país. Tratamos de abogar por la libertad, la justicia y apoyar de manera férrea a la clase trabajadora que ha sido pasa a llevar por tantos años.

SO: Para finalizar ¿Cuáles son sus planes próximos?

KR: Queremos materializar nuestra música, ya que, la gente nos lo ha pedido mucho.

Víctima del Vaciamiento: “Las canciones se vuelven adictivas”

By · miércoles, diciembre 11th, 2019 · Comentarios desactivados en Víctima del Vaciamiento: “Las canciones se vuelven adictivas”

Foto de portada: Alejandría Bert

La banda argentina Víctima del Vaciamiento acaba de editar “Outsider”, su nuevo EP y tercer lanzamiento del 2019. Desde Rosario, el cuarteto descubre parte de la urgencia detrás de tanta música.

Víctima del Vaciamiento es el proyecto liderado por el guitarrista y vocalista Osvaldo Zulo desde principios de la década.

Con veinte años en actividad y habiendo encabezado bandas inolvidables como Desesperanza, Impedidos, Los Daylight, Sistema de Sonido Descontrol y Operativo Exposición Total, Zulo es una leyenda viva incansable, siempre con nueva música entre manos. El otoño pasado publicó su primer esfuerzo solista, titulado simplemente con su apellido.

Con la velocidad como premisa y una sonoridad que oscila entre el garage punk, el power pop y el post hardcore, Víctima del Vaciamiento es una de las mejores experiencias en directo que la ciudad de Rosario (Santa Fe, Argentina) tiene para ofrecer.

El apartado de información de su perfil de Bandcamp es claro: Garage Punk desde la ciudad de Rosario. Sin desperdiciar un segundo, la banda no parece demasiado interesada en dejar saber mucho más. Probablemente estén invirtiendo su tiempo en algo mejor como grabar canciones, tocar y ensayar para luego repetir el ciclo una y otra vez. Si hay algún escéptico del otro lado que pueda considerar una exageración esas líneas, aquí van datos, no opinión: en abril pasado la banda lanzó «Destruction is the new creation» b/w «I always kill you in my dreams»; en julio, «On my knees» b/w «What the Hell»; finalmente, casi sobre el borde del año, llega Outsider EP. Todo el material está colgado en la red para descargar de manera gratuita.

Parte de la voracidad por registrar una canción tras otra radica en la nueva encarnación del grupo, renovada en 2019 con el objetivo de volver a tomar el rumbo original. La actual formación está integrada por Guillermo Insausti en batería, Rodrigo Ramos en guitarra, Ale Siniestro en bajo y, por supuesto, Zulo en voz, guitarra y composición.
Outsider EP es el más reciente trabajo del grupo y la excusa para dialogar con Sonidos Ocultos desde Argentina. Fresco, filoso y pegadizo as hell, las cuatro canciones piden repeat inmediato para cantar hasta caer agotado.

Sonidos Ocultos: En el periodo reciente la banda está grabando sin cesar ¿Por qué la urgencia? ¿La nueva formación está gozando de una química fructífera?

Ale Siniestro: A mediados de este año, la nueva formación (Insausti en batería, Ramos en guitarra, Siniestro en bajo) nos sumamos al proyecto de Zulo, y todo caminó instantáneamente. Se decantaron los roles muy de manera muy natural, empezamos a funcionar muy bien y a la vez a pasarla genial cada vez que nos juntábamos. Pegamos alta química al tocar, al estimular neuronas, en todo. Nos pusimos de acuerdo en que somos gente ansiosa, y que los objetivos a corto plazo nos iban a ayudar a focalizar en nuestro trabajo y no darle lugar a dilatar las cosas.

Sonidos Ocultos: ¿Cómo funciona la auto producción al momento de grabar? ¿El resultado final tiene que conformar a todos o es algo que maneja Osvaldo?

