Categoría » Entrevistas
Cargando

Habitante (Temuco): «Nos sentimos parte de esta tierra y orgullosos de ser de acá»

By · martes, octubre 8th, 2019 · Comentarios desactivados en Habitante (Temuco): «Nos sentimos parte de esta tierra y orgullosos de ser de acá»

El culto al doom se hace sentir en pleno corazón de la Araucanía cortesía de la agrupación temuquense, Habitante, quienes con solo 6 años de vida ya se han posicionado como una de las bandas con grandes proyecciones de la novena región.

Junto a Habitante, hicimos un breve repaso de sus inicios, su trayectoria, su nuevo trabajo y el futuro de la banda.

SO: ¿Qué es el proyecto Habitante?

Carlos Aravena: El proyecto nació el año 2013, los temas tenían alrededor de 10 años y me dieron la idea de hacer una banda y así llego Mariano Calleja (baterista). Con ello, el proyecto de Habitante comenzó a surgir. Si hablamos de lo musical, está basado en el doom death metal, pero con hartos matices propios.

SO: ¿Quiénes componen Habitante actualmente?

CA: Lo integra Mariano Calleja en la batería, Rodrigo Martínez en guitarra, Jorge Antil en el bajo y Carlos Aravena en la voz y guitarra. Las composiciones se hacen de manera grupal, siempre hay alguien que llega con una idea y la trabajamos, tenemos una línea que está construida en lo que es Habitante; armonización y composición de cuerdas, el bajo y la batería le dan fuerza a la banda.”

SO: Siendo una agrupación de la Araucanía, ¿cuál es la relación de Habitante con el pueblo y la cultura mapuche?

Rodrigo Martínez: Parte de una retribución de la banda por el orgullo de permanecer en esta tierra, el hecho de estar y haber nacido aquí ya es algo importante y significativo para nosotros y a través de la música lo demostramos. La cosmovisión mapuche es tema de interés para cada uno de los miembros de la banda y tenemos la fortuna de tener una estrecha relación con ella, lo que se ve reflejado en la música y el arte del disco (‘Perseverancia Resiliencia’), es algo que siempre está presente para nosotros. Nos sentimos parte de esta tierra y orgullosos de ser de acá.

SO: ¿Cuál es la trayectoria de la banda?

CA: En el año 2013 sacamos nuestro primer demo llamado ‘Condena’ que tiene cuatro canciones. Eso fue el inicio de lo que queríamos mostrar. Luego lanzamos nuestro primer disco ‘Desde las sombras’ que fue remasterizado en el 2017 porque el sonido no quedó bueno. Y este 2019 estrenamos ‘Perseverancia Resiliencia’ que es un concepto bastante personal de cada uno de nosotros, ya que nos costó demasiado sacar este disco. Por eso elegimos 2 conceptos que se ven mucho aquí en la Araucanía que son la perseverancia y la resiliencia.

SO: Respecto al álbum ‘Perseverancia Resiliencia’, ¿cómo nace este nuevo disco y cómo se financió?

CA: Bueno es netamente autofinanciado. Nace de ideas que ya estaban, [pero] con la llegada de Jorge y Rodrigo, quienes tienen un excelente dominio en los instrumentos que interpretan, pudimos crear algo más completo y llegar al sonido que queríamo; un doom death metal más técnico y menos tradicional, lo que nos permitió hacer muchas más cosas en comparación del primer disco.

SO: En relación directa a su nuevo disco, tengo entendido que realizarán una gira promocional,  ¿podrían darnos más información al respecto?

CA: El disco lo vamos a lanzar en Osorno el 19 de octubre. Elegimos esta ciudad debido a que nuestra amiga (Fabiola) es dueña del Bar Infierno – donde nos presentaremos -, sufrió graves destrozos tiempo atrás en su local y la idea es que el lanzamiento sea a beneficio, por eso queremos partir ahí. Hay otras fechas que no están confirmadas aún, pero se sumarían Puerto Montt, Temuco, Concepción y Santiago. También pensamos postular a festivales más masivos como Woodstaco, Santa Barbara, Evil Confrontation, Caulín Metal Fest, entre otros.

SO: Respecto a su nuevo merchandising, ¿por qué decidieron lanzar una cerveza y un vino de Habitante?

CA: Toda la idea parte de poder hacer un trabajo mucho más elegante. Normalmente todos sacan solo discos, pero tratamos de lanzar algo nuevo para promocionar la «marca». Lo que nos interesa es que las personas conozcan a Habitante, es una estrategia de marketing.

RM: El rock y el metal siempre están ligados a la chela, hay una estrecha relación entre la cerveza y la música. Como decía Carlos, es un tema de marketing, queremos generar que Habitante sea más que una banda de metal y que trascienda en otros aspectos de la vida de las personas. Respecto a la cerveza, es una típica Amber Ale de 5 grados que está pensada para el gusto general del chileno que todavía le cuesta acostumbrarse al sabor amargo. Vale decir que es elaborada por nosotros mismos.

SO: Las agrupaciones de región siempre han tenido dificultades para lograr surgir en la escena musical nacional, y muchas veces se habla solo de las bandas de Santiago. ¿Cuál ha sido su experiencia con esta situación y como lo han enfrentado?

CA: A las bandas de región muchas veces se les margina solo por no ser de Santiago, hay situaciones donde tienes que ser amigo del productor o pagarle para poder tocar, situación que no compartimos como banda para nada. Pese a estar a 700 kilómetros de Santiago, eso no ha sido impedimento para difundir nuestra propuesta, hemos tenido altos y bajos (risas).

SO: ¿Qué metas  tienen como proyecto?

CA: Primero queremos posicionarnos y que todo el país metalero nos conozca, luego hacer una muy buena gira aquí en chile y después nos gustaría salir a explorar el mercado latinoamericano.

Con sello propio #9 – BYM Records

By · viernes, octubre 4th, 2019 · Comentarios desactivados en Con sello propio #9 – BYM Records

Considerados como una pieza fundamental en el panorama de los sellos en Chile de la última década, Blow Your Mind Records (BYM) es una casa discográfica que, instalada hace 10 años, alberga una historia marcada por el desarrollo de una generación de artistas que cultivaron un sonido que renovó parte de la escena rockera chilena.

Agrupaciones como La Hell Gang, Föllakzoid, Vuelveteloca, The Holydrug Couple y Watchout! son algunos de los ejemplos de bandas que supieron apoderarse de un rumbo y estilo personal, configurando una suerte de ‘recambio musical’ que ejercitaba la alquimia de la neo-psicodelia, el rock de los sesentas, krautrock y otras variaciones. Con el tiempo se instauró una línea editorial que, eventualmente, se convirtió en una valiosa exportación de música chilena al mundo e instaló a un puñado de bandas en el panorama internacional.

Los comienzos, el crecimiento y lo que depara en el futuro para este sello son algunas de las cosas que nos contaron Ignacio y Juan Pablo Rodríguez, hermanos y fundadores de BYM Records.

Los inicios

Corría el inicio del nuevo milenio y el mundo del underground chileno necesitaba nuevos referentes. Los noventas dieron lugar a una prolífica explosión de bandas y estilos que intentaron formar una identidad para resucitar el dinamismo de la música chilena, encontrar un sonido cuya difusión calzara con la liberalización de los medios de comunicación y encontrar un piso sólido mediante la asociación con grandes sellos como EMI Odeon y Sony Music Chile.

Tal sistema de organización en la “industria” chilena funcionó en su momento, pero rápidamente se convirtió en un recuerdo generacional, marcado más por la nostalgia que por la credibilidad. Pero en los subterráneos de Chile había algo más en marcha. Por un lado, se formaban bandas como Yajaira, Panico, Supersordo y Tobías Alcayota que se mantenían al margen de los medios de comunicación y los grandes sellos, cultivando una postura completamente independiente enfocada en la autogestión, la experimentación y la irreverencia.

A principios de los ‘00, apareció otra crianza de bandas que hoy en día, con perspectiva, sembraron gran parte de las semillas de lo que hoy en día se reconoce como escena independiente en el rock chileno. Citados repetitivamente como un mantra, los nombres de The Ganjas, Ramires, Pendex, Guiso y Tsunamis no son extraños para el ala independiente de la música en Chile. Haciendo presencia por medio de tocatas en locales aleatorios y festivales incipientes, este movimiento de agrupaciones sirvió como referencia para toda una nueva generación de recambio compuesta por jóvenes músicos que, influenciados por el mayor acceso a información, la búsqueda de nuevos sonidos, la experimentación, los distintos conductos para difundir su música y la indagación de qué tan lejos se puede poner el límite.

Este era el contexto en el que se encontraban Juan Pablo e Ignacio ‘Nes’ Rodríguez, hermanos por un año de diferencia y principales encargados de la gestión de BYM Records. Según Nes, ‘tuvimos la suerte de que nuestros papás estaban involucrados en la música, conciertos y televisión. De hecho, nuestro papá era músico, así que de alguna manera siempre estuvimos cercanos a ese mundo’.

Los primeros acercamientos de una vocación por la música se dieron cuando, de niños, jugaban con un teclado Casiotone y creaban su propio mundo imaginario de comunicación y grabaciones. Ya más grandes, tuvieron la oportunidad de aprender un instrumento y juntarse a tocar con amigos, profundizando la inclinación musical e incluso llegar a tomarlo como una vocación profesional por parte de Nes, al entrar a estudiar sonido.

«Casi al mismo tiempo que estaba estudiando iba a muchas tocatas y ahí conocí todo este mundo de Algo Records. Iba a festivales donde estaban Tsunamis, The Ganjas y Guiso, donde se me abrió toda un ala de música chilena independiente. En ese tiempo me hice fanático de The Ganjas; estaba saliendo del colegio y me regalaron un CD, el primero de The Ganjas, lo escuché y me gustó mucho. Lo escuché todo ese verano del 2004 y los empecé a seguir yendo a las tocatas que organizaba todo ese mundo ligado, de alguna u otra manera, a Algo Records».

Eran los años donde uno de los principales locales para tocar se ubicaba en la calle Suecia e iba por el nombre de Club Mist. ‘Para nosotros ese local funcionó casi como un centro de reuniones’, dice Juan Pablo, ‘era el lugar donde se podía tocar y podía asistir gente que estaba interesada en lo que estabas haciendo. Vino a concretar un espacio que hace mucho tiempo se necesitaba, un lugar abierto y sin prejuicios a bandas nuevas y que, aparte, pudiera acoger a la escena anterior que no había tenido ese espacio’.

Paralelamente, Nes había armado una especie de estudio en Recoleta con los equipos que había juntado para empezar a grabar los primeros materiales de Vuelveteloca y Föllakzoid en 2007, dando como resultado los homónimos de respectivas bandas; la primera, entregada a la euforia del noise y el punk de los noventas, además de la contagiosa efervescencia cultivada por Panico y, la segunda, adentrándose en una psicodelia desértica y dando los primeros atisbos de su posterior influencia marcadamente kraut.

‘Se armó una tocata en el cumpleaños de un amigo que invitó a bandas para que tocaran’, explica Nes, ‘me acuerdo que tocó Watchout! (que hasta ese momento no los conocíamos) y Föllakzoid, con quienes toqué batería en esa ocasión, Y además estaban los Cindy Sisters, que los conocía por medio de Gonzalo Laguna, el primer vocalista de Vuelveteloca y, también, de Föllakzoid. Entonces fue un carrete en el que conocimos a todos esos personajes: básicamente a Pancho Cabala y al Siche (Vicente Siechewitz) de los Cindy Sisters y a Martín (Kaulen) y Gouch (Gonzalo Cornejo) de Watchout! quienes me contaron que habían grabado recién y supieron que yo también grababa, entonces pidieron ayuda para mezclar su disco’. Fue con esta coincidencia que, entre ellos, se dieron cuenta de que compartían un gusto por las mismas cosas y, más o menos, empujaban para el mismo el lado: estimular la creación de cosas nuevas.

Sin perder la vena del momento, se consolidaron las grabaciones de Vuelveteloca y Föllakzoid a la par de las de Watchout! y Acid Call, el dúo de electrónica experimental compuesto por Martín Kaulen e Ignacio ‘Blokis’ Gatica. ‘Y había otra banda que también nos escribió al MySpace de Föllakzoid  en ese momento’, apunta Juan Pablo, ‘que es The Holydrug Couple. Nos hicimos amigos en esa red porque también teníamos gustos en común por ciertas bandas, así que ellos se acercaron y al final hicimos un show juntos. La sinergia hizo que siguiéramos tocando y que conocieran al Nes también para mejorar las grabaciones que tenían. Era un demo de canciones (‘Psychedelic Laboratory EP’) que se grabó de nuevo y del que luego salieron los discos ‘Awe’ y el EP ‘Ancient Land’‘.

En 2009, La Hell Gang se formó tras la disolución de Cindy Sisters y luego de que, en esa misma tocata de cumpleaños, Cabala conociera a Nes y le dijera que tocaran juntos para posteriormente sumar a Sarwin en bajo – amigo del colegio de Cabala – y concretar el círculo de ‘bandas fundadoras’ que iniciaron formalmente BYM Records.

La expansión

Con el primer núcleo de agrupaciones ya bastante más armado y un puñado de discos grabados en estudio, llegaba la hora de que BYM Records diera el salto que necesitaban: inaugurar el sello y convertirse en una plataforma de edición. Juan Pablo reconoce que ‘surgió la idea de que se tenía que editar de alguna forma toda esta música que se estaba grabando. Podíamos poner el esfuerzo en ser un sostén o una plataforma para que todos estos discos se fabricaran, porque ese es el tema, el que fabrica tiene que potenciarlo’.