Ale Siniestro: Ya todos saben del talento de Osvaldo para componer y su facilidad para encontrar esos detalles simples que hacen la diferencia. Solamente cada uno buscó su camino dentro del “guión” musical que trajo Zulo y todo fluyó muy rápido. Realmente en la banda la química le gana a las palabras, y nos ponemos de acuerdo muy rápido. A la hora de la grabación fuimos super expeditivos. Personalmente sentí que se notó mucho el oficio que tenemos todos, grabando todos los temas y todos los instrumentos en tres horas. El resultado final lo manejamos entre todos, obviamente Osvaldo es un poco la brújula porque él compuso los temas y tiene una dirección estética en su cabeza. Nosotros confiamos en él en ese sentido, pero también hacemos nuestros aportes y críticas. Por suerte no hay dramas de ego en el proyecto.

Sonidos Ocultos: Las canciones de Víctima son veloces. En vivo, el conteo es aún más rápido. ¿Se puede controlar esa adrenalina en los recitales?

Ale Siniestro: Como te comenté antes, somos gente muy ansiosa. Las canciones se vuelven adictivas, y más cuando la cuarta pared se rompe y ves que el público quiere más, nosotros damos más y así, hasta a veces perder la cabeza… Igualmente de a poco vamos conociendo y encausando al monstruo que creamos con nuestra música, creo que vamos por un buen camino y que este monstruo va creciendo y madurando a pasos agigantados.

Sonidos Ocultos: A pesar de los cambios de paradigma para escuchar música, las ediciones físicas en cassette, vinilo y compacto siguen apareciendo. En los últimos años el material de Víctima supo ser editado en compacto y también en cinta. ¿Por qué resiste el formato físico? ¿Te parece que hay una fidelidad por determinado tipo de sonido en especial (por ejemplo el cassette) o es que también los circuitos alternativos no escapan del fetichismo que genera el mercado?

Ale Siniestro: Creo que el formato físico es vital para romper la virtualidad de la banda. Tener un ‘kiosko’ con nuestras ediciones y merch me parece esencial para tener un contacto directo con el público que viene a los recis. Yo, particularmente, tengo un gran apego al formato cassette, porque me hace viajar en el tiempo y lo más importante es que nos da la posibilidad de empoderarnos a nivel fabricación de nuestra música en formato físico. Soy parte del sello Jit Jot Records, por donde editamos a Víctima y varias bandas locales más, y este formato nos permite con dos mangos subsistir y seguir creando cultura sin la necesidad de desembolsar grandes cantidades de dinero. La recepción de la gente es muy buena, prefieren colaborar con la banda comprando un objeto antes que poner 5 dólares en el bandcamp. Editar físicamente y en tiradas cortas no da también la libertad de hacer cosas creativas en cada edición, en las láminas, dentro de los cassettes metemos temas inéditos sin avisar y todo tipo de sorpresas. Ningún cassette es igual al otro y eso ya lo hace más interesante que otro formato. A principios del próximo año vamos a tener una edición en cassette de todos los temas que grabamos en 2019 y una edición en mini-cd con booklet artesanal del todavía caliente Outsider EP.

Sebastián Milos, creador de Suena Chile: “Se puede pagar más a las bandas chilenas”

By · martes, noviembre 26th, 2019 · Comentarios desactivados en Sebastián Milos, creador de Suena Chile: “Se puede pagar más a las bandas chilenas”

Aunque existen montones de aplicaciones para escuchar música por streaming, ninguna se había planteado los desafíos de lanzarse pagando mejor que el resto y dar un espacio exclusivo para los artistas chilenos. Eso hasta ahora, que se anunció el lanzamiento de Suena Chile, la nueva app que busca compartir los sonidos nacionales con el mundo.

Esta iniciativa, que se viene cocinando desde hace tres años, tiene su base en Portaldisc, la web de descarga que este 2019 cumplió una década ofreciendo un catálogo de más de 120 mil canciones de todos los estilos y épocas. Ese ha sido el trabajo que ha hecho el director de ambas plataformas, Sebastián Milos, quien piensa dar el paso a la escucha instantánea por internet a fines de este año.

Por teléfono con Sonidos Ocultos, Milos conversó sobre el proceso creativo de su propuesta, la cancelación y la suspensión de eventos por la contingencia, además de lo que se podría venir para la industria musical.

Sonidos Ocultos: ¿De qué forma se dio la posibilidad para que pudieras tirarte al fin al streaming?

Sebastián Milos: Portaldisc es una plataforma que ha sobrevivido a todos los embates y cambios en la industria, pero por razones lógicas todo el sistema de descargas de música se ha ido afectando. Especialmente con la llegada del streaming y el uso total de los smartphones, la descarga no está bien preparada para los celulares.

Hace varios años empecé la búsqueda de algún desarrollador que haya hecho una aplicación de ese tipo en todo el mundo, que pudiera otorgarnos la licencia para usar su tecnología y crear una app solo de música chilena. Pero fue súper infructuosa, así que decidí desarrollarla internamente y asociándonos con FunX para hacerlo. La app ya funciona, yo la tengo en mi celular y la pongo hasta en los cumpleaños a los que voy.

SO: Con toda la oferta de plataformas que hay para los artistas, ¿por qué deberían optar por esta, considerando el alcance mundial de las otras?

SM: Porque será una muy buena forma de difundir la música chilena en su generalidad, acá y en el extranjero, desde una app hecha para quien quiera conocerla. Independiente de que ya esté en otra, de hecho, es un complemento que da otra vitrina de visualización.

Subir la música a Suena Chile va a ser totalmente gratis y no va a depender de un distribuidor digital, que cobran a los músicos por sus servicios.

Una de las grandes críticas de los artistas es que, si bien es muy importante estar en Spotify, lo que paga por cada reproducción es muy bajo, poco más de $1. Entonces, nos pusimos ese desafío con la convicción de que se puede pagar más a las bandas chilenas y llegamos a $3, cosa que si alguien tiene mil reproducciones nos diferenciemos de otras aplicaciones.

Otro de los puntos negativos es lo poco claro del cálculo del pago, por lo que proponemos un modelo transparente y simple para que se sepa de antemano cuánto se recibirá por reproducción.

Sacaremos el cacho del envío de dinero por medios internacionales, lo haremos en plata chilena y sin los impuestos de una transferencia desde el extranjero, irá todo directamente a su cuenta.

SO: ¿Y para los que ya bajaron una aplicación y tienen que convencerse de descargar una nueva?

SM: Hay dos modelos: uno en el que se descarga gratis, con acceso a 30 mil canciones y sin limitaciones de funcionalidad como publicidad entre medio, se pueden adelantar las canciones, ponerlas en aleatorio, todo es posible. Y si se quiere acceder a todo el resto del catálogo, hay una suscripción mensual de $1.990, además de descuentos en planes semestrales y anuales.

Además de tener catálogo exclusivo que no estará en otros lados, habrá estilos diversos como música andina, chilota, rapa nui, mapuche, acotando el espectro de géneros pensado en Chile. Va a poder navegarse por región de origen, lo que es bueno para los artistas locales que se pierden en un abismo de discos en las apps internacionales. Con todo lo anterior, será más fácil destacarse dentro de un universo más pequeño.

SO: Algo que preocupa a los músicos y algunos auditores es la calidad de audio en que se suben las canciones, ¿eso lo consideraron?

SM: Es un tema complejísimo, nos costó mucho elegir la mejor solución porque hay muchos factores como velocidad, compatibilidad con todos los dispositivos y más. Definimos un formato que es un estándar universal en AAC (Advanced Audio Coding), con bitrate variable, pero sin tope de máximo así que las canciones que exijan más frecuencia la van a tener.

https://www.youtube.com/watch?v=Ch8cZJNKpFU

SO: Además de estos emprendimientos estás en el equipo organizador de Fluvial, evento que tuvo que cancelarse a pocas semanas de su realización debido a la contingencia nacional. ¿Cómo fue tomar esa determinación?