Se editaron los tres primeros discos del catálogo del sello: los homónimos de Vuelveteloca (BYM001) y Föllakzoid (BYM002) y, por parte de los Watchout!, ‘To Live and Leave’ (BYM003). Al mismo tiempo, el sello hizo un lanzamiento en el Club Amanda, una tocata que, para ellos, consiste en un hito por significar la inauguración ‘formal’ de BYM en la escena chilena. Coincidió también que ese mismo año 2009 encontraron su casa, una antigua residencia ubicada en Santa Isabel en la calle Víctor Hendrych y que se convirtió en sus cuarteles generales de operación hasta el día de hoy.

‘Funcionó como un centro de confluencia para todas las bandas’, dice Juan Pablo, ‘porque en un comienzo se pensó que había que tener una sala de ensayo. Por un lado, las bandas estaban buscando un lugar para tocar y, por otro lado, Nes necesitaba un sitio para grabar y producir’. El haberse instalado en un espacio físico, les daba algo más de libertad para realizar fechas en vivo (BYM Open Studio) y para confluir con otras bandas que, por ese entonces, estaban manejando una estética similar a la de ellos. Los colectivos que ensayaban y grababan en esta ‘nueva casa’ trajeron más agrupaciones que podrían interesarse en la amalgama del lugar.

‘Una banda, La Hell Gang, trajo a otra, que era Line, donde tocaban Nico Stein, Pingui (Juan Pablo Méndez) y Cucho (Martín Avendaño). Luego de una tocata en el Mist en que La Hell Gang y Line compartieron, llegó Cucho a grabar con Line y conoció a Nes y al Cabala. Le gustó harto este lugar y se quedó, formando así los inicios de Chicos de Nazca junto a Cabala y grabando el primer disco en una pieza con cintas y una mesa muy básica para mezclar’, recuerda Juan Pablo. A su vez, empezaron a sumarse más agrupaciones interesadas en grabar y/o editar en los cuarteles de Santa Isabel, como Delta 21, La Golden Acapulco, A Full Cosmic Sound y The Mugris, abriendo un poco más el abanico del catálogo de lanzamientos que el sello estaba comenzando a juntar.

A estas alturas del relato, entra a jugar un personaje que desempeñó un rol clave para la expansión de BYM hacia otras latitudes. A fines de los años ‘90, Iván Daguer se había ido a EEUU a trabajar en mudanzas, pero encontró también un nicho en disquerías, fanzines y bandas que compartía en el blog Especial 35° junto a su hermano, Álvaro.

En Chile, Álvaro también participaba en lo que Nes llama una ‘escuela invisible’, una escena que descendía aún más profundamente en las capas del underground chileno y que se reunía en torno a la disquería Background, del coleccionista Hugo Chávez-Smith. En este subterráneo contexto, se encontraba el colectivo de improvisación libre La Banda’s, liderado por Diego Hernández (Knock Knocks) y en el cual también participaron algunos de los personajes que ya hemos mencionado en esta historia, como los miembros de Cindy Sisters.

En este nicho también había un creciente interés por comenzar a editar discos en vinilo a través del sello Pastabase, instalado por el crítico de música José Miguel Salazar y por Iván Daguer, con la idea de hacer un registro análogo de algunos de los actos que ofrecía esta camada alternativa en Santiago. Dicho y hecho, uno de los primeros lanzamientos de Pastabase en vinilo fue el homónimo de The Psychedelic Schafferson Jetplane en 2010, el proyecto solista de Vicente Siechewitz que constituye una gema dentro de todo este mundo que compartía los mismos ideales en torno a lo análogo y al espíritu de experimentación.

Mientras tanto, en su aventura por EEUU, Iván Daguer conoció a Caleb Braaten, principal cabeza del sello neoyorkino Sacred Bones Records, que por ese entonces empezaba su historia arrendando un precario sótano en Brooklyn y editando oscuros trabajos de artistas como Zola Jesus, Moon Duo y Factums. Daguer aprovechó de mostrar gran parte de la música que hacían en Chile las bandas asociadas al nicho psicodélico, lo que despertó el interés de Braaten por editar algunos discos a través de su sello y afianzar uno de los hitos más importantes en la historia de BYM. ‘La relación con Sacred Bones también fue por MySpace’, recuerda Juan Pablo, ‘y el contacto no fue de la nada, sino que tuvieron una pista sobre lo que pasaba acá en Chile gracias al Iván. Y ahí dieron con The Holydrug Couple y Föllakzoid, que son los que luego editaron allá en EEUU’.

El 2011 aparecieron el EP ‘Ancient Land’ de The Holydrug Couple y el EP homónimo de Föllakzoid, editados en vinilo por Sacred Bones y abriendo un espacio inexplorado hasta ese entonces que aumentó la inclinación de muchos medios, fanzines y blogs internacionales por saber qué era lo que estaba pasando en la escena independiente chilena. Ese mismo año, La Hell Gang también lanzaba en vinilo su LP debut, grabado de manera completamente análoga en 2009 y cortado en disco de acetato en Erika Records, fábrica de discos y sello instalado en Los Angeles, CA. Al respecto, Juan Pablo menciona que ‘con ese trabajo y con otros que ya había en CD, surgió la idea de que había que distribuirlos y no podía quedarse reducido a este grupo tan pequeño de amigos y conocidos [porque] principalmente, los discos se vendían en las tocatas de ese entonces’. 

Entre el 2011 y el 2013, según Nes, pasaron dos cosas fundamentales para el desarrollo del sello: ‘por un lado, yo me traje una máquina para poder cortar discos y pude hacer ediciones en vinilo sin depender de hacer tirajes grandes ni de gastarse tanta plata, sino que lanzar ediciones limitadas de ciertos títulos. Y, por otro lado, un punto que ayudó mucho es que las bandas empezaron a salir de gira y eso abrió líneas de contacto para que se dieran a conocer y para que ellas mismas conocieran otro mundo de sellos distintos’.

Esta ‘expansión’ constituye la segunda etapa en la historia del sello, marcada el 2011 por la producción del disco ‘Flashbacker’ (2011) de Watchout! – el cual, según el blog de la tienda Needle fue ‘un disco producido íntegramente en Chile, desde su grabación análoga hasta el acetato prensado por copias una a una, luego de décadas sin producción local’ – y por la primera gira internacional de Chicos de Nazca a Europa.

En mayo del año siguiente, BYM organizó el memorable Festival Sangre Fresca en el anfiteatro Pablo Neruda del Cerro San Cristóbal. Fue un lindo día de otoño en el que, impecablemente y con un ‘inmejorable escenario’ de vista panorámica, se presentaron desde temprano artistas como Puta Marlon, Makaroni, Vuelveteloca, Nueva Costa, The Holydrug Couple, Matías Cena & Los Fictions, Watchout! y Föllakzoid, Posteriormente, el 2013, Föllakzoid se embarcó en una extensa gira por EEUU, teloneando a los neoyorkinos Psychic Ills y presentando su segundo LP (‘II’), lanzado a través de Sacred Bones. En junio de ese año, tanto Föllakzoid como The Holydrug Couple (con su segundo LP ‘Noctuary’ bajo el brazo) se presentaron en el prestigioso festival SXSW en Austin, TX, ocasión en la que aprovecharon de conversar con Caleb sobre la posibilidad de armar una red de distribución en EEUU, a pesar de  ‘no tener todavía una red muy establecida en Chile’.

Simultáneamente, también conocieron – a través de Francisco Martínez, tecladista de Watchout! y fundador de la disquería Needle – a Lance Barresi, encargado de la tienda y sello Permanent Records de Los Angeles, quien se animó a reeditar el disco ‘Flashbacker’ con un tiraje grande de vinilos, permitiendo dar a conocer la música de BYM por gran parte de la costa oeste de EEUU. Según Nes, ‘ahí empezó ya una cosa más seria. Poder hacer y vender discos, cerrando un círculo de fabricación y distribución en un mercado enorme como el de EEUU. Por otro lado, acá ya estaban empezando las tiendas Disquería Nacional, Needle y Tres Oídos, que, entre otras cosas, vendían discos de cosas nuevas, despegándose un poco de la comercialización de cosas exclusivamente clásicas’. 

Con la llegada del 2014, el sello celebró sus cinco lustros de existencia en un año marcado por las visitas de Blues Control, Cave y Moon Duo, aprovechando los contactos que se habían hecho durante las giras por EEUU. Juan Pablo relata que ‘había escuchado a Cave en una gira anterior y me parecieron buenísimos. Luego, en la gira del 2013 con Föllakzoid conocí a Cooper (Crain) de Cave y Bitchin Bajas cuando tocamos en un local en Chicago. Él era el sonidista del show y cuando caché que tocaba en Cave le comebnté que encontraba increíble a su banda y terminamos haciendo buenas migas y estrechar una relación de amistad […] Y ahí después lo invitamos a tocar con Cave en el verano del 2014’.

A fines de ese año, organizaron una mítica fecha en la Ex Oz que contó con la participación de Moon Duo (que volverían más tarde el 2015 para el Festival Parque de la Música en el Cerro San Cristóbal), Föllakzoid, The Holydrug Couple y La Hell Gang, ocasión en la que también lanzaron un compilado de aniversario en cassette con lados B y temas de las cinco bandas ‘fundadoras’ del sello. ‘A partir de ese año 2014, pasó que ya estábamos todos un poco más grandes’, cuenta Nes, ‘se empezó a separar un poco la cosa, cada banda comenzó a preocuparse más de sí misma y ya no tanto de hacer tocatas juntos y mantener ese formato de grupo cerrado de amigos’.

En ese entonces, muchas de las bandas ya iban en su segundo o tercer disco, además de congeniar y definir los estilos propios; The Holydrug Couple afianzó la vocación por el pop dichoso de raigambre sesentera, Föllakzoid encumbró aún más sus texturas kraut, Vuelveteloca se entretenía en su propia fiesta de calor al estilo de The Stone Roses, Watchout! se las apañaba en un mundo de tropicalismo ácido y tribal y La Hell Gang encontraba espacios más expansivos profundizando en la psicodelia con ‘Thru Me Again’. Este último disco se logró tras un acuerdo con el sello neoyorkino Mexican Summer, el cual también quería tomar una perspectiva respecto a lo que estaba pasando en Chile. 

Las giras a lo largo de EEUU y Europa continuaron, incluso llegando a desembarcar un contingente compuesto por The Ganjas, The Holydrug Couple, Chicos de Nazca y Vuelveteloca en la edición 2015 del connotado Liverpool Psych Fest. El vuelo que había tomado BYM, tanto nacional como internacionalmente, animó a que una nueva camada optara por adentrarse en este círculo; llegaron nuevos actos como Trementina, Nueva Costa, Low Oniric Guidance, Nova Materia y colaboraciones internacionales con los argentinos de Nairobi y los uruguayos Hablan Por La Espalda.

Tanto Ignacio como Juan Pablo admiten que siempre han realizado el trabajo entre ellos dos, una pega al interior del sello que se la dividen 50/50. ‘Nosotros hemos sido siempre realistas, por ejemplo, volviendo al tema de que siempre hemos trabajado nosotros dos, una o dos veces le hemos pagado a ciertas personas para que nos ayuden a mover un disco y sería’, cuenta Nes, ‘pero en verdad nosotros sabemos que la plata que juntamos es para fabricar más discos, para ayudar puntualmente a ciertas bandas con algo y para mantener el sello y nada más. Nosotros no nos hacemos cargo de las bandas en el sentido de que no somos managers ni bookers. Somos una editorial […] Todo tiene una línea inicial y creo que siempre hemos sido consecuentes con las cosas que editamos’. 

El presente y el futuro

La tercera y actual etapa en la que se encuentra BYM tiene dos aristas: por una parte, la reedición de música anterior, como los primeros discos de The Ganjas, el clásico ‘Lento y Real’ de Yajaira, el debut homónimo de Tsunamis y parte del catálogo de Víctor Jara. Asimismo, uno de los últimos aciertos en el área de la reedición fue ir al rescate de  ‘London Sessions’, una legendaria sesión inédita de material grabado por Héctor Sepúlveda – ex integrante de la mítica agrupación sesentera Los Vidrios Quebrados – y que fue lanzada a principios de este año.

Este enfoque en reeditar material de, por ejemplo, The Ganjas y Tsunamis, es un lindo agregado para esta historia dada la importante influencia que ambas bandas tuvieron en gran parte del catálogo del sello. Para Juan Pablo [las reediciones de The Ganjas, específicamente] ‘tiene que ver con lo que nosotros hacemos en BYM porque cuando éramos chicos los vimos a ellos y tocamos con ellos después un par de veces, entonces caía bien, natural, esa colaboración. Después llegó Yajaira, Tsunamis y lo de Víctor Jara y Héctor Sepúlveda. En el fondo, el tema de la reedición es algo que funciona bien y calza con lo que queremos hacer, rescatando cosas perdidas. Algunas bandas se quedaron e hicieron discos nuevos; The Ganjas lanzó ‘Afterdark’, Tsunamis sacó ‘Trans Express Sudamericane’ y Yajaira grabó ‘Antiguos Demonios’ en el sello’, agregando que todo esto se relaciona con ‘devolverles el respeto que merecen, el lugar que les corresponde a proyectos antiguos que – algunos – se encuentran olvidados’.