SM: Fue súper difícil y muy meditada. Todos en el equipo teníamos la voluntad de seguir adelante, porque sentíamos que podía ser una instancia positiva para la ciudad, para los músicos que iban. Eso estuvo súper firme hasta hace muy poco, ya que empezamos a recibir las señales que nos hicieron replantearnos la viabilidad, más que la buena oportunidad de hacerlo lo cual nadie cuestionó.

SO: ¿Tuvo que ver con temas de seguridad? Valdivia se vio sometida a Estado de Emergencia en un momento…

SM: La seguridad se puede controlar adaptándonos a la realidad, siendo flexibles y cambiando cosas. Pero como Fluvial involucra a tantas instituciones y ocupa espacios físicos de estas en Valdivia, no teníamos la garantía de que personas y colaboradores que son fundamentales para el evento iban a estar 100% disponible para trabajar.

Hubiese sido muy complicado si las universidades cerraban, la municipalidad no extendiera los permisos necesarios, etcétera. Así que nos vamos a saltar esta versión 2019 y planearemos bien la 2020.

SO: No solo fue Fluvial, también se canceló la Feria Pulsar y una serie de eventos que eran parte de la cartelera habitual. ¿Cómo ves el futuro de la industria en el corto y mediano plazo?

SM: Yo lo veo desde dos ángulos. Por un lado, es un desastre para la industria de la música en general, incluyendo a todos sus actores, sobre todo por la importancia de este período del año. Vino este remezón que hace que nada esté seguro, en especial para los festivales de verano que son una fuente laboral muy importante, por lo que preveo que se seguirán cancelando. No por razones de seguridad, sino que, por ejemplo, para las municipalidades las prioridades cambian, es como un terremoto y difícilmente destinen $100 millones para hacer un evento gratuito cuando hay necesidades más urgentes.

Por otra parte, me ha tocado estar en contacto con músicos y técnicos, quienes apoyan el movimiento social al 100% a pesar de que les afecta directamente en términos económicos, de proyección. Nadie dice que ojalá que esto se acabe, al revés, hay que seguir dando la pelea hasta que realmente haya el cambio que se necesita. Cuando recordemos este período, en 10 años más, vamos a verlo como un hito histórico súper difícil pero que finalmente tuvo consecuencias positivas.

Mujercitas Terror: “El capricho es ley”

By · jueves, octubre 17th, 2019 · Comentarios desactivados en Mujercitas Terror: “El capricho es ley”

La banda argentina Mujercitas Terror acaba de editar su nuevo disco “Oscura sala de la visión”. Desde Buenos Aires, el trío se adentra en el nuevo trabajo y repasa parte de su historia como banda independiente.

Para describir su sonido, en su cuenta de Bandcamp se leen tags como punk, dark, noise, post punk, entre otras. Ir más allá de las etiquetas sencillas sería decir que Mujercitas Terror es un trío magnético que combina las atmósferas viciadas del post punk con un imaginario de enfants terribles y altas dosis de guitarras rabiosas y una batería frenética. Las voces, una de las claves de su sonido hiper personal, son una armonía onírica lánguida que atrae de manera irremediable a las almas sensibles que deambulan buscando compinches para hacer fuego de este mundo.
Mujercitas Terror tiene una virtud de la que pueden presumir un mínimo porcentaje de bandas de rock en la historia: la primera vez que los escuchaste o experimentaste en vivo es inolvidable. Quizás sea la música. Tal vez las palabras. Puede que sea lo hipnótico de sus voces. En vivo son un ataque a los sentidos: rápidos, ruidosos, dulces, tímidos; únicos.

El embrujo de la banda llega a cierta clase de personas. No están interesados en agradar, ni en la simulación de ser otra cosa más que ellos mismos; no hay chance que Mujercitas Terror vaya a clean up their act.

Lejos del hype; enemigos de figurar por redes careteando ante los flashes instagramers; decididos desde el minuto cero a no venderse desde una pose frívola, Mujercitas Terror funciona como un singular universo dentro de la enormidad porteña.