Por otra parte, se han fortalecido los lazos con sellos extranjeros, ya sea la luenga relación que mantienen con Sacred Bones, Drag City y Permanent Records o la más reciente ‘alianza’ con Fuzz Club Records (UK) que editó en 2017 ‘Sonora’, el último disco de Vuelveteloca, quienes se animaron a tocar puertas internacionales para mostrar su trabajo. Parte de esto ha sido posible gracias al velo por la promoción y potencia de cualquier material editado en el sello. ‘Estar editando o colaborando actualmente con otro sello da lo mismo. Es bacán igual porque pasa lo que ocurrió con Föllakzoid, The Holydrug Couple, La Hell Gang, Chicos de Nazca o Vuelveteloca: editan cosas por BYM y después gracias a ese trabajo editado una persona los escucha y el siguiente trabajo lo edita Sacred Bones, Mexican Summer o Fuzz Club’.

Esta mirada hacia afuera también requiere una perspicacia, ya que según Juan Pablo, ‘hay que mirar hasta un punto en que puedas hacer un foco. Porque hay mucha gente que mira en lugares donde no está siendo foco. Entonces esas son las expectativas y luces, pero en realidad son más expectativas de lo que la realidad puede dar. Es una cocción lenta’. A su vez, últimamente también han llegado bandas nuevas como Mr. Ray, Lagunas Mentales, Virginia Trance (proyecto solista de Scott Ryan Davis, miembro de Psychic Ills), la colaboración de Alfredo Thiermann y Tres Warren para ‘Land In The Sky’ y Flores Silvestres, que están prontos a editar su debut.

Ante todo este panorama, Juan Pablo admite que lo importante es que ‘en el fondo nosotros tenemos un rigor máximo a la hora de definir qué banda o producto o tipo de música tiene la calidad que nosotros consideramos que tiene que tener un artista. Calidad no de habilidad para tocar o componer, sino que calidad en términos de que la música es consistente y tiene algo, un aporte. El rigor máximo al final está en considerar la música que queremos editar porque aporta en términos de que lo que se está escuchando es distinto y la persona que lo escuche va a hacerse cuestionar algunas cosas. Yo aspiro a eso, que la música que presentemos, la persona que la escuche pueda crecer o mejorar’. A esta reflexión, Nes complementa que ‘si tú ves el abanico de ediciones de BYM es abierto. Desde Nova Materia a Yajaira. No son todos los estilos de música, pero no somos talibanes de caernos en un solo estilo o de encasillarnos en algo. Lo que siempre hemos dicho, si es bacán, sea del estilo que sea, lo vamos a editar. Si es que es honesta y nos gusta, simplemente’. 

La historia y el tiempo decidirán el futuro de este y otros sellos que ya arrastran una larga historia. Lo importante, eso sí, es que para BYM los cimientos ya están consolidados y solidificados, la identidad concreta y el espíritu se mantiene vivo. ‘Básicamente, no pretendemos cambiar mucho más’, dice Nes, ‘ojalá aparezcan bandas nuevas, tener el potencial para editar cincuenta discos al año y, obviamente, nos conviene que se siga consumiendo el formato físico. Pero el trabajo es ir descubriendo cosas bacanes y que no estén editadas, sea nueva o sea más oculta, antigua. La idea es poder descubrir y sacar un vinilo o un cassette o ambos lo mejor posible’. 

Puntualmente, y en palabras de Juan Pablo, ‘la potencia de un movimiento, cualquiera que sea, se da por la duración y el impacto en el tiempo que pueda tener’.

Juan Pablo y Nes mencionan amigos como ‘A Full Cosmic Sound, Álvaro e Iván Daguer, The Psychedelic Schafferson Jetplane, Bar Loreto (que también ha sido cuna), Lance Barresi de Permanent Records, Cooper de Cave y Bitchin Bajas, Caleb Braaten y toda la gente que siempre nos ha ayudado’.

Pera Cuadra: “Llegó el momento de volver un poco al Dorso más directo”

By · domingo, septiembre 29th, 2019 · Comentarios desactivados en Pera Cuadra: “Llegó el momento de volver un poco al Dorso más directo”

 

Pese a los siete largos años que han pasado sin que Dorso lance un disco nuevo, nadie podría acusar que la banda ha estado en silencio o ausente. Ya sea en festivales, conciertos masivos o tocatas de bar, la banda dedicada a bañar con sangre su cazuela de metal extremo y rock progresivo ha estado siempre infectando escenarios de todo Chile.

Justo ahora, en que la música va a entrar en una nueva década de decadencia, desde Dorsalia se vuelve a escuchar el horror. El conjunto formado por Rodrigo “Pera” Cuadra (bajo y voz), Gamal Eltit (guitarra), Álvaro Soms (guitarra) y Fran Muñoz (batería) está a punto de publicar su octavo álbum de estudio, “Gore & Roll”, el que habían anunciado hace bastante rato y que al fin se hace carne.

Sobre el sonido de su nueva producción, el amor por los cd’s y los vinilos, fechas próximas y algo más, el Pera se puso al teléfono para hablar después de una extensa tarde de pega en Radio Futuro, donde a diario anima “Con La Ayuda De Mis Amigos”.

Sonidos Ocultos: La última vez que conversamos, fue en el backstage del concierto donde telonearon a Brujería, en 2017. Ahí mencionaste que estaban preparando “Gore & Roll”. ¿Qué es lo que falta para escucharlo?

Pera: El disco ya está en la fábrica, se mandó a hacer en físico y sólo estamos esperando a que nos llamen para ir a buscarlo. Nosotros mismos lo produjimos, de manera independiente, así que nos dimos el tiempo de… bueno, de repente eso no es bueno porque te relajai mucho. Pero yo creo que va a valer la pena la espera. A principios de octubre debería salir en CD digipack, como primera instancia. En esos mismos días, también se va a liberar a las plataformas de streaming, como Spotify.

SO: Tomando en cuenta que la música y la temática de sus álbumes siempre tienen mucho que ver con el título, ¿por qué el nombre?

P: Bueno, así hicimos nuestros dos últimos trabajos. Está “Espacium” (2008), cuando entró Fran en la batería, que tiene influencias de música electrónica, sonido progresivo, death metal y de todo un poco. Después, “Recolecciones Macabras del Campo Chileno”, disco doble y conceptual que es bien pesado pero con ese estilo de mitos y historias del campo chileno, como dice el título. Dentro de eso hay algunas cosas que son cosechas de nuestras experiencias, como lo de la “Vacalaca”. Obviamente no existe, eso es un invento, pero realmente hubo un encuentro con una vaca podrida, no viva pero… en algún momento lo estuvo.

Entonces, llegó el momento de volver un poco al Dorso más directo. “Recolecciones…” es doble, tiene temas largos y conceptuales, uno dura 18 minutos. Es un disco progresivo, con influencias black metal. Ahora quisimos hacer algo en onda con “El Espanto Surge De La Tumba” y “Disco Blood”, no tan prog y más thrash and roll, recuperando eso y haciendo canciones no tan largas, de máximo cinco minutos.

También quisimos volver un poco a esas letras como las del “Espanto…” porque, si bien hemos seguido con el terror, últimamente he escrito cosas más mitólogicas. En resumen, se llama “Gore & Roll” porque son historias de zombies, hay mucho gore, sangre y extraterrestres, donde le pusimos unas gotitas de rock and roll. Tiene ese barniz con el que igual suena especial, porque Dorso es experimental, entonces creo que es muy interesante el resultado.

SO: Han anticipado unos cuantos temas en vivo. ¿Qué tal ha sido la recepción de la gente con eso?

P: Estamos tocando una que se llama “Poser Apocalipsis”, “Turú El Terrible” y también la canción homónima, “Gore & Roll”, que abre el disco. Anton (Reisenegger, músico chileno y colega del Pera en Futuro) ha pasado los temas en su programa y nosotros subimos un par a internet, donde la reacción del público ha sido la raja. Además, en vivo es distinto porque, como es más crudo, la gente al principio se los vacila pero no los entiende mucho. Además, siempre quieren que toques los clásicos.

SO: También publicaron la portada del álbum, que es la más brutal desde “El Espanto…”. ¿Cómo se hizo el arte?

P: Yo hice un dibujo y el Fran (quien también es artista y tatuador) lo llevó a un concepto distinto, más digital y de “carne”. Si abres el disco, estará lleno de ilustraciones mías que explican las canciones. Él diseñó y agarró mis dibujos, les tiró color, peló el cable, todo eso. Los que yo hago son de lápiz grafito, old school. El arte está súper choro, la producción es hermosa y estoy desesperado porque llegué todo a mis manos. Hemos tenido una conversación para hacer una versión en vinilo.

SO: Entonces van a apostar con todo por el formato físico, algo a lo que pocos se arriesgan hoy…

P: Siempre. Yo sé que ahora todo es redes sociales y huevás, pero si el disco no sale en CD o vinilo, para mí no existe. Esa es la parte linda del asunto, en las plataformas claro que todos lo van a ver, pero generalmente el hueón que escucha música desde las redes sociales no es el más fanático de Dorso. Los discos se agotan y eso es porque el formato físico es muy solicitado.

Un vinilo, la placa, el arte que involucra, todo, es como que compras un cuadro que además viene con música, como un libro, algo así. Además, el sonido final quedó al chancho, estamos realmente contentos por el resultado.

También se vienen otras sorpresas. Haremos un split de 7¨ con Pentagram, que ya está grabado y saldrá entre finales de 2019 y principios de 2020. Tiene dos temas, con las bandas haciéndose covers mutuamente, es como un 69. El arte está a cargo mío, con un look más de demo, en blanco y negro, bien ochentero.

SO: Volviendo a “Gore…”, ¿dónde lo grabaron? ¿el alargue tuvo que ver con el registro o hubo otras cosas entre medio?

P: Las baterías se grabaron en el Estudio Foncea, mientras que todo lo demás fue en el estudio de la casa de Gamal, un espacio más pequeño donde trabajamos harto. Y bueno, en todo este tiempo yo me separé, otros también, hubo más vida familiar y ahora cuesta más juntarse. Igual hemos seguido tocando en vivo full, todos los meses, solo que era más complicado reunirse a ver el disco. Se tomó el tiempo que se tomó nomás, estuvo bien para mí.

Además, se hizo la reedición del “Luna Cámbrica” y se inició la del “Romance”, donde hubo un problema, pero ahora se retomaron esas conversaciones así que va. También estoy con el proyecto de hacer un disco solista, después del cual espero hacer un disco doble de Dorso, conceptual y experimental, vanguardista, más denso. Ahí va incluso una orquesta y esos sonidos clásicos metidos.

SO: Además de esos planes, ¿qué se viene adelante en sus trabajos y en cuanto a tocatas?

P: Paralelo a las mini giras para promocionar el álbum nuevo, vamos a completar la reedición de todos los discos en CD y vinilo, esperamos para 2020. Estoy todo el rato trabajando en eso, el Fran se va a encargar de revisar el arte y el Gamal el sonido.

Vamos a participar del Espectro Metal Fest, en el Teatro Ex Mundo Mágico, el 31 de octubre. Ese mismo día vamos a tocar en otro lado, en una fiesta Halloween, donde van a haber bandas glam y de todo tipo. El 5 de octubre tocaremos en La Cumbre, en Rancagua, donde Criminal y Dorso vamos a ser las únicas bandas metal de todo el cartel, pero ahí uno sale más cruz al revés, con más puntas. Mientras más alternativo y poser el festival, más satánica es la puesta en escena.

Con sello propio #8 – ISLA

By · viernes, agosto 23rd, 2019 · Comentarios desactivados en Con sello propio #8 – ISLA

La escena de la música electrónica en Chile es una de las tantas que ha experimentado un proceso de crecimiento y, últimamente, de consolidación. Sus raíces más aparentes pueden rastrearse a fines de la década de 1990, años en que empezaron los primeros raves al aire libre y a pata pelada en el Parque Almagro, además de fiestas organizadas clandestinamente en clubes y locales subterráneos. Con el paso del tiempo, la escena ha logrado agarrar vuelo a medida que se fueron inaugurando distintos ciclos de fiestas, locales y sellos que en un principio estaban a la vanguardia del techno, house, IDM y los infinitos nichos que comulgan en este ecosistema. Hoy en día, sellos como Panal Records, Diamante, Pueblo Nuevo, Cazeria Cazador, Infinito Audio Label y Discos Pegaos ofrecen en sus catálogos diferentes propuestas que constantemente van nutriendo a esta comunidad. Paralelo a ellos se encuentra ISLA, sello manejado por Nicolás Alvarado y Giorgio Foschino, el cual levemente se desmarca de la tendencia a enfocar la música en la intensidad de la pista de baile o en representar una especie de ‘movimiento de música electrónica’. Más allá de eso, el trabajo de ISLA se centra en la generación de un catálogo que demuestre un imaginario propio de los artistas asociados al sello, funcionando como una curatoría o editorial donde convergen los sonidos contemplativos del ambient, colores de house que sirven tanto para el baile como para la escucha cerebral en casa e incluso algunos espacios ligados a la exploración en atmósferas de psicodelia. Aquí, el centro está en ‘la diversidad de colores y alternativas en el camino de la escucha’.