La banda está integrada por Marcelo Moreyra (voz, guitarra), Daniela Zahra (voz, bajo) y Federico Losa (batería). Presentes en la escena musical desde 2001, el trío lleva publicados cuatro trabajos: “Mujercitas Terror” (2007), “Excavaciones” (2011) y “Fiesta Muda” (2015) y un EP “Nieblash” (2017).

La novedad que llega ahora es “Oscura sala de la visión” un quinto disco integrado por ocho canciones que añaden un nuevo capítulo a una historia única que lenta pero decididamente los va consagrando como una de las bandas más especiales del circuito bonaerense de los últimos veinte años.

El álbum fue registrado en los estudios NAK con Nicolás Kalwill (productor de CocoRosie) como responsable de la grabación, mezcla y mastering.

“Oscura sala de la visión” se trata de 26 minutos de una intensidad que no da respiro. Desde la velocidad trepidante arrecian líneas que definitorias: “aunque no tenemos edad/tendremos que ir a trabajar/como parásitos sobrevivientes” (La procesión); “No estoy loca, solo veo/la tragedia avanzar” (Muñeca muerta); “Somos mentalmente adolescentes vampiros/Pero nuestro cuerpo se pudrirá igual” (Fuera de moda). Son letras que podrían estar en un pin, una remera o una pintada por la calle simplemente con la firma de la banda debajo. Cada una sería suficiente para dejar bien claro de qué se trata Mujercitas Terror. Este quinto lanzamiento del trío tiene el poderío suficiente para decir que se trata de la quintaesencia fundamental de Mujercitas Terror. “Oscura sala de la visión” es una carta de presentación para el público neófito al mismo tiempo que satisface con creces lo esperado por el fandom de la primera hora. En el mundo de rock subterráneo es improbable que un mismo disco cautive de igual forma a nuevos oídos como al fan más avezado. Sin embargo, Mujercitas Terror tiene la virtud de romper probabilidades y hacer sus propias leyes en este baldío llamado planeta Tierra.

En un presente desdoblado por las tendencias, las ganas de encajar y la necesidad de insertarse ante cualquier precio, el trío tiene el deseo puesto en ser fiel a sí mismo. Las ocho canciones del nuevo disco son únicas puesto que nadie más podría generar la narrativa que Moreyra desarrolló en todos estos años de constancia desde el costado del camino. La poesía de las letras acusan soledad, desasosiego; la riqueza interior como sostén ante la tremenda distancia con el resto del mundo; la eventual toma de consciencia de que ser diferente no es un pesar sino un orgullo.

Hacia el final, la seguidilla de “Fuera de moda”, “Mi amigo se suicidó” y “Desmantelando el cuerpo”, es una apoteosis embriagadora de punk con coros posesos que harían aullar de placer a Lux Interior. La electricidad lo invade todo con un Moreyra que desliza grandes momentos de guitarras de chirriantes. A la par, la batería no cesa, procurando una marcha rockabilly funeraria que es el corazón de la banda.

Desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la bajista Daniela Zahra responde las preguntas de Sonidos Ocultos sobre el reciente trabajo de la banda y la extensa ruta como banda autogestiva.

Sonidos Ocultos: “Oscura sala de la visión” prueba, una vez más, que no tienen interés alguno en agradar ni en ceder en lo artístico para integrarse. Esa decisión, consciente o inconsciente, es inmensamente liberadora.

Daniela Zahra: Yo creo que jamás pensamos en esa cuestión. Desde que empezamos Mujercitas Terror se nos presentó como un universo paralelo donde todo está permitido y no existe mucho ese jueguito de bueno-malo-feo-lindo. El capricho es ley y hay que dejar hablar a todas las voces.

SO: Para el nuevo disco volvieron a trabajar con Nicolás, ¿qué tipo de química desarrollaron con él?