Tanto Nico como Gio llevan un largo camino juntos en el mundo de la música. Compañeros de colegio y del lugar en donde pasaban sus vacaciones, ambos se aproximaron a la música cuando se dieron cuenta de que compartían gustos musicales en común. ‘De chicos escuchábamos de todo, algo así como la escuela de la casa con los discos de los papás y el rock clásico o Spinetta’, dice Gio, ‘hasta que en un momento empezamos a escuchar Pink Floyd, que fue como el punto de quiebre para nosotros’. Según Gio ‘desde el rock se nos muestran otros caminos. Accedimos a proyectos de rock ligados al ambient o al jazz. Siento que desde ese momento hay una apreciación por los momentos en que no hay batería, no hay riff de guitarra, sino que tan solo un pianito. Eso nos motivó a buscar otro lenguaje’, actitud que los llevó a incursionar, según Nico, ‘mucho más allá de la estructura verso-coro’. Sus primeras juntas para formar un proyecto musical fueron ‘Giorgio con pedalera, yo (Nico) con pedalera multiefecto y dejábamos las guitarras sonando, perillando los pedales como si fueran sintetizadores’. Estos experimentos dieron forma a su primer proyecto, TVNOISE, el cual reconocen que ‘era más punk. En esa época escuchábamos harto Can, Sonic Youth, Syd Barrett. Con los otros miembros de la banda hacíamos canciones, ya que también había que responder a algo que se pide para poder presentarte en vivo en los escenarios’. Uno de los escenarios fundamentales que dieron cabida al estilo que tocaban en ese momento fue el legendario Club Mist, el cual ‘era el único lugar que conocíamos que permitía tocar noise y entremedio poner una canción’. Eran los años en que el local era conocido por aceptar algunos de los actos que ayudaron a conformar la ‘nueva’ escena del rock alternativo, la psicodelia y la experimentación, incentivando la concurrencia de bandas de manera abierta y sin prejuicios. Tsunamis, The Ganjas y Guiso – por nombrar algunas – ‘fueron una tremenda influencia. Luego los inicios de cosas como BYM Records en ese mismo local, con bandas que estaban muy cercanas a la música que nos gustaba y que queríamos hacer’, dice Nico. Pasó un tiempo, cerró Club Mist y TVNOISE – que alcanzó a crear un disco – llegó a su fin. Sus otros miembros dejaron la banda y tanto Nico como Gio decidieron dar forma al dúo IIOII, con una propuesta que mezclaba la vanguardia del krautrock, psicodelia y los primeros destellos cromáticos ligados al ambient. Sin embargo, en aquellos años, ambos reconocen que era difícil encontrar cabida en alguna escena en Santiago, debido a la escasez de lugares para presentar el estilo de música que estaban cultivando.

Aunque era difícil encontrar los espacios, Nico y Gio se dieron cuenta de que podían hacerlo ellos mismos. Luego de la creación de IIOII y un puñado de EPs que ampliaban la ruta descubierta con TVNOISE, se encontraron con Martín Pérez Roa (Merci Merci), quien en ese minuto formaba parte de la banda Melié junto a José Pincheira y Santiago Farah y exploraban las fusiones entre la instrumentación y la electrónica a la manera de Radiohead o James Blake. Nuevamente, los gustos en común sirvieron como vínculo y propulsaron las ganas de hacerse un espacio, armar un sello y satisfacer la necesidad de mostrar la identidad de su música. Aparte del nexo con Merci Merci, la creciente conexión a través de la virtualidad en la época también sirvió para ir sumando algunos de los primeros nombres que dieron forma al catálogo de ISLA. ‘Subimos la música de IIOII a Bandcamp – la plataforma que más utilizamos – y a Soundcloud y de ahí empezamos a conocer gente, algunos que nos contactaban y otros proyectos que fuimos descubriendo y que terminaron por interesarnos como el beatmaker Eggglub’, dice Gio, ‘a quien descubrí y lo encontré increíble. Después de escuchar su música se nos dio la oportunidad de tocar con él en una exposición. Y ahí lo cachamos y le dijimos que estaba increíble y que queríamos armar un sello y si le interesaba colaborar’. Como primeros lanzamientos, el año 2014 sacaron el disco ‘8 8 EP’ de IIOII, el EP ‘M0NTREAL’ de Merci Merci y el compilado ‘ISLA Traveling Vol. 1’, tres ediciones muy diferentes entre sí en cuanto al sonido y estética sonora: IIOII abría los panoramas de trance con su psicodelia ambient, Merci Merci incursionaba en los paisajes más estrictos del house y el compilado metía en el mismo saco un eclecticismo de techno con 49HRTZ, los beats ácidos de Eggglub y house directamente orientado a la pista de baile con la propuesta de Makeirans. Estos primeros lanzamientos sentaron las bases para el esquema que ISLA continuaría desarrollando, el de ser básicamente ‘una curatoría, una especie de editorial más que la forma estricta o ‘por definición’ de lo que es un sello’, apunta Nico. ‘No voy a obligar a alguien a pertenecer a esta ‘casa discográfica’, sino que prefiero ayudarlo a difundir porque lo que a mí personalmente me interesa es generar un catálogo que sea interesante y que, en proyección, puedas revisarlo y te parezca coherente’.

 Esta diversidad cromática que propone ISLA vuelve difícil la tarea de considerarlos como un sello ligado a un género estricto. Si bien hay un cruce transversal entre estilos que recogen las influencias electrónicas, el espacio que entrega este sello va más allá de la fórmula que se le pueda dar a uno u otro artista. ‘Tiene que ver con la identidad de los autores. O sea, la obra de los autores tiene una identidad que puede caber dentro del sello sin quedarse en un género estricto. Es una paleta amplia. Sin embargo, todos manejamos esos mismos colores, pero de otras formas. Hay artistas en el sello que no se parecen mucho entre ellos, aunque se topan en ciertas cosas’, dice Nico, a lo que Gio complementa que ‘quizás compartimos el mismo público en el nicho y nos juntamos, pero si te pones a escuchar cada cosa, hay búsquedas que no se repiten de la misma manera’. Aprovechando la intención de generar un catálogo cuyas ediciones ‘represente[n] lo mejor posible lo que creemos que significa el sello y lo que significa el autor y su obra’, en ISLA comenzaron a recibir y buscar nuevos artistas que se interesaran por esta visión. A través de Soundcloud y de Benjamín Molina (49HRTZ), se sumó Janeiro, el proyecto solista de Tomás Castro que aporta con matices de house profundo y vetas experimentales, recogiendo algunas de las herencias que dejaron los primeros trabajos editados por el mítico sello británico Warp Records. Asimismo, llega Lovshai, dúo de electrónica cuyos matices llenos de dulzura cautivan a través de su combinación entre el ‘house lento’, el techno y el acid house. Dice Gio que ‘cuando [los Lovshai] llegaron a ISLA, yo les dije ‘pero hay sellos de música electrónica mucho más prendida, como Cazeria Cazador’. Pero a ellos les interesaba caleta la dinámica que ya estábamos trabajando en ISLA. Ellos fueron un aporte que ayudó a confirmar esto de que lo más probable es que un artista de ISLA no se parezca casi en nada a otro artista de ISLA’.

Paralelamente, el 2017 lanzan el disco homónimo de Janaki, proyecto a cargo de Juan Eyzaguirre y que se instala como uno de los trabajos más ambiciosos editados por ISLA hasta ese momento y enormemente subvalorado en la escena. Con una arquitectura sonora que se eleva tomando por igual los materiales del ambient, el dub y la reverberación hipnótica, para Nico ‘este es el primer disco con el que dije ‘Uff, esto da para mucho’. Personalmente, Janaki me sorprendió tremendamente y yo siento que es una música que tiene un nivel mundial’. El trazo de ambient más ‘duro’ – en el estricto sentido del género – también se hizo notar con el EP homónimo de Macgarden y sus exploraciones hacia paisajes llenos de melancolía, deslizándose por las brumas del drone y las resonancias sostenidas. En ISLA incluso llegaron a cruzar fronteras nacionales al incluir dentro de su catálogo un EP directamente orientado a la pista de baile a cargo del DJ francés David Meerkat. ‘Se nos ha dado, la verdad. Algunos han llegado y otros los hemos buscado’, reconoce Nico, ‘pero la forma en que funcionamos es súper colaborativa. Yo muchas veces estoy metido en la parte de producción y Gio, como es artista de profesión, en general se encarga del arte de los discos. Todos nos complementamos en ese nivel en el sello y de eso se trata. Tratar de hacer lo mejor posible cuando haya un material interesante. Creo que la diferencia grande está en dejar un catálogo’.

 Al preguntarles por el concepto detrás de ISLA, aquel que va más allá de considerarlo como una ‘curatoría’ o ‘editorial’ donde convergen diferentes valores matizados y musicales, ambos se toman unos segundos para pensar. ‘Hemos buscado de qué concepto se trata’, dice Gio, ‘pensando en una isla, esa imagen creo que se orienta a desarrollar un imaginario visual que te lleve a ese lugar. A mí me llama mucho la idea de generar espacios de placer. Siento que somos una sociedad que no disfruta, una ciudad que está encerrada en una jaula y que se ha ido quedando sin lugares donde se pueda disfrutar. La música de ISLA tiende a tirar más allá de energías mismas; es algo más contemplativo y de disfrute’. Ambos concuerdan en la idea de que el catálogo se vea bajo el concepto de un ‘paisaje sonoro’ y las sensaciones que provoca. Desde este imaginario, tratan de interiorizar la naturaleza y plasmar todas las sensaciones que puede generar esta conexión. No es casualidad que, por ejemplo, el arte de los discos de IIOII esté inherentemente ligada a los paisajes cordilleranos o marítimos, intuición que alcanza a colarse en la estética musical en composiciones como la etérea ‘6 6’ y sus melodías que imitan el canto de pájaros en un escenario brumoso y atmosférico. O también en el frondoso cúmulo de ‘Marea’, composición que abre el disco homónimo de Janaki y cuyo título habla por sí mismo, transportando instantáneamente la escucha hacia un panorama espacioso, irreal, de profunda contemplación. ‘El paisaje puede ser una playa como puede ser el ártico. Al mismo tiempo te puede llevar a una introspección, a un lugar de silencio’, profundiza Gio, ‘yo siento que en general ISLA, a pesar de ser un sello santiaguino, no es muy ‘urbano’ en cuanto al imaginario sonoro y visual. Tiende a tirarse hacia el escape’.

Pensando en el futuro que se viene para el sello, tanto Nico como Gio están de acuerdo en que lo fundamental es mantener una continuidad en el catálogo que proponen, sin dejar de lado la vocación por valorar la identidad del artista y las variantes en los coloridos que asoman con cada uno de los lanzamientos, incluso abiertos a perpetuar la colaboración con otros sellos de la escena. Al respecto, Gio apunta que ‘a mí por lo menos, pensando en el futuro de ISLA, me interesa desarrollar la veta de los LPs, los larga duración. Creo que justamente ahí se empieza a calar más profundamente una identidad de autor. Encuentro interesante cómo un artista puede aprovechar ese formato para armar una narrativa y desarrollar una idea, presentarla y que tu cabeza guarde ese concepto’. De la misma manera, para Nico ‘da lo mismo cuál sea tu forma de trabajar, a mí lo que me interesa es la continuidad, porque al final es eso lo que finalmente te va a validar. No solamente por sentirte perteneciente a una escena musical o como quieras decirle, sino que te va a validar porque estás haciendo tu música y le estás dando un relato, una coherencia’. Con cinco años de existencia y 22 discos editados hasta el momento (incluyendo ‘Suono’, el álbum con el que Nico y el compositor Juan Pablo Abalo se llevaron el premio a ‘Mejor Artista de Música Electrónica’ en la última edición de los Premios Pulsar), el futuro para ISLA se centra en seguir creando material constantemente. Recién se lanzó el single ‘Géminis II’ para el EP debut de Niteroi, proyecto a cargo de Felipe Zenteno – quien además es miembro de la banda Chicarica junto a Merci Merci – y que con este lanzamiento conjuga elementos propios del ambient y el techno. ‘Además de lo nuevo que se viene con Felipe Zenteno, también vamos a editar música de Felipe Moyano, quien toca en El Purpurado de Charol y es conocido mío y de Carlos Doerr, con quien trabajamos juntos en el estudio Sultán’, apunta Nico. Al mismo tiempo, Nico reconoce que la idea ahora es buscar espacios para implementar tocatas y conciertos más íntimos que busquen entregar una experiencia intrínsecamente ligada al espíritu del sello y la identidad que proponen en lugar de salir a buscar un gran flujo de oyentes o público. Respectivamente, admite que ‘después de su formación, en ISLA siento que hemos coincidido con estos lugares y me gusta hacer un espacio que ocupamos y que no es muy comparable a otros y eso me encanta. ISLA como sello de música electrónica tiene su espacio y su lugar y quizás no hay otro tan parecido a eso, acá por lo menos’.

Actualmente, lo que les importa es estar siempre presentes, sin olvidar qué es lo que como sello le pueden entregar a los artistas que editan. En vez de enfocarse directamente en la función convencional de un sello o cumplir la tarea de hacer booking y ediciones físicas, el llamado es a mantener la continuidad y seguir armando un catálogo. ‘La idea, como decía el Gio, es que ojalá en 20 años miremos para atrás y veamos que logramos editar una gran cantidad de discos. Ojalá que se note el trabajo que hicimos’, dice Nico. ‘Ojalá que hayan LPs’, añade Gio, ‘porque si nosotros nos preocupamos de algo como sello es que la edición represente lo mejor posible lo que nosotros creemos que significa el sello y que represente lo mejor posible lo que significa ese autor y su obra.’

 

La Vieja Escuela: una cultura rock en resistencia

By · miércoles, julio 17th, 2019 · Comentarios desactivados en La Vieja Escuela: una cultura rock en resistencia

La idea de Pucón en la mente colectiva es la de un destino del turismo aventura ABC1 en la hermosa Araucanía, donde se puede esquiar en la nieve o en el Lago Villarrica, matar horas en la playa y después “ir donde van todos”, a una de las fiestas (ultra) bailables que se hacen en los pocos locales que hay. Extranjeros y/o deportistas derretidos en M siguen el ritmo por inercia, usando todos los sentidos menos el oído.