DZ: Por intermedio de Andrés Cáceres conocimos a Nicolás. Andrés es nuestro gran amigo y la persona que siempre estuvo a nuestro lado muy metido en todo lo de la banda. Lo apodamos Batman porque siempre salvaba las situaciones. Andrés produjo nuestro disco anterior “Fiesta Muda” y también el disco solista de Marce con Envidia. Cuando se fue a vivir a Estados Unidos fue un gran quiebre para nosotros, quedamos muy solos. Como conexión estaba Nicolás que en el disco anterior hizo la mezcla y nos encantó, ya desde ese momento sabíamos que el próximo disco teníamos que grabarlo con él. Es una persona muy tranquila y segura y eso es lo que transmite, otra cosa muy importante es que tiene un humor muy especial y nos reíamos mucho juntos, algo fundamental para nosotros. Tenemos fama de ser complicados a la hora de grabar y recuerdo que en un momento Nico nos dijo: “es re simple grabarlos a ustedes, ¡están re ajustados!”

SO: ¿El proceso de grabación se simplifica con el paso del tiempo? ¿Se pueden evitar los malos momentos o frustraciones durante la grabación?

DZ: Sí, definitivamente. De los tres, yo soy la que más problemas tiene con grabar. Es el paso que menos me gusta y siento que en este último disco pude revertir un poco eso. En este disco todo salió perfecto. Marce y Fede son unos dioses para mí. Me acuerdo cuando Marce entró a grabar las guitarras y las voces, nosotros estábamos en la cabina viendo detrás de un vidrio, él entró y tocó de una, con tanta seguridad y a la vez tan en su mundo, tan mágico. Ya la primera toma era impecable. Ahí me di cuenta que este disco iba a salir buenísimo.

SO: Una de las principales virtudes de Mujercitas Terror es que son sobrevivientes. Saben adaptarse a lo que venga, potenciando y disfrutando casi cualquier situación. Fueron de ser la última banda de Cemento a encontrarse en una Buenos Aires en la que cerraban todos los espacios subterráneos. De ahí fueron a casas particulares o a organizar fiestas clandestinas o ciclos. A cada situación le encontraron algo estimulante. ¿Cómo fueron desarrollando ese disfrute por la oportunidad?

DZ: Siempre tuvimos muy claro que no íbamos a parar de tocar y casi siempre la adversidad es un gran motor y un desafío para nosotros, es parte de nuestra personalidad y de nuestra vida aun antes de formar la banda. Pero claro que sí llega un punto que pensás, “bueno basta”. En ese sentido creo que las giras que hicimos, aunque no fueran tantas, nos sirvieron mucho para descansar de eso conocer otros lugares, conocernos más a nosotros y entre nosotros. Cuando estás lejos de casa y se presentan adversidades, cosa que nos han pasado, el desafío es doble y superarlo nos dio un poder que nos hizo aún más fuertes como personas y como banda.

SO: Luego años de trabajo autogestivo, ¿cuál es la principal beneficio de ser independientes?

DZ: Creo que la libertad es el bien más preciado y depende mucho de nosotros intentar que toda esa libertad no sea un impedimento sino un beneficio. Creo que algo bueno de ser independiente es que es una práctica constante de intuición. Este es un camino que puede ser muy peligroso también, ya que hay mucha frustración y muchos NO. Lo importante para mí es saber eso y aceptarlo y no dejar que te afecte, acostumbrarse a eso y seguir

SO: Luego tantos años de actividad empezaron a surgir bandas que crecieron escuchando Mujercitas Terror. ¿Se sienten referentes?

DZ: Es raro pero nunca lo había pensado. Un día tocamos con Riel y yo estaba con una amiga viendo el show y ella me dijo “ésta banda tiene algo de ustedes, no sé cómo explicarlo”. Años después leí en una entrevista que Mora Riel (cantante y guitarrista) nos nombraba como sus primeras influencias y me emocionó mucho; primero porque no muchos tienen ese gesto de decirlo y me pareció hermoso, segundo porque es un gran halago.

Evil Confrontation Festival: un ritual de metal y naturaleza

By · domingo, octubre 13th, 2019 · Comentarios desactivados en Evil Confrontation Festival: un ritual de metal y naturaleza

Con los primeros calores que ya empiezan a hacer hervir el asfalto y las cabezas, también llegan los aires de los festivales al aire libre que se han ido tomando el verano y ganando territorio entre los que les gusta escaparse un fin de semana completo, acampando mientras disfrutan de la música en vivo.

Pero aunque Chile ha sido un país metalero por décadas, nunca hubo un evento masivo del género que durará varios días y que convocará a los miles de fanáticos que hay de norte a sur. Eso hasta el año pasado, cuando el Evil Confrontation Festival estrenó su versión de larga duración en un fin de semana completo en medio de la naturaleza, lo que volverá a ocurrir cuando celebre su cuarta edición en enero de 2020.

La vez anterior, la locación fue la Hacienda Picarquín, a menos de una hora de Santiago en Mostazal. Ahí, bandas como Triptykon, Angel Witch y Pagan Altar, todas europeas, compartieron cartel con grupos de centro y sur de América, en lo que fue una fiesta del metal extremo. Esta vez, el lugar elegido es Shangri-La, un lodge a las afueras de San Fernando, VI región, donde el próximo 24, 25 y 26 de enero llegará el público vestido de negro a carretear con el volumen a tope con 30 actos en vivo, mucha cerveza y hasta feria medieval.

Luego de que anunciaron una alianza con el mítico Wacken Open Air, para realizar una competencia cuyo ganador podrá viajar a tocar en sus escenarios, publicaron a Sodom como primer cabeza de cartel. En medio de estas noticias, Sonidos Ocultos conversó brevemente con Matías Hernández, organizador y fundador del evento más pesado del país.

Sonidos Ocultos: Desde su comienzo en 2015 hasta ahora, el ECF se posicionó como el más importante encuentro de metal en Chile y prácticamente el único en su especie. ¿Qué tenían en mente cuando lo crearon, tenían algún objetivo?

Matías Hernández: Creo que aún tenemos mucho espacio para crecer, pero verán este 2020 que el festival vino para quedarse con un montón de bandas de culto, otras emergentes, alianzas internacionales y un aporte al turismo regional, entre muchas otras cosas que estaremos comunicando muy pronto.

El festival nació con una idea bastante simple, que fue impulsar las bandas del sello que tenía en ese entonces. Nuestro rooster era Necroripper, Metal Grave, Axe Battler y Miserycore. Eventualmente, la idea fue madurando hasta llegar a donde estamos ahora, con las cosas totalmente clarísimas sobre dónde queremos ir y qué queremos comunicar.

Este año, tendrá una fuerte inclinación a tres conceptos base que son la Espiritualidad, lo Primitivo y nuestra Identidad de territorio. Con esto en mente, comenzamos a idear un festival que fuera más que un evento del verano, sino que una transición personal donde todos los que estamos en el rock pesado y en el metal, podamos decir que salimos cambiados. Suena pretencioso, pero si no pasa esto, nuestras ideas no estarán totalmente satisfechas, porque conciertos hay muchos, bandas hay muchas, pero sin el desarrollo de la individualidad de la gente finalmente todo queda en nada.

SO: ¿Cómo pasaron de estar radicados en la ciudad a sacar al festival de Santiago, por un fin de semana al aire libre?

MH: Fue algo netamente experiencial, creo yo. Cuando visité Muskelrock, Hellfest y otros festivales de ese tipo, inmediatamente pensé: “¿y por qué no se puede hacer en Chile?” Así que simplemente se hizo y ahora mira donde estamos, sólo se requiere una voluntad de metal.

https://www.facebook.com/EvilConfrontationFestival/videos/419249195275399/

SO: El cartel siempre ha incluido bandas chilenas, pero desde 2018 que ha llamado la atención con artistas más consagrados en la escena mundial. ¿Qué posibilitó poder arriesgarse por estos shows, considerando los costos que implica?