Enclavados en ese ambiente, dos músicos con su banda de rock se cansaron de buscar dónde tocar y, luego de 8 meses de planes serios, inauguraron en diciembre de 2014 “La Vieja Escuela”, un bar creado para compartir la experiencia de ver música hecha en vivo. Tomás Trucco y Vipe Schindler, el primero baterista y el segundo la voz con guitarra de Metakiase, pasaron a ser dueños del escenario y han armado tocatas, invitando bandas de la zona y de otras regiones dando espacio al metal, al blues y varios estilos más. Es, prácticamente, el único bar de su tipo en la zona.

Actualmente, Trucco, con 33 años, es el único que sigue al mando del negocio después de que su compañero le cediera su parte para enfocarse en sus cosas, entre ellas el nuevo disco que piensan sacar en el futuro próximo con Metaka. Mientras, el bar sigue abierto como parada obligada de los grupos que planean giras hacia la IX región.

Sonidos Ocultos: ¿Cómo fue cambiando la idea inicial hasta lo que es LVE ahora?

Tomás Trucco: Era para las bandas en un principio y de ahí empezamos a abrirnos a lo cultural, haciendo fiestas, teatro y stand up comedy. Personalmente, estoy yendo para ese lado de ser como una casa o centro cultural para Pucón, haciendo todo tipo de eventos, aunque tratando de hacerle el quite a todo lo que son las ultra bailables, a veces tienes que hacerla.

Lo único a lo que no accedemos es a traer bandas tributo, por principios míos. Acá lo hace el Casino Enjoy, que tiene un centro de eventos, así que los que quieran escuchar un tributo, está esa hueá.

SO: Como músico, ¿qué consideraciones tuviste con el sonido y el escenario?

TT: Nos fuimos a una tienda específica y compramos todo lo que necesitábamos, de una. El Vipe tiene el Tugurio, que es un bar restaurante y copiamos la parte de adentro, donde se hacen los eventos. Es de hecho donde ensayamos con Metaka, pero lo quisimos hacer mejorado, habilitando un sector para tocatas que hace entre 250 y 300 personas, que fue lo que metieron Los Tetas una vez.

Yo prefiero meter menos, porque con más empiezas a tener problemas de ventilación, el aire acondicionado se hace mierda y la gente se sofoca. Otros hueones meterían 350 personas, pero prefiero que sea cómodo. Uno mismo está hueveando ahí, entonces te das cuenta de que es desagradable para todos.

SO: ¿Cómo se mueve el público y las bandas allá, donde dependen mucho de las temporadas?

TT: Para un microempresario, es malo porque tienes sólo 3 meses buenos, de diciembre a febrero. En las vacaciones de invierno prende un poco, pero debe ser un tercio de la gente que viene en el verano. El fuerte siempre es en febrero, cuando vienen todos de Santiago y más al norte, ahí se llena de fiestas, vienen DJ’s y bandas, etc. Pero después acá hay casi puros turistas extranjeros, que vienen a hacer deporte y no quieren carretear.
Ese tema es muy difícil, por eso es que me tuve que abrirr a hacer fiestas y asociarme con otras productoras. Lamentablemente, traer bandas de Santiago, aunque sean amigos y me cobren sólo los pasajes, me salen $300 mil sólo en eso, además de costear comida y alojamiento, habiendo veces en que no se venden ni $200 mil en entradas. Entonces, se hace imposible luchar contra esa hueá, los rockeros en Pucón y Villarrica son pocos.

SO: No sale muy a cuenta. Entonces, ¿cómo lo haces funcionar?

TT: Hacemos el esfuerzo por dar fechas a los músicos de acá, mientras que en verano me la puedo jugar con traer bandas, pero más que nada por placer, para verlas uno y por estar chato de las fiestas. ¿Pero para ganar plata? No, no da. Para Criminal, por ejemplo, que yo pensé podían llenar por ser primera vez que venían en la historia, llegaron 180 personas.

Con los Fiskales Ad Hok fue distinto, ahí nos fue bien. Acá hay más punkis que metaleros, igual hay público bluesero o que les gusta el rock antiguo, pero son hueones más grandes y van con cuea una vez al mes. Esos aparecieron cuando traje a Aguaturbia, gente de 40 e incluso 50 años.

SO: Entonces es un desafío constante y aún por solucionar…

TT: La única manera de ganar ese desafío es meterle 40.000 culiaos más a Pucón (risas). Mira, en un momento con el Vipe pensamos en hacer la hueá en Santiago, porque allá nos iría mejor. Pero ahí no estábamos regalándole algo a esa ciudad, que ya tiene bares de esa onda, mientras que acá no existía un lugar para que las bandas tuvieran un escenario y tocaran en vivo.

Eso es lindo, por eso quiero que la hueá siga funcionando, aunque es una pelea contra la pared. Mucha gente acá en Pucón lo agradece, personas a las que les gusta la música, les importa cuando viene una banda y te dicen “jamás pensé que iba a ver acá a estos hueones”.

SO: ¿Cuáles han sido conciertos para el recuerdo en el local?

TT: Cuando vino La Bersuit con su gira de 30 años, creo que fue lo mejor, sinceramente. Para Los Tetas también fue muy exitoso, era la primera vez que venían y tuve que cerrar de lo lleno de gente. Aguaturbia, con la Denise que dejó la patá, Los Peores de Chile, que ya son de la casa, Fiskales Ad Hok, El Cruce, también estuvo bastante bueno, Criminal que en lo musical fue la raja.

Las hueás reggae también han pegado harto, cuando vino Alika le fue muy bien. De hecho, ahora viene Quique Neira y creo que va a venir harta gente.

Y de bandas más de amigos, para mi cumpleaños me di el lujo de celebrar invitando a Dekapited y Nuclear, esa tocata estuvo chacal. Turbo Diesel, Yajaira, Hielo Negro, Los Fuck You, Las Póker de Colombia y los cabros de Dezaztre Natural, que siempre que vienen dejan la cagá.

SO: ¿Qué consejos le darías a las bandas que se quieren embarcar a hacer una gira al sur?

TT: Desde mi perspectiva, como dueño de local no me conviene cuando los cabros sacan fechas en Temuco o Villarrica, porque es la misma gente ya que es cerca y eso nos juega en contra a todos. Cuando las bandas vienen de Santiago, les dijo que se tiren para Curicó, Talca, Chillán, Concepción, Valdivia y Osorno. Son buenas paradas para ellos.

SO: Sobre la relación entre un local y el grupo, ¿cómo te parece que debería ser?

TT: Creo que, por parte del productor o dueño del local, tiene que tratar de brindarle el mejor trato posible. Ya sea con un buen sonido, atención y alojamiento, para que se vayan con una experiencia positiva. Desde la banda creo que es un poco lo mismo, que haya humildad y se preocupen también de dar un buen show a los asistentes, no dolores de cabeza al local o a la producción. Que se trate de cumplir lo pactado en el trato y que ayuden con la difusión de sus eventos por sus redes, sea donde sea que toquen.

SO: Por último, ¿qué planes tienen para el futuro de LVE?

TT: Hemos postulado a algunos fondos para hacer mejoras, pero la verdad no nos ha ido bien por ese lado. También estamos gestionando reuniones con tiendas de audio para que sean auspiciadores. Nos gustaría mejorar el sonido, porque se me han roto algunas cajas, ojalá renovarlas porque he gastado harta plata en arreglos. Mejorar las luces también, dejar un buen escenario.

Van Hope: «We Have Nothing, We Want It All fue un trabajo de amor por mi proyecto y mi música»

By · martes, julio 9th, 2019 · Comentarios desactivados en Van Hope: «We Have Nothing, We Want It All fue un trabajo de amor por mi proyecto y mi música»

Se sabe que a estas alturas del 2019 (y de la década en general) puede ser dificil encontrar nuevas propuestas que logren ser interesantes y llamativas. También se sabe que el rock está sobre-utilizado por la gran mayoría de las bandas underground de este país y, por qué no decirlo, en el mundo en general. En todo caso, en medio de todo el caos hay lugar para sorpresas. Esto es justamente lo que ocurre con Van Hope, proyecto que decidió apuntar alto desde sus inicios con canciones directas que le rinden culto y consagración al grunge y a los sonidos noventeros del movimiento alternativo Generación X. Un rock callejero y a la vez sentimental que se apoderó del mundo y de canales como MTV y VH1 en décadas pasadas y que con este proyecto busca (re)conquistar a los fans chilenos. Pudimos conversar con Sebastian Hope, creador y líder de la banda, quien tuvo el privilegio de trabajar codo a codo con Jeff Tomei, productor de Jerry Cantrell, Smashing Pumpkins, Corrosion of Conformity para la grabación de su primer LP. Esto y mucho más a continuación.

Sonidos Ocultos: ¿Cómo parte el proyecto Van Hope? Cuéntanos respecto a sus orígenes y motivaciones.

Sebastián Hope: El hacer música es una necesidad que he tenido durante muchos años de mi vida. He cantado y tocado guitarra desde los doce años, realmente desde que descubrí la música rock. Partí con Nirvana y sumando a otras bandas noventeras como Green Day y Metallica que sin duda son mi principal influencia y que creo se puede percibir de alguna manera en mi música. Estas influencias me motivaron a aprender  a tocar y descubrir que podía cantar. Yo soy de Puerto Varas y desde esa época hasta hora es que sentía que la música era algo imporante en mi vida. De hecho, ya radicado en Santiago, participé en una banda tributo a Stone Temple Pilots (Sr. Pilots), lo cual me sirvió de experiencia para tocar en vivo y para darme cuenta de que tenía que crear mis propias canciones. Así es como empecé a componer y empecé a crear no solo creando líneas de guitarra con melodías, sino que comencé a trabajar mis canciones de manera integral, baterías completas, líneas de bajo, las líricas, todas las guitarras, etc. 

SO: Y todo el conocimiento musical, ¿de dónde salía? ¿Estudiaste? ¿Autosugestionado? Antes no había YouTube como ahora. ¿Cómo lo hacías? 

SH: Totalmente autodidacta sumado a que Rodrigo Niño de Son del Valle me ayudó mucho ya que fuimos compañeros de curso y él también ha sido cercano a la música desde siempre. Además Rodrigo fue la primera persona con la que empecé a tocar a los 12 años de edad. Me acuerdo que tocábamos el ‘Unplugged’ (1994) de Nirvana completo, tocaba guitarra y yo cantaba. También tocábamos mucha música punk: Dos Minutos, Machuca, Green Day y principalmente Nirvana.  En este período comencé a acercarme a la guitarra. Partí con las cosas típicas como Radiohead, Metallica y un millón de cosas más, todo lo que que estaba pasando. Para mí las bandas de los noventas son la época dorada del rock, tiene algo especial toda la ola de música grunge. El canal MTV le vino a dar una frescura a todo ese contexto musical y hasta el día de hoy es mi favorito. Por esa misma razón elegí el productor que ha trabajado con bandas de ese mismo estilo para poder plasmar mi primer larga duración.

SO: ¿Cuándo decidiste lanzarte con tu música original?  Ya grabaste un EP y un disco, ¿cuándo fue la decisión de lanzarte con tu EP? ¿Cómo fue ese proceso?

SH: Una vez que logré componer complementamente cinco canciones, tomé la decisión de entrar a grabar a un estudio para generar material y poder comenzar con mi propia carrera musical. Por cosas anexas al destino, conocí a Gonzalo Cordovez, guitarrista y productor chileno que tiene su homestudio y con el cual empezamos a trabajar en la grabación de estas cinco canciones que tuvieron como resultado el EP debut de Van Hope, ‘Hatch’.

SO: ¿Esto fue el 2017?

SH: Efectivamente. En diciembre del 2017 lo lancé en formato digital y en vivo lo mostré en la Sala Master en septiembre del 2018. Para los bajos de ese disco participó mi bajista actual [aunque] yo igual grabé algunos de los bajos de 2 o 3 canciones. Además, contraté a un músico de sesión gringo para las batería. Por cosas del destino como la pega, el matrimonio y otras responsabilidades es que no pude tocar mucho en vivo, pero nunca he dejado de componer y crear canciones nuevas. Cuando ya tenía 10 canciones listas, sentí que había llegado el momento de grabar un disco.

SO: ¿Cómo o cuándo decidiste trabajar con un productor norteamericano?

La verdad es que al momento de decidir con quién grabar, me pregunté a mí mismo «¿cuál es el disco que más me influencia en lo sonoro?». Y la respuesta fue fácil: ‘Degradation Trip’  de Jerry Cantrell, el guitarrista de Alice in Chains. Ese disco fue producido Jeff Tomei y él además ha trabajo con Smashing Pumpkins, Corrosion of Conformity y hartas bandas noventeras de esa línea, por lo que quería trabajar con él. Así que me decidí a conseguir su correo, escribirle y mandarle mi EP. Fue exactamente lo que hice; le escribí un correo casi motivacional, «Jeff soy gran admirador de tu trabajo,  esta es mi música, dime qué opinas» y el tipo me respondió en un tiempo muy corto. «Sebastián, escuché tu música, te felicito, éstas son las observaciones» sin siquiera yo pedírselo, realmente fue súper amable conmigo. Después de un ping-poneo de correos le consulté si quería trabajar en mi disco, a lo que accedió sin problemas. Me pidió grabar las pistas en Chile y luego me invitó a Atlanta para grabar las voces junto a él.

En la música popular todos sabemos que la voz es lo más importante de un disco, entonces entré al estudio con Gonzalo – mi productor anterior – y sabíamos que iba a funcionar bien este sistema y así fue. Recluté a Pablo Stagnaro en la batería (Six Magics, Hidalgo, Cler Canifru, Cinemarte, Ariztía), quien hizo un trabajo muy bueno (las baterías suenan muy bien). Yo grabé todas las guitarras, ocupé el mismo equipo similar al de Cantrell en ‘Degradation Trip’ (Run Fifteen, similar). El bajo estuvo a cargo de Chulo.  Ya con todos los temas finalizados y enviados, pude organizarme bien y tomarme un mes para poder viajar a Estados Unidos a finalizar mi disco junto a este tremendo productor.