MH: La mayoría de las ediciones han sido riesgos calculados, pero siempre en la línea de lo que queremos. En la tercera versión, solamente nuestra inexperiencia en hacer eventos al aire libre nos jugó una mala pasada en algunos momentos, pero afortunadamente salimos vivos de eso. Ahora, con toda la experiencia ganada estamos listos para construir un festival que nadie va a olvidar.

SO: En ese cálculo, influye harto que este sea territorio de metal…

MH: Por supuesto, el metal es muy escuchado en Chile, en todas sus vertientes. El público es fanático a muerte y sabe exactamente lo que quiere, por eso es uno de los nichos que se podrían decir que son “fáciles” de estudiar. Pero si te sales un paso de lo que se considera clásico, se acabó ahí mismo, es una delgada línea que otros festivales cruzan indistintamente y es la razón por la cual han muerto otros proyectos.

SO: Tanto productores como músicos han reportado que se hace cada vez más difícil montar festivales y/o conciertos acá. ¿Qué problemas y desafíos han debido enfrentar en el pasado y ahora, que preparan su versión 2020?

MH: El principal desafío lo vemos en el desarrollo de las bandas chilenas, porque es fácil si tienes la plata para contratar un artista grande y hacerlo tocar. Lo realmente difícil es fomentar los talentos del futuro que van a mantener el metal en alto, nadie está preocupado de eso. Pero cuando las grandes leyendas mueran, ¿quién va a tomar su lugar? Necesitamos ponernos a trabajar ya.

SO: ¿Qué motivos tuvieron para recurrir a un crowdfunding y cómo resultó esta iniciativa?

MH: Hacer un festival así es muy costoso y decidimos darle una chance a través de la gente. Nos dimos cuenta que les gustó tanto el festival pasado, que tuvimos un gran apoyo en el crowdfunding y no podemos estar más agradecidos de ello. Con eso comenzamos a mover la rueda nuevamente y aquí estamos, vivos, preparando un gran ritual.

SO: ¿Qué los llevó a mover el festival aún más al sur, en San Fernando? ¿Cómo describirías el lugar elegido?

MH: En verano, varios predios o fundos que se usan para vacacionar comúnmente son muy caros, lo que dejaría un alto precio del ticket. Por temas logísticos de accesibilidad de la gente, hotelería, servicios, costos y un montón de otras razones, es que elegimos San Fernando como nuestra sede permanente. El lugar es maravilloso, la gente ya puede ver eso en el video de presentación y creemos que a todos les gustará estar en un entorno totalmente natural, cuidando del medioambiente al 100% al mismo tiempo.

SO: Ya anunciado Sodom, su cabeza de cartel, ¿qué otras bandas pueden adelantarse?

MH: No puedo decir absolutamente nada, pero hay bandas de thrash, black, death y doom muy importantes para todos. También estamos intentando tener rock pesado en lo posible, veremos cómo se desarrollan las cosas. Hay grupos de todo el mundo y estamos seguros de que les va a explotar la cabeza, desde el público hasta la organización estamos muy ansiosos por el festival. Afortunadamente ya queda poco para revelar todo y darle curso al ritual colectivo más grande que se haya visto en Chile.

SO: Por último, con todo lo que han visto en bares y en el evento, ¿cómo ves que se están desarrollando las bandas del país?

MH: Chile es muy fuerte en el metal, nada más debemos aprender a pararnos en escenarios grandes, es muy distinto pararse en un bar a pararse en un gran stage de 15 metros de ancho. Aquí es donde entra la inventiva de la banda de como explayar su concepto a algo más visual, utilizando las pantallas digitales, FX de fuego, humo, telones, lienzos, entre otros elementos. Creo que cuando los conjuntos chilenos comiencen a estandarizar su forma de grabar y se tomen en serio pararse en un escenario gigante, van a destruir el mundo.

Los tickets están disponibles por el sistema de Eventrid.cl, con una preventa desde $30 mil el pase diario a $80 mil el Full Access por los tres días.