SO: ¿Fuiste solo o con la banda?

SH: Solo.

SO: ¿Cómo fue eso? Conocer a tu «ídolo». 

SH: Ir a conocer a un productor de verdad, que trabaja en un estudio de verdad y, lo más importante, grabar mi música, fue una experiencia gratificante. Poder decir «estoy haciendo lo que yo quiero hacer, apunté alto, elegí a la persona y esa persona aceptó y estoy haciendo lo que quiero hacer de la forma que lo quiero hacer». El estudio está en Canassa, una ciudad que queda a media hora de Atlanta en el estado de Georgia. Llegué en invierno, viajé y arrendé un departamento cerca del estudio.  Puedo decirte que conocí a Jeff, realmente un tipo agradable, simpático y cercano.

SO: ¿Llegaste con las pistas grabadas? 

SH: Llegué con toda la parte instrumental. Jeff tenía las secciones listas y yo iba a grabar voces. Estuve un total de 2 semanas, me quedé viajando. Fueron 2 semanas de trabajo arduo, fue básicamente despertarme todas las  mañanas, tomar desayuno, vocalizar y partir al estudio y estábamos el día completo grabando voces.

SO: ¿Era muy exigente? ¿Cómo fue el ritmo?

SH: El ritmo es exigente porque hasta cierto punto estás contra el tiempo, pero para ser honesto avanzamos súper bien. El modo de trabajo no fue diferente como muchas producciones; te encierras en la sala y empiezas a arrojar tracks, versiones una y otra vez de la misma canción hasta que el productor está conforme y dice que está todo bien. Me quedaron unos 4 o 5 días para trabajar con él lo que es la mezcla, porque Jeff también mezcló el disco e hizo un excelente trabajo. 

SO: ¿Podías opinar respecto a su trabajo, o lo dejaste todo en sus manos? 

SH: La verdad es que opinaba bastante y era abierto a mi opinión.

SO: ¿Eso te sorprendió?

SH: Sí, me encontré con alguien realmente abierto a escuchar tu opinión, pero la verdad es que no intervine mucho. Si estás trabajando con un profesional debes dejar que trabaje de alguna forma. Avanzamos súper bien, el resultado fue buenísimo y el trabajo de masterización estuvo a cargo de Glenn Schick, un productor de Los Ángeles, CA con el que Jeff trabaja para todos sus trabajos, tienen su química. El resultado final fue mi primer disco We Have Nothing, We Want It All’. Fue un trabajo de amor finalmente, amor por mi proyecto, mi música y por querer  hacerle justicia a tantas horas de esfuerzo y dedicación, de estar tardes completas. Cuando tu haces todo solo, se requiere mucho tiempo y dedicación. Son 11 canciones que son del alma, son de acá.

SO: Tuviste mucho tiempo de aprendizaje mirando cómo se trabaja allá en Estados Unidos. ¿Qué fue lo que te marcó más de tu viaje?

S: Te diría que aprendí varias cosas. En primer lugar, la experiencia de grabar en un estudio profesional, realmente increíble de vivir.

SO: ¿Cómo era?

SH: Jeff está asociado con otro músico que se llama Jesse James Dupree, un músico bastante conocido por tener una banda que se llama Jackyl y es conocido porque en aquel tiempo se subía con una motosierra al escenario y era como un blues-rock y [él] hacía un solo de motosierra como una guitarra, esto como a fines de los ochenta. Dupree, aparte de ser músico, tiene su estudio y tiene una marca de whisky, es un empresario y siempre se mueve en eso. Jackyl es una banda súper conocida porque hacen música rockera. Lo que te quiero decir con esto es que el estudio tienen toda la onda sureña. Estudios como esos evidentemente desde un punto técnico hay en Chile. Lo que cambia es el hecho de grabar con Jeff, un tipo que es súper abierto, agradable, muy respetuoso, siempre muy atento, el tipo me iba a buscar todos los días. 

SO: ¿Jeff te dijo alguna vez «cambia este tema, no me gusta, no lo hagamos»?

SH: Te voy a ser súper honesto; el trabajo de preproducción que se hizo no fue gravitante, el tipo escuchó las canciones y avaló mi música bastante. Todos los créditos de producción son para él, no hubo ninguna tremenda modificación de canciones. De las 11 arregló unas 4. Las demás las dejó fluir tal cual estaban hechas.

SO: Tú ya sabías lo que querías.

SH: Hay canciones en las cuales habían elementos que yo no quería transar y él lo entendió.

SO: ¿Con cosas de letras o sonido?

SH: De estructura musical. Si es que hay algo que está muy largo lo quiero mantener porque hay un sentido atrás. Por ejemplo, el final de la segunda canción del disco son 4 series que son bastante largas. Perfecto, son canciones, pero tenemos que llegar a algo, hacer algo, arreglos de guitarra, esa es la pega de un productor. Es muy importante que cuando trabajas complemente solo debes tener un par de oídos completamente imparciales para potenciar esto, te conviene hacer eso. Ese es el camino de Jeff, la ayuda desde ese punto de vista. Tuvimos una relación dinámica y cómoda basada en el respeto y en el deseo de tener un buen trabajo.

SO: Me imagino que cuando estuviste ahí dijiste «esto es lo que quiero hacer en mi vida». Te tienen que haber pasado muchas cosas por tu cabeza, porque no cualquier persona hace lo que tú hiciste. 

SH: Una de las cosas que me di cuenta y que empecé a aprender fue que uno como músico tiene que hacer música. Aunque suene irónico o absurdo, es así. Uno no puede seducirse y perderse con el disco que tiene, uno tiene que dejar correr esa línea de creatividad, uno no puede volverse loco. La idea es hacer música y seguir haciendo música y nunca parar de hacerlo. Yo ya estoy pensando en el segundo disco y  he promocionado poco este primero. Me falta mucho trabajo aun para darlo a conocer para que le gente lo escuche y llegue, pero ya estoy pensado en seguir y componer porque es lo más importante. Este disco lo hice porque necesitaba hacerlo, sentía la necesidad de embarcarme en esto. Quería compartir esto con la gente, la música no era sólo para mí. 

SO: ¿Qué planes tienes a corto y largo plazo?

SH: Bueno, en primer lugar, evidentemente estoy iniciando las conversaciones para trabajar de manera más seria en difusión, es lo más importante para un artista cuando comienza. Me refiero a tocar en vivo y booking. He estado hablando con varios booking manager serios. Tampoco se trata de tocar todos los fines de semana, no le hace bien a las bandas, creo yo. Tienen que tener un poco de concepto de tocar, mesura, quiero montar un show, algo que la gente quiera ir a ver. Como partí haciendo todo esto de una forma determinada que es la correcta, quiero seguir haciéndolo de forma correcta. Lo más importante hoy día es darse a conocer. Lancé el disco hace un par de semanas atrás y eso me ha permitido un nivel para, por ejemplo, entrar en dos listas de reproducción de Spotify, lo que sirve muchísimo.

El 24 de agosto toco en  Bar de René con Temple Agents. Es una fecha que estamos trabajando bastante para tener el bar lleno, para empezar hacer escena porque existe, pero más bien potenciarla. A largo plazo, realmente quiero actuar partiendo de la base que no tengo techo, o sea, no estoy seguro si este es el deseo de todo músico, pero al menos mi deseo – al igual que el de muchos músicos – es que mi música sea escuchada en todas partes.

SO: ¿Y por eso el tema que las canciones sean en inglés? ¿No puede ser esto un arma de doble filo para la escena nacional?

SH: Probablemente, sí. Hay varias razones por las que hago canciones en inglés. La primera, siendo súper sincero, tiene que ver con la facilidad simplemente. Yo compongo en inglés y alguna vez lo hice en español, pero el resultado no fue bueno para mí. De alguna manera, en inglés se me da mejor a la hora de escribir la lírica de las canciones. En segundo lugar, supongo que el motivo más obvio de todas las bandas que hacen música en inglés y no son de habla inglesa, digamos, es que no tienes límite. Cuando haces música en español, si bien el límite es muy alto, finalmente hay un límite que no puedes traspasar finalmente. Estoy de acuerdo que en el mercado norteamericano hay un grupo de habla hispana muy importante, pero si quieres eventualmente dar un salto para que te escuchen a nivel mundial y que entiendan lo que estás diciendo, el inglés es el idioma universal.

SO: Y para el público chileno, ¿no te da un poco de miedo que te critiquen por este hecho?

SH: El chaqueteo siempre va a estar y hasta cierto punto pienso que probablemente estará ya sea en inglés o español, nos pasa a todos. Tengo de ejemplo a Temple Agents que son una banda chilena al cien por ciento que hace música en inglés. También los han chaqueteado y yo no puedo hacer música pensando en lo que va a pasar después, me rehúso a eso. Lo mas irónico de todo esto es que acá en Chile somos devotos a la música en inglés; Santiago se considera la segunda ciudad donde más se escucha Pearl Jam en el mundo. Acá consumimos una gran cantidad de música en inglés, pero por alguna razón, cuando las bandas locales lo hacen, se les critica, por lo que no quiero pensar en eso ni un minuto.

SO: Cuéntame, ¿dónde se puede escuchar esta música, en qué redes está tu disco, en qué formato va a salir?

SH: El disco está en todas las plataformas de streaming (Apple Music, Spotify, Pandora, YouTube Music, etc.) y también estará en formato físico, estoy trabajando con quién voy a hacer el tema de las gráficas. Pero esto va. Porque yo soy un hijo de los noventas, vieja escuela absolutamente. Hay un tema nostálgico con el formato físico; yo colecciono música, desde que soy chico voy a la tienda, tomo el CD, siento la textura, leer el booklet. Todo eso ya es diferente y no solo refiriéndose al formato físico de un disco si no a lo que es en sí. Es decir, hoy en día, la mayoría de la música se hace single, por un tema comercial, estratégico, etc. Pero yo estoy convencido que el concepto de álbum es muy importante. Se ha perdido, pero su importancia es enorme. Como fan, al momento de pensar en un álbum pienso en “esta es la época de Metallica del Reload”, “esta es la época del …And Justice For All”. Lo que estamos haciendo es pensar en álbums y así es como puedes ver realmente la evolución de una banda, cómo ha cambiado su sonido, su estética, su dirección como banda. Eso se logra con los álbumes lanzados en este año y este otro año; con los singles se vuelve un poco chacrero y no quiero decir que esto le hace mal a la música porque sería ir muy lejos, pero sí decirte que me encanta el concepto de álbum.

SO: Me gustaría que me contaras qué tiene tu álbum que no tenga otro o por qué la gente tiene que escuchar tu disco.

SH: Yo haría esta invitación: si es que disfrutan del rock noventero, la ola rockera de Seattle de los noventa, el punk californiano de Green Day, las canciones de pop-rock gringo noventero – que también tiene mucho de eso -, esta música te va a gustar. Esta no es una música que pretende descubrir la pólvora o romper esquemas, esta música es honesta, esto es rock honesto a la vena, bastante digerible y mucho es bastante oreja, que al final es lo que me gusta a mí también y si es que disfrutas este tipo de música, la cual no pretende ser más de lo que es realmente, sino que es directa y honesta en su propuesta. En resumen a todo lo anterior, escucha Van Hope porque te va gustar la música.

Frank’s White Canvas y sus nuevos proyectos: “Queremos profundizar la música para encontrar la realidad que nos formó”

By · lunes, julio 1st, 2019 · Comentarios desactivados en Frank’s White Canvas y sus nuevos proyectos: “Queremos profundizar la música para encontrar la realidad que nos formó”

La música chilena se está haciendo presente internacionalmente, tanto en festivales como en producciones, y un ejemplo de esto es la agrupación de Karin Aguilera y Francisca Torés de Frank’s White Canvas, quienes en marzo viajaron a Londres para trabajar con el renombrado productor, músico y compositor francés Dimitri Tikovoï.  Este primer acercamiento de la banda se dio a mediados de 2018, cuando el dúo se encontraba en Madrid para su participación en Mad Cool Festival.

Sin lugar a dudas que estos hitos en la carrera de una de las bandas chilenas con mayor proyección internacional del último tiempo, además de su participación en la apertura de Lollapalooza Chile.

Para conocer su experiencia en el extranjero, nuevo disco y proyecciones como dúo, conversamos con ellas.

S: Hace un par de meses fueron a grabar a Londres con Dimitri Tikovoï, un renombrado productor, músico y compositor francés que ha sido parte de importantes trabajos de artistas como Placebo, The Horrors, Ghost, Blondie y Gary Numan, entre otros. ¿Cómo fue esta experiencia?

K: Nos sentíamos como muy cabras chicas de nuevo, fue como a algo que soñamos mucho, ya que es nuestro primer disco. Teníamos en la cabeza la idea de hacerlo con alguien que nos desafiara, pero estaba muy lejos la idea de que fuera este productor que admirábamos tanto y la verdad es que fue exactamente el nivel de desafío que esperábamos, pero, nos voló la cabeza en expectativa, fue mucho mejor el resultado. Es súper desafiante, pero era lo que esperábamos de verdad. Nos cuestionaran todo, la letra, “hagan este coro de nuevo”, en realidad es difícil vivirlo, pero es súper enriquecedor porque teníamos ganas de que nos empujaran sobre todo creativamente, que nos cuestionaran, como que uno se da vueltas.

P: Fue una experiencia muy nutritiva en realidad, como que volvimos totalmente, no distintas, pero con cosas que nos cambiaron en la cabeza totalmente. El estar allá y compartir todo el día con Dimitri.

S: Y esta experiencia aparte de ayudarlas junto a potenciarlas, ¿Como fortaleció a la banda?

K: Lo principal fue como el enfoque de Dimitri que tuvo con nosotras. Después de un mes, podemos analizar un poco y encontrar lo necesario para la banda. Nosotras teníamos hacer lo que él hacía sino que todo el tiempo era como exigirnos y fue como algo mas de coaching que tanto de “yo las voy a hacer sonar bacán” y obviamente, él hizo su parte en la mezcla, en los arreglos junto al arte en el disco. Aunque siento que el trabajo más grande fue la composición que el hizo, junto a exigirnos a nosotras y  decirnos las cosas que debemos mejorar. Eso no lo habíamos escuchado antes, siempre había sido un feedback positivo de que la canción estaba buena, estaba bacán, pero, eso estábamos buscando, algo más allá.

P: Nos exigió mucha honestidad, mucha identidad, nos empujaba hacia eso, mucho. Las decisiones que tomamos, por ejemplo, todas las canciones las grabamos nosotras, y todos los instrumentos, grabamos las guitarras, bajo, las percusiones y en general la mayoría de los productores piensan que tienen la idea de que mientras más perfecto, mejor. Dimitri tenía la idea debe ser perfecto, pero mientras más identidad, mejor es. Entonces ese tipo de paradigmas fue lo que nos sorprendió de él.

S: Este nuevo disco, ¿en qué se diferencia de los anteriores?

P: Me atrevería a decir que es más maduro, debido a que hemos vivido muchas cosas, personalmente el último año. El “Exist” y el “Intuition” fueron intentos de hacer lo que queríamos hacer, pero el nuevo disco es realmente personal, esta totalmente plasmado ahí y yo siento que esta vez lo logramos, que salió algo nuestro.

S: A parte de que dijeron de lo que iba a traer el disco. ¿Cómo será el arte junto a la música?

P: El último EP se llama “Exist”, que es un juego de palabras entre “Exit” que es salida y existir -Exist- y claramente nosotras en esa producción tomamos la puerta de existir y este disco es lo que hicimos con esta decisión por así decirlo. Entonces si o si es un disco que nos dio como el espacio de hablar cosas personales aún más allá pero el arte.

K: En realidad, lo del arte, para ser súper sincera, estamos en este minuto en eso. Estamos escuchando las canciones y viendo que nos piden las canciones, pero en realidad nos damos cuenta que estamos volviendo al origen de lo que pensábamos cuando teníamos doce años y realmente queremos profundizar la música para encontrar la realidad que nos formó y lo que pensamos hasta el día de hoy. Deseamos ahondar y ser lo más honestas posible, porque es difícil dentro de una producción que empieza a crecer donde se mete más gente.

S: Debido a que actualmente la mayoría de las agrupaciones lanzan singles y a veces hay baja cantidad de discos en físicos. ¿Cómo lo harán? ¿Cuál es la fórmula para este nuevo proyecto?

K:  En nuestras experiencias, sí se venden los discos. La gente le gusta coleccionarlo como objeto artístico. Los vinilos están volviendo.

P: Nosotras dijimos somos una banda que hace discos, a eso nos dedicamos y queremos hacer un disco de tener un concepto y abundar en un espacio grande para poder decir lo que queremos decir.  Por allá fue la decisión. Lo que pasó fue hacer un disco, pero salió un EP. En realidad hicimos muchas canciones, pero elegimos las que amamos.

S: Ya que son un dúo que han pasado hartos hitos hartos conciertos, diferentes giras. ¿Cómo han evaluado esta transición junto a la evolución en sus producciones?

P: La verdad es que ha sido, yo creo que el año pasado fue una locura, como que saltamos de estar acá y lo primero que paso fue lo de Madrid; un concurso en realidad que de la nada estábamos tocando en un festival masivo. Viajamos con el equipo, ha sido súper desafiante tener que solo responder a lo que estaba pasando y por suerte habíamos hecho un trabajo tan al detalle con el equipo. Nosotras somos cuadradas y organizadas para hacer las cosas y creo que eso nos ha servido a estar como “preparadas” para responder a estos desafíos de festivales mas grandes, viajes. Por ejemplo, en Lollapalooza nos tocó abrir y creo que nunca había estado tan nerviosa en mi vida, pero todo el trabajo que hay detrás nos permitió entregar un show sentido. Creo que hemos podido aprovechar los desafíos que hay de todos estos años. Llevamos poco tiempo, pero cuando uno trabaja todos los días se siente un inmenso trabajo.

S: Con estas giras y movimientos internacionales. ¿Han pensado radicarse en otro país?

P: Absolutamente. Las experiencias que hemos tenido el último año nos han un poco, tristemente, pero felizmente demostrado de que tenemos que estar moviéndonos en otras parte. Ya no sé si nos vamos a ir a vivir fijamente a otro lado, pero si tenemos que empezar a abrir más las puertas. Tampoco tenemos la idea de irnos y desaparecer de Chile, de hecho tenemos como gran misión recorrer Chile este año, queremos tocar en lugares más grandes, queremos tener más eventos y experiencias para la gente que nos sigue ahora, junto con conocer a más gente, pero creo que para cualquier artista que tiene aspiraciones de dedicarse toda la vida a la música, o sea, no hay ningún artista que lo haga por puro un puro país, eso no existe porque no es viable entonces, tenemos ganas también de conocer más partes, pero sí de viajar y movernos.

S: ¿Cómo ha sido el recibimiento internacional de su música? Tanto fue en Londres como en Madrid. 

P: Para mí el resumen total que todavía estamos procesando. Estando allá con Dimitri, el estaba apostando por la banda, encerrado en un mes y medio estando con nosotras. Trabajar con cualquier persona, esta fue la mega oportunidad y la verdad se han portado muy bien. Cuando fuimos a España no han podido tratarnos mejor. Estoy enamorada de Madrid.

S: En comparación a Chile. ¿Es similar el recibimiento del público?

K: Ha sido parecido. Allá nos bajamos y nos hablamos de la letra, se sorprende de estar tan lejos. Un poco el prejuicio de estar con otras personas, fue sorprendente.

P: Cuando fuimos a Estados Unidos, el nivel de las bandas era algo impresionante. Todas las bandas eran buenas. El recibimiento que tuvimos allá fue lo mismo que en Chile. Fue súper bonito.

¿Qué proyectos tienen?

P: Estamos calladas un rato y después lanzamos todo. Pronto habrá tocatas y giras. Tenemos muchas ganas de tocar junto con avanzar en la nueva gira, pero se viene más pronto de lo que esperan.

Campanario: La vuelta desde el sarcófago

By · jueves, junio 13th, 2019 · Comentarios desactivados en Campanario: La vuelta desde el sarcófago

Para los arqueólogos de bandas chilenas perdidas en el tiempo, dedicados a navegar a través de los blogs buscando links de descarga, la historia de Campanario aparece incompleta y con un final incomprensible. Diez canciones, todas grabadas de conciertos en la mitad de los años ochenta, arman un compilado pirata que une las vertientes del jazz, el folclore y el rock progresivo, tocadas de forma excepcional y con gran energía. Ninguna llegó a ser parte de un disco, hasta ahora.

Impulsados por las puras ganas de hacer música, los tres miembros originales del conjunto, más un baterista amigo, decidieron juntarse para cerrar el ciclo inconcluso. Ayudados por el productor musical de 31 años, Danilo Font, “Desde El Sarcófago” fue grabado un soleado día de octubre de 2017 en la Plaza de Rodeo Municipal de Maipú, su comuna de origen, donde todos juntos al aire libre registraron temas viejos y nuevos.

Representando al conjunto formado por Francisco Provoste en guitara y voz, Heraldo Barahona en el bajo, Alexis Rivera en la batería y Patricio Jáuregui en las teclas, este último conversó con Sonidos Ocultos sobre las lagunas del pasado, el sonido del presente y el futuro incierto de Campanario.

Sonidos Ocultos: Podríamos partir por relatar un poco la historia, que pocos conocen.

Pato Jáuregui: Nosotros empezamos el año 81 y tocamos hasta el 86. Recorrimos hartos escenarios, pero no viajamos por todo Chile ya que eran tiempos complicados en plena dictadura y nuestro canto, aunque no era revolucionario, sí tenía letras y música “encubierta”. Tenemos un tema que dice “Arranca, arranca, que vienen tirando agua”, pero como no sonaba a Quilapayún, no era tan evidente para ellos.

SO: ¿Dónde fueron los primeros ensayos y creaciones?

PJ: Empezamos aquí, en Maipú, porque tenía una sala donde podíamos ensayar en mi casa. Yo tenía como 18 o 19 años y salí tarde del colegio, me echaron de uno y de otro porque me dedicaba solo a la música, me gustaba esta hueá como desde los 11. Ya componía mis propios temas y los juntamos con los del Pancho, que estaba armando esta banda.

SO: ¿Qué estaban escuchando en ese tiempo?

PJ: Chucha, a ver… No soy muy rockero de gustos, escuchaba Congreso, Los Jaivas, de hecho, mi piano es jaivesco en parte porque me críe escuchando esas hueás, Quilapayún, todo eso. Nosotros éramos de izquierda, vengo de ahí, pero también escuchaba músicos clásicos chilenos, como Guillermo Rifo, que tiene toda esa mezcla con el jazz y el folclor. Es un poco lo que nosotros hacemos después, nos vamos para ese lado.

Pancho estaba bien influenciado por el rock argentino de Charly García y Spinetta, eso quedó en los primeros temas pero un poco más desquiciados, porque nos desquiciamos más. No los dejamos tan bonitos, piensa que partimos con piano de palo que le digo yo al de cola, una guitarra acústica de 12 cuerdas a la que le pusimos una cápsula, batería y bajo, algo más orgánico.

SO: No pasaron por esa etapa de hacer covers, se lanzaron con lo propio al toque

PJ: Puta, yo mismo me hice covers. Éramos exactamente lo contrario, desde el principio tuvimos temas.

SO: Al final la banda, aunque no era de izquierda o politizada, ¿estaba enmarcada en ese sector, o no?

PJ: Iba por el lado de la solidaridad, de que en este país fuera mejor la repartija, más bien por eso. Pero nadie de nosotros estuvo adscrito a un partido político, aunque yo sí trabajé un tiempo para la Comisión de Derechos Humanos. De hecho, tocamos en la recepción cuando vino en 1986 el senador estadounidense, Ted Kennedy, para apoyar la democracia y que Pinochet saliera de una vez.

SO: Eso fue en las últimas de Campanario…

PJ: Sí, en esas.

SO: Dijiste que tocaron en varios lados. ¿Dónde recuerdas que se presentaron?

PJ: Pasamos por el Court Central del Estadio Nacional, el Teatro Grand Palace, el Casino de Viña Del Mar, el Manuel Plaza. Y también concursamos en el programa de televisión, “Magnetoscopio Musical”, donde salimos segundos en una competencia de cantautores, aunque tuvimos que cambiarle el nombre al tema, “En los Desórdenes de Junio”, porque en ese mes había quedado la cagá con protestas acá en Santiago. Le pusimos “Desconocidos Sustrajeron” y más encima era instrumental, pero nos fue bien igual.

La vez del Court, en el festival 6 Horas de Rock, compartimos escenario con Congreso, recuerdo que yo era pendejo y toqué con el piano de ellos. Años después, terminé haciendo el video original de “En Todas Las Esquinas”

SO: Todo iba la raja, entonces. Tocaban bien, con presentaciones destacadas y contaban con mucho repertorio. ¿Qué pasó que no se grabó un disco y se separaron?

PJ: Tuvimos conversaciones con sellos, no me acuerdo cómo se llamaban, eran grandes en Chile. Pero yo me empecé a trabajar en lo audiovisual en un tiempo en el que había que mover la banda, pero nadie la movió. Se estancó y ahí quedó.

SO: Llegaron las propuestas y quizás los demás también estaban en otra.

PJ: Sí, tomaron una micro más propia. Estábamos en la edad en que todos teníamos que trabajar.

SO: Eso explica el fin de Campanario en los ochentas, entonces. Cambiaron las prioridades

PJ: En simple, para no dar más explicaciones, sí.

SO: Y en el correr de los años, ¿siguieron viéndose?

PJ: Cada uno hizo música a nivel personal. Yo me dediqué a lo audiovisual, pero también hice un disco con Tito Escárate. Con Pancho siempre seguimos en contacto, nunca hablamos de armar el cuento de nuevo. Después, él, Barahona y Rivera tenían una banda, hasta que me dijeron “oye, hagamos Campanario otra vez”.

Los primeros ensayos fueron bien extraños, porque sumamos un charanguista en una onda más bien hippie, además de una chica que hacia los coros. La cosa decantó, empezamos a pelar el choclo y quedamos los cuatro, nomás.

SO: Además, sumaron a Dani Font en la producción, lo que ayudó en el proceso…

PJ: Estábamos buscando a alguien y conocimos al Dani. Él tenia equipos en su casa, algo cachaba de música y se subió al tren súper bien, de forma profesional.

Hicimos primero una grabación en su estudio, por pistas, con los instrumentos separados. Pero hay una diferencia tan orgánica entre eso y en vivo, la fuerza, todo eso que se perdía. Después probamos una canción en el patio de mi casa, a la primera y de una, lo que nos dio la idea.

Grabamos acá en la medialuna de Maipú, por un tema histórico, fue un centro de detención y tortura, un lugar con todo un cuento. Estuvo bueno, pero nos pusimos una tirada muy grande porque quisimos grabar 11 temas en un día, lo que conseguimos al final.

SO: ¿Cómo describirías el álbum?

PJ: Los temas, nuevos y viejos, tienen los arreglos compactos de lo que queremos mostrar en vivo, ya que para nosotros es importante sonar igual. Hay algunas cosas con efectos que lo modernizan un poco, pero yo diría que seguimos una misma línea, se nota que somos los mismos hueones tocando.

Creo que para la gente todavía es extraña esta música, no es tan simple de digerir. No lo veo para un público masivo.

SO: ¿Tienen planes de tocar más en vivo, entrar al circuito con bandas más jóvenes?

PJ: En los bares vamos a probar, pero no es la idea quedarnos en esos lugares donde siempre es “a veces bien, a veces mal”. No tenemos ese ímpetu de ir a tocar donde sea, vamos a ver la fortaleza de la banda, no es tan fácil, se me están poniendo viejos los jugadores, ja, ja, ja. Ya cumplimos la etapa de sacar el disco, ahora yo creo que nos tenemos que sentar a ver de qué se va a tratar esto. Vamos a ver para dónde vamos y qué tiempo tenemos.

Lagarto Mendoza de Beso Lesbico: “Nos llena de orgullo llevar con nosotros un pedazito de nuestra tierra”

By · viernes, junio 7th, 2019 · Comentarios desactivados en Lagarto Mendoza de Beso Lesbico: “Nos llena de orgullo llevar con nosotros un pedazito de nuestra tierra”

El movimiento nacional no sólo está en Chile. Como se ha dicho y ha visto en el transcurso de los años, las bandas chilenas están buscando suerte en el extranjeros, así tendrán nuevas oportunidades, como en el caso de Beso Lesbico, agrupación de rock and roll que electriza las calles de Santiago. Estos dos integrantes originales, Lagarto Mendoza y Luis Borquez, tras cuatro años en las tierras chilenas, decidieron buscar una nueva ruta para pavimentar su música.

Acerca de esta experiencia, su vocalista Lagarto, nos contó acerca de la escena mexicana, bares, su movimiento y nuevos integrantes que posee Beso Lesbico. 

S: Primero, ¿cómo ha sido enfrentarse a otro país?

L: Llegar a otro país es una experiencia intransmitible en el lenguaje, más aún como músicos en un país tan musical. Tuvimos la suerte de tener una personalidad alegre y espontánea que cayera bien en los mexicanos y nos recibieron con los brazos abiertos. Ha sido una experiencia maravillosa, tuvimos que aprender rápido como se hacen las cosas acá y entender un poco el panorama para saber donde estábamos.

S: ¿Qué fue lo más complicado para ustedes?

L: Otra de las grandes complicaciones que tuvimos fue lidiar con productoras y bookers que quisieron estafar‐ no es algo muy común en el negocio. Probablemente si hubiéramos venido en tour, solamente nos hubieran estafado (como le pasa a la mayoría). Pero obtuvimos la suerte de rodearnos de gente cariñosa que nos dio consejos.

S: ¿Cómo fue recibida su música?

L: Cada show logremos motivar y hacer bailar a la gente. Luego de tocar suelen acercarse por una foto y contarnos que es lo que más les gusto del show y nos llenaron de flores. Varias veces nos dijeron que producimos música creativa o «un rock que no se hace en México». también nos comentaron que creamos música muy chilena, lo que nos llena de orgullo llevar con nosotros un pedacito de nuestra tierra.

S: ¿En qué se diferencia el público mexicano del chileno?

L: Creo que la diferencia viene una herencia cultural musical gigantesca. Durante toda su historia la música ha tenido una gran importancia y se aprecia en diferentes murales o retratos, eso inspira un respeta los músicos por su vocación y arte, a diferencia de Santiago que parece que solo importan los números y likes. Se trata de la música, no de cuanta gente va a los shows o si la escena está bien o mal, o de cuántas veces suenas en la radio. Lo importante es la música. El mexicano es motivado y cariñoso, varias veces gente volvió a asistir a algún show o fueron a vernos por que encontraron un afiche y quisieron asistir. Son más expresivos y menos pudorosos. 

S: ¿Qué tal los bares en México?

Acá existen los Foros (o multiforos) para realizar shows, hay diversos dependiendo de la zona y estilo. Logramos tocar en lugares emblemáticos como el Caradura, escenario donde tocan Lucybell, Los Tres, y Molotov (sin mencionar a Mon laferte).

También existen diferentes tipos de lugares como ferias, festivales, fiestas particulares, instancias en la calle, el metro o en lugares como «El tianguis cultural de El Chopo», una especie de feria callejera que se instala todos los sábados, la cual termina en un escenario donde tocan bandas en vivo. Fue un honor tocar ahí, en un escenario que le dio ventana a bandas como Café Tacuba y Zoé.

S: ¿Cómo es la escena nacional mexicana?

L: En México hay diversos tipos de escena y CDMX es muy grande. En cuanto a compartir escenario, siempre hubo mucho respeto y admiración mutua entre bandas, la mayoría son muy buenas, muy buenos músicos y diversos tipos de estilos.

S: Tras un par de meses en México, ¿qué experiencia o visión se llevan?

L: Nos hemos enamorado del cariño mexicano, y tenemos muchas ganas de grabar un nuevo disco acá junto a los Salinas para llevar nuestra música a sonidos nuevos.

S: ¿Sienten que evolucionaron como banda al llegar a otro país?

L: Santiago se había convertido en una pecera pequeña, donde solo los peces viejos y gordos eran consentidos. Tener la oportunidad de estar expuesto a nuevos escenarios, a un público diferente, a una industria diferente, ver como generas impacto y aprender de gente que ha visto el negocio de cerca es impagable. Tenemos mucho más claro el norte de nuestra música y de la banda. Estamos muy motivados con poder seguir adelante y ojalá pronto estar de gira.

Gonzalo Martínez (Remache): «La idea de la música es que entre y no salga nunca de tu cabeza»

By · martes, junio 4th, 2019 · Comentarios desactivados en Gonzalo Martínez (Remache): «La idea de la música es que entre y no salga nunca de tu cabeza»

Remache es parte de una fresca camada de agrupaciones que han salido últimamente de la escena en independiente de Chile. Ínterpretes de sonidos potentes y virtuosos, se pueden identificar con el rock alternativo; un estilo que lleva mucho tiempo en el país, pero que pocos han sabido exprimir tan bien como este power trio y sus sonidos que mezclan divesidad y frescura. Sonidos Ocultos tuvo la oportunidad de conversar con Gonzalo Martínez, guitarra y principal compositor  de la banda, quien nos habló del disco «Te volveré a encontrar» y todo lo que rodea este proyecto. A continuación, sus impresiones.

SO: ¿De dónde nace este particular nombre, «Remache»?

GM: El nombre nace una vez que estaba arreglando una camioneta, ahí me quede pegado mirando un «remache», pieza de auto, que estaba alojada en la camioneta. Ese objeto y su particular nombre me llamaron la atención.

El «remache» es una pieza dificil de desatornillar y de alguna manera reflejaba el sentido de lucha por la música que quería graficar en el proyecto, ya que la idea de la música es que entre y no salga nunca de tu cabeza.

SO: ¿Remache nace como un proyecto solista o desde siempre fueron banda?

GM: Se puede decir que partió como un proyecto solista, ya que el primer disco básicamente lo hice yo. Compuse todos los temas, las letras  y toda la música. De alguna forma quise hacerlo así, porque sentí que fomar una banda podría atrasar todo el proceso de composición del mismo álbum. Busqué saltarme ese proceso a propósito para poder plasmar la música que sentía y quería en ese momento. Cuando ya estaban los temas listos, entregué el bajo y las baquetas a dos grandes amigos de la banda Engranaje: Francisco Bambino y Samuel Tello. Ellos grabaron el álbum, pero para poder tocarlo en vivo tuve que conseguir a dos nuevas personas, quienes por cosa del destino llegaron de forma natural, por así decirlo. Cacho Medel se encargaría del bajo y Matías Anguita de las percusiones.

SO: ¿Cómo conociste a la actual formación?

 GM: A Matías (batería) lo conocí tocando cumbia en otro proyecto. Al tiro tuvimos buena onda, por lo que ya en confianza le mandé mis temas y de inmediato se interesó. Por otro lado, al Cacho (bajo) lo conocí por otro proyecto que se llama Efecto Secundario, que es comandado por el mismo Cacho y en donde yo soy el guitarrista. Por este motivo nos fuimos conociendo musicalmente y lo invité a participar de forma más activa en el proyecto. Espero que en el próximo disco puedan participar de la composición.

SO: ¿Han podido crear temas nuevos con esta formación?

GM: Sí, estamos creando algunos temas. Como vivimos un poco lejos, lo que hacemos para trabajar es que yo armo las maquetas y se las envío a los muchachos para que oigan y puedan aportar sus ideas. Entre todos vamos viendo cómo va funcionando la cosa.

SO: ¿Cuáles son tus temas favoritos del disco debut ‘Te Volveré a Encontrar’?

GM: Para mí el tema más significativo del disco  es «Te volveré a encontrar», el tema que da nombre al disco. Este es un tributo para una persona muy especial para mí, mi querido abuelo que dejó este mundo, con el cual me espero encontrar al momento de mi muerte. Además este tema también tiene relación al hecho de volverte a encontrar contigo mismo cuando las cosas no andan bien. Otro de los temas que me gusta es «Conexión», que nació en la micro y donde tuve una conexión con una mujer desconocida con solo miradas y sonrisas. En ese momento quede en un estado emocional donde la música simplemente nació. También me gusta la canción «Dejar Atrás»  que tiene que ver con dejar atrás los miedos y seguir adelante.

SO: ¿Cómo te volviste a encontrar finalmente? 

GM: Sí, creo muy  importante el proceso interno que viví, ya que creo que me pude encontrar conmigo mismo y con lo que quería hacer. De repente hay gente que está así y que no sabe muy bien qué hacer. Entonces cuando uno le plantea eso a otras personas de confianza, se pueden desarrollar ciertas conversaciones y pueden comentar ciertos lugares comunes que tiene con otras personas en el sentido que mucha gente le ha pasado lo mismo.

SO: ¿Cómo ha sido la experiencia en vivo de Remache? ¿Cuáles recuerdas?

GM: En general ha sido súper buena en general, en especial la primera tocata, que sin duda fue muy memorable e importante para nosotros  porque fue el puntapié inicial para este proyecto. La fecha se realizó en un pub de Maipú que se llamaba Pin-Up y que ahora tiene otro nombre, El Tempo. Me acuerdo que tuvo excelente acogida y sin duda esto nos motivó para seguir buscando donde tocar. Otra tocata que me gustó mucho fue una que realizamos en House of Rock el 2018 , donde sonamos cañon según nos informaron los asistentes. Otro show que recuerdo fue uno donde el bajista estaba a punto de ser padre y obviamente nos tuvo que dejar botados, pero hicimos la pega igual con batería, guitarra y voz. Fue una situación divertida pero que supimos sacar adelante.

SO: Bueno, me imagino que otra tocata importante fue la del lanzamiento con Engranaje, también en el 2018. Cuéntanos, ¿cómo fue?

GM: El lanzamiento lo hicimos en Espacio Madrid y básicamente fue pura autogestión. Igual fue un proceso no tan complicado, pero sí de harto trabajo porque tuve que hacer casi todo. Estoy muy agradecido de Engranaje, quienes fueron partícipes de la grabación del disco debut de Remache como les comenté anteriormente. Todo salió bacán, grabamos en altas cámaras, hubo hasta fotos. Fue harta gente y fue una gran fiesta de rock.

SO: Me gustaría que me contaras respecto a los planes de corto plazo con la banda.

GM: A corto plazo tenemos pensado lanzar videoclip con todos los temas del disco. Ya tenemos el primero y lo puedes encontrar en las principales plataformas de streaming, el tema «Dejar Atrás». Los demás videoclips irán en el mismo orden que los tracks del album. Además, te cuento que estamos haciendo un compilado desde Fuga Estudio. Ahí es donde trabajo yo y donde por supuesto participará Remache y otras bandas que ya llevamos grabando hace algunos meses. Esperamos lanzar pronto este disco por streming.

SO: ¿Y por qué por streaming?

GM: Creemos que esto es lo que está pegando en este 2019, entregar contenido a través de esta herramienta con la cual puedes llegar a todo el mundo.

SO: ¿Cuáles son tus pretensiones con Remache? 

GM: Lo que yo espero de la banda es poder dar rienda a la creatividad compositiva de todos. También que la gente escuche las canciones y se sientan reflejados en estos lugares comunes que yo te explicaba antes, como por ejemplo, devolverse en un tramo y encontrarte contigo mismo. Nos gustaría además realizar una gira por Chile y Sudamérica. Tenemos la intención de poder dedicarnos a esto al ciento por ciento.

SO: Para la gente que no conoce la banda. ¿Cuáles son estilos musicales de  Remache? Si alguien te pregunta en la calle qué toca Remache, ¿tú qué respondes?

GM: Yo diría que un rock alternativo que mezcla diversos estilos del rock and roll. Por ejemplo, el primer tema es más rock and roll. El segundo es más funk rock. El siguiente es un rock con harto groove. Después es más alternativo […] Como que todo el trabajo tiene diversos ambientes. A mí nunca me gustó ser así de una pura línea en el sentido musical. Como que me gusta probar y tratar de encontrar cuando algo suena bacán.

SO: Oye, para la gente que no sabe, ¿dónde se consigue la música de “Remache”?

GM: En Spotify buscas “Remache” y va aparecer el EP y el disco ya terminado. Para adquirir nuestros discos y poleras nos pueden escribir directamente al Instagram o Facebook de Remache